domingo, 28 de febrero de 2010

Amor! Infinito! Amor!

Yo. La persona que siempre ha negado el amor en toda regla y más aún el amor "a primera vista" -en poco tiempo-. Yo. El que siempre había pensado que nunca se enamoraría. Yo. El más escéptico en relaciones del mundo, cree que está empezando a pillarse por alguien.
Creo que todos recordaréis el chico del que hablaba en la última entrada, ¿no?. Pues resulta que hemos estado quedando durante toda la semana y, qué queréis que os diga, ha sido genial.

Bueno, comencemos a narrar el día de ayer, que no tiene nada que ver con el primer párrafo de esta entrada.
Resulta que el domingo pasado intenté, junto con una amiga, acudir al Teatro Real a ver una ópera: Andrea Chénier. Me habían hablado muy bien de ella, a pesar de que yo no la conocía. Así que decidimos conseguir entradas de último minuto, con un 90% de descuento.
Desafortunadamente para nosotros, no tuvimos entradas. Digamos que había cinco y nosotros estábamos sextos en la cola -una p*** mierda-.
Le dije a mi amiga que lo volveríamos a intentar el fin de semana qué viene, el sábado en lugar del domingo, ya que la función comenzaba a las 20:00h en lugar de a las 18:00h, por tanto podríamos tener más tiempo de espera en las taquillas antes de que las abriesen. Así estaríamos más adelante en la cola.

Y así fue, a pesar de lo temprano que llegamos, ya había tres personas por delante de nosotros en la cola. Las taquillas del teatro abrían a las 18:30h y eran las 16:00h. Y cómo teníamos muchas cosas de las que hablar, no nos aburrimos. En tal caso acabamos hasta el culo de ya no saber cómo colocarnos -me dolía todo-. Y quitando un momento en el que un chirriante pitido empezó a romper nuestros tímpanos... la espera fue amena.

Ya eran las 18:30h y tanto mi amiga como yo estábamos que se nos iban a salir los ojos de nuestras órbitas. Ambos cruzábamos los dedos, rezando para que esta vez si hubiese entradas y la larga espera no hubiera sido en vano. Tras pasar las tres personas que iban delante nuestro, nos llega el turno a nosotros: "Dos entradas, por favor", digo exaltado. "Bueno, tienen estas dos, una al lado del otro en la fila 6 del patio de butacas", comenta la chica. "Ohhhhh Dios mío!" pienso para mis adentros. Unos sitios impresionantes con un precio de 156€ por tan solo 15.6€, qué chollo.
Tanto mi amiga como yo pensábamos que estaríamos separados, que sería muy difícil encontrar sitios juntos, ya que en teoría estaba todo agotado. Estas entradas eran cancelaciones de última hora. Una suerte de las buenas.

Salimos ambos super contentos del teatro y nos fuimos a tomar algo al McDonald's hasta que dieron las 19:30h, hora en la cuál decidimos entrar al teatro y ya sentarnos en nuestra ansiada fila 6. No sin antes pasarnos por la tienda del Teatro Real, en dónde vimos por primera vez a un hombre al que yo he denominado "Fetuccini". Mucho me pude reír al ver a este hombre, con un abrigo de visón, un bastón, unas gafas azules muy extrañas, haciendo juego con un pantalón azul celeste que asomaba por debajo del abrigo, junto con unas extrañas mangas con chorreras que también salían a la luz por debajo de aquel abrigo. Lo dicho, todo un personaje.
Dentro del teatro, tuvimos la oportunidad de volver a verle, durante el primer descanso entre el Acto I y el Acto II. Ya se había despojado de su pesado abrigo, y lucía una chaqueta de pingüino, blanca, con lentejuelas salteadas con brillos azulados, haciendo juego con su pantalón extremadamente chillón y sus gafas.

La ópera, una maravilla. Unos decorados impresionantes, junto con unas grandes voces y una detallada puesta en escena. No conocía la ópera, pero salí con muy buen sabor de boca a pesar de las tres horas de duración del evento.

Mientras la veía, le había mandado unos cuantos mensajes de texto al chico del que hablaba al principio. Pensábamos vernos después de la ópera, pero si acababa tan tarde iba a ser imposible porque él tenía planes, porque una amiga suya daba una fiesta y había quedado a las 23:30h, más o menos la hora a la que terminaba la ópera.
Así es pues que cuando termina la ópera y la me dispongo a salir, miro el móvil antes de levantarme de la butaca. Tenía un mensaje y una llamada perdida. El mensaje era suyo, me decía algo así cómo:

Acuerdate dl tok na mas terminar xra llamarte! k rabia no hbernos visto hoy' xra mañana kedms sin falta.

Yo le decía a mi amiga lo mismo, que que rabia no haberle podido ver hoy, pero bueno al día siguiente le iba a ver seguro.
Le estaba ya dando el toque, cuando ya estaba saliendo a la calle -vaya frío que hacía-. Levanté la vista y allí estaba él apoyado en un pivote de piedra. Que guapo que estaba. No pude pensar en nada más que correr e ir a besarle. Era lo último que me esperaba.

No me diréis que no es como para pillarse....

lunes, 22 de febrero de 2010

Y fin de la primera semana de reposo

Por fin ha terminado la primera semana de reposo total, y comienza la segunda. De momento voy bien, pero claro, ya que el pie me duele mucho menos no he podido resistir la tentación de hacer paso a dos. Ahí no fuerzo nada el pie y por lo menos me muevo algo, que ya comienzo a aburrirme de ver tantas clases.
De momento no me he desesperado y el pie va mucho mejor. Los aductores, pues en el derecho sigue habiendo un punto muy localizado de dolor, que espero que remita en esta semana. Y el izquierdo, estaba sencillamente sobrecargado así que se encuentra algo mejor.

Por otro lado, este fin de semana ha sido genial. He estado con mi hermana y con unas amigas todo el fin de semana. Hemos ido al retiro. Colocaré unas cuantas fotos en esta entrada. Me lo pasé muy bien el sábado. Además hizo muy bien día. Creo que me viene bien reír un poquito después de tanto disgusto. Esperemos que mis dolores remitan con una buena dosis de felicidad.

Mi hermana y yo, haciendo el canelo.
Mi hermana, mi amiga Lara y yo.

También hay otro tipo de noticias "sabadienses". Más de las que os gustan a algunos, ya que tienen algo de morbillo. Resulta que después de cenar con mi hermana y compañía, yo salí. Había quedado a la 01:00h en Callao. Sin embargo, por allí no apareció nadie. Empecé a llamarlos, pero unos no me cogían el teléfono, otros lo tenían apagado o fuera de cobertura y finalmente alguien me lo cogió. Me dijo que no estaba con el grupo que yo había quedado, pero que iba a ir a Cool, que era lo que yo quería y lo que el grupo con el que había quedado quería.
Él estaba de camino a Gran Vía, concretamente a la calle Montera, dónde había quedado con una amiga suya. Así que fui hacia allí.
Una vez allí nos dirigimos hacia Cool, dónde entramos por los pelos. A la 01:59h entramos. Un poco más y ya teníamos que pagar -yo no llevaba ni un duro encima-.

Como era de esperar, todos mis amigos -los que me dieron plantón- estaban dentro. Entre ellos un chico que me gustaba mucho. Era un chico del conservatorio y bueno... digamos que el que me suele gustar a mi, siempre pasa de mi. Es un hecho.
Y así fue durante toda la noche, hasta que ya casi media hora antes de cerrar el local estuvimos sentados uno al lado del otro.
De repente el apoyó su cabeza en mi hombro - yo no sabía que pensar: ¿la estará apoyando porque está cansado o porque se está insinuando y quiere algo?. Un lío, vamos.-. Yo apoyé mi cabeza sobre la suya, y así estuvimos un buen rato, hasta que uno de mis amigos le llamó.
Estuvo un rato hablando con él y volvió al sofá, a la misma posición de antes.
Sin embargo, de repente, se incorporó -yo no sabía que iba a pasar-, me miró fijamente a los ojos durante un segundo -se me hizo eterna la espera- y.... hasta aquí puedo leer. A ver si os vais a pensar que esto es un blog porno. ¡Pues nada de eso!

Mañana martes he quedado con él...

lunes, 15 de febrero de 2010

¿Gafado?

Hoy el día a comenzado mal y ha ido de mal en peor. Me he levantado tarde, a eso de las 08:20h cuando suelo levantarme a las 07:55h. Intenté que no me importara ya que al no tener que tomar clase daría igual que llegase un poco más tarde porque no tenía que calentar. No obstante, cuando yo me despierto tarde -me duermo- ya es como empezar mal el día.

Llego a la escuela sobre las 09:30h. Me cambio, ya que no puedo tomar la clase pero si puedo aprovechar para estirar tranquilamente y al menos, aprovechar algo el tiempo. La clase dura más o menos tres horas. Nos comunican que no tenemos paso a dos ya que el profesor no podía venir -ahora mismo no recuerdo el por qué-. El caso es que teníamos dos horas libres de repente. Yo bajé a la cafetería a tomarme un chocolate y una concha, ya que hacía muchísimo frío -nevaba- y yo tenía hambre.
Tras una larga espera, llega la profesora de repertorio y comenzamos el ensayo. Le comento lo de mi pie y sólo se le ocurre decirme "Jolín, te diste bien fuerte ¿eh?" Y le da mi puesto a otro chico. Conclusión, que me han quitado de la variación. Todo el mundo me dice que no pero yo estoy seguro de que sí, ya que es tontería que dos chicos ensayen su variación en un puesto que no es el suyo durante dos semanas que estaré yo parado y cuando me reincorpore cambie todo de nuevo.

Tras la decepción, termina el ensayo. Llega la hora de comer -por fin-. Cómo no, si algo podía ir mal, irá mal: me he dejado la comida en casa. Total que me voy al vestuario a ducharme y cambiarme para ir a casa a comer, ya que ya casi eran las 17:00h. De repente me llama el fisioterapeuta y me dice que hoy sólo me puede atender a las 18:00h. Yo acepto, está claro que no puedo dejar de ir al fisio.
¿Qué decido? Quedarme sin comer. Y así hago, salgo hacía el cercanías. Una buena caminata bajo la lluvia. Ya casi estoy llegando, me meto la mano en el bolsillo izquierdo y me cercioro de que ni el abono de transportes, ni mi cartera están ahí.
Empapado, vuelvo a la escuela.
Tanto el abono como la cartera estaban en la taquilla.

Vuelvo a salir a la calle, de nuevo camino del cercanías. Ya casi eran las 17:20h y seguía lloviendo -como no-.
Algo más tenía que pasar: pierdo el tren justo delante de mis narices. Tengo que esperar otros quince minutos sentado -muy mojado- en el andén, hasta el siguiente tren. Por fin llega, pero ya puedo irme mentalizando de que llegaré tarde al fisio. Y así es. Llego unos cuarenta minutos tarde. A pesar de todo, me atienden. La sesión es corta y con el chico que a mi no me gusta, porque no es el que me suele tratar... pero bueno.

La vuelta a casa, pues bajo la nieve. Una comida a las 19:00h de la tarde. Y una, no sé si cena. ¿Algo más? ¿Se romperá el somier de la cama mientras duermo? ¿Me caeré cuando me levante por la noche a beber agua?

sábado, 13 de febrero de 2010

Lo que me faltaba...

Miren, me lo voy a tomar a coña, porque sino me voy a hundir.

Les cuento: Resulta que el jueves, tras una buena clase sin mucho dolor en el aductor y con esperanzas de que esa misma tarde recogería los resultados de mi resonancia, tuvimos ensayo, al igual que cada día.
Comenzamos por la variación de los chicos, la cuál comenzó bastante bien hasta que inesperadamente di un traspiés y me caí. Me caí encima de la primera falange del pie izquierdo doblándomela por completo.
El dolor era insoportable, me tiré al suelo maldiciendo a todo. Al principio no lloraba pero empecé a llorar en cuanto la música paró y todo el mundo se acercó a mi lado. "¿Por qué?" pensé, "¿Por qué?". Ahi fue cuando empecé a llorar. No de dolor, sino de rabia.

La profesora me preguntó que qué había ocurrido. Le conté lo que más o menos pensaba yo que había pasado. Preguntó si alguien tenía alguna venda y me lo vendó. Me mandó ponerme el calcetín y la zapatilla y volvimos a comenzar la variación. -También, manda huevos-. No pude ni hacer la preparación antes de la variación. No podía apoyar el pie, así que -con razón- me senté. Una chica fue al bar de al lado a traerme hielo porque tenía el pie bastante hinchado. Permanecí el resto del ensayo sentado.

La profesora comentó que así era imposible trabajar, que no sabía si es que estabamos cansados -lo estamos, hija, lo estamos- o qué ocurría, pero que hablaría con Víctor al respecto. -Ni que yo tuviese la culpa-

Por la tarde, fui a por los resultados de la resonancia. Digamos que lo que tengo es suficientemente pequeño como para no observarse en una resonancia. La noticia puede ser considerada como buena, no obstante, algo tengo porque me duele por tanto... pero que no es nada muy grave.
Ya en el fisio le comenté lo que me había ocurrido y me envió de nuevo al hospital de dónde venía de recoger los resultados para que me hicieran una radiografía en el pie y saber qué pasaba, que podía estar roto.
Efectivamente lo está. Quince días de reposo....

Miremoslo por el lado bueno, así hago el reposo que tendría que estar haciendo por lo del aductor. ¿No?

martes, 9 de febrero de 2010

Resonancia

Como ya venía comentando días atrás, ayer por fín me hice la resonancia en el Hospital San Rafael. Todo fué más o menos normal.
Tenía cita para más o menos las 19:30h y llegué sobre las 19:15h ya que supuse -y supuse bien- que tendría que esperar algún tipo de cola. Estuve en la cola más o menos un cuarto de hora hasta que me atendieron. Me dieron unos cuantos papeles que debía de rellenar antes de la resonancia, del tipo de si estaba embarazado -sí, embarazado- o si llevaba algún tipo de objeto metálico.

Una vez hecho todo me senté en la sala de espera a esperar. Una larga espera de unos cuarenta minutos más o menos -se me hicieron eternos. Además hacía muchísimo calor en el hospital-.
Por fín oigo mi nombre. Me dicen que pase a la Sala 5. Y llega mi primera odisea: resulta que para entrar en la sala 5 hay que atravesar una puerta de estas que se abren solas. Pero no, no se abría... El caso es que empecé a alejarme y a acercarme como un tonto por si no me detectaba -tan pequeño no soy, joder- pero nada no había manera. Hasta que caí en la cuenta de que justo al lado de la puerta había un interruptor... Lo pulsé y -magicamente- la puerta se abrió.

Estupideces varias aparte conseguí entrar. Me tomaron los datos y me metieron en una -puta- celda dónde debía de cambiarme y ponerme una ridícula bata azul de hospital. -Que vergüenza Dios mío-.
Me llaman y salgo con aquella bata -sólo llevaba los calzoncillos-. Me tumbo en la especie de camilla y me comentan que me van a dar unos auriculares ya que la máquina hace bastante ruido y que no me puedo mover nada en treinta minutos que puede durar el proceso. "Pues yo en media hora soy incapaz de no moverme", le digo. "¿No puedes inmovilizarme o algo?".
Y a la chica no se le ocurre otra cosa que rodearme las piernas con esparadrapo y unirmelas. "Ala, así ya no te mueves", me dice.

Y da comienzo el proceso. La mujer se va de la sala no sin antes preguntarme si estoy bien. Y la camilla comienza moverse para introducirme en el "tubo" de la resonancia. El pobre que tenga claustrofobia no podría hacerse una, es horroroso estar ahí dentro.
Al final, a pesar de que la máquina efectivamente hacía muchísimo ruido -el cual oía a pesar de los auriculares-, me dormí. Era inevitable. Estaba muy cansado.

El jueves pasaré a por los resultados y veremos qué es lo que de verdad hay debajo de tanta piel y músculo.
De momento estoy en plan positivo. Gracias a Fernando por su comentario en la entrada de ayer. Su video me ayudó mucho, lo digo enserio. Un beso muy grande y muchas gracias, de verdad.

jueves, 4 de febrero de 2010

43rd Memory: La désespérance


Sí, me desespero. Sé que en casos con el de mi lesión lo último que se puede perder es la esperanza, y no es que la haya perdido, pero soy una persona con muy poca paciencia. Todo el mundo me dice que he de tener paciencia y por Dios que lo intento, pero a la mínima que parece que mejoro es como si alguien quisiera joderme y vuelve a dolerme.

Esta semana he ido al fisio todos los días, y sigue igual. El dolor es diferente es lo único que ha cambiado, pero sigue doliéndome. Y lo peor de todo es que parece que los profesores no me entienden. Tanto María como Víctor lo han entendido, pero por ejemplo ahora, después de cada clase tenemos ensayos del festival de fin de curso. Estamos montando el Gran Pas de Deux del tercer acto de Raymonda.
Pues resulta que los ensayos nos los está llevando una mujer cubana, a la cual le molesta enormemente que haya muchas cosas que marque y que no haga al cien por cien. Además me tiene como enfilado y cada corrección me la dice de una mala ostia.... que de verdad me está sacando de quicio.
Ni que yo estuviera lesionado a propósito. Qué más quisiera yo que poder hacer las cosas a tope. Más que nada porque al que perjudica es a mi que no puedo practicar las cosas, no a ella. Pero ella empeñada. Cada día me pregunta: "¿Ya puedes batir?" Mi respuesta es sencilla.
¿Pero esta mujer qué se cree? ¿Que una lesión como la mía se cura en dos días? Pues no señorita, no se cura en dos días, ni en tres, ni en cuatro y salta a la vista.

Este lunes me hacen una resonancia magnética en el Hospital San Rafael. Veremos a ver qué se ve. Si es que se ve algo, claro. Porque el fisio me ha dicho que igual no se ve nada -Lo que me faltaba a mi-. Yo confío en que se vea algo, por pequeño que sea si es que afecta a una pequeña fibra -Me cago en al puta fibra, será pequeña pero bien que toca los cojones-.

martes, 26 de enero de 2010

Se acabó la buena racha

Tras dos días en los que parecía que el dolor de mi aductor iba remitiendo, ayer volvió a darme guerra.
Hoy por la mañana, tras una clase horrorosa, porque me salió realmente mal -y esto aparte del aductor- me encontré con mi fisio en la escuela. Le comenté que estaba teniendo mucho dolor hoy y que qué podía hacer. Me dijo que lo mejor sería hacer una resonancia, que por la tarde me buscaría el número de teléfono de un lugar dónde yo pudiera ir de parte suya y que me la hicieran.
El caso es que me llamó a las 20:00h más o menos, por lo que el servicio de citas del Hospital San Rafael de Madrid ya no estaba disponible. Mañana por la mañana a las 08:00h se intentará.
Necesito que me den la cita para lo antes posible. Estoy desesperado, sobre todo porque me temo que voy a tener que dejar de tomar clase, o hacerlo todo más suave.

Qué bien, justo cuando empezado a ensayar el festival de fin de curso y comienzan a asignar papeles, aquí el señorito sólo podrá marcar las cosas. Olvidate Alberto de que te den un buen papel, olvidate de todo. ¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?
Sólo deseo ponerme bien y parece que por más que lo intento, nada mejora. "Sigue yendo a Paco" me dice mi profesora. Sí claro, iría si no fuera tan sumamente caro. En cuatro sesiones te dejas ahí 200€....

Esperemos que mañana al llamar me den la cita para mañana mismo por la mañana, por la tarde, de noche. ¡Cuando sea! Pero que me la den por lo menos para el jueves como muy tarde. Necesito ya saber que tengo, qué tengo que hacer.

Si notáis que estoy preocupado, lo estoy. Si notáis que estoy traumatizado, lo estoy. Estoy triste. Con ganas de que se termine ya esto. No podía ser un brazo, que dices, bueno intento no hacer mucho con él. No. Es un aductor, que lo uso hasta cuando camino. Manda cojones....

sábado, 23 de enero de 2010

Toquemos madera

Desde ayer estoy en mi casita y, ahora mismo, a punto de dormir en mi camita. Me he venido este fin de semana, primero porque tenía cosas que hacer aquí, y segundo porque me apetecía volver a estar en casa.

Ha sido muchos buenos momentos últimamente: la actuación en fama, la alegría de que a todo el mundo le haya gustado a pesar de que la gente del mundo de la danza. Y con esto me refiero a aquellos que aún son estudiantes (gente de conservatorios de Madrid, para dejar las cosas más claras) se limitaran a apuntar críticas estúpidas, porque no se las puede llamar de otra manera ya que no tienen ni pies ni cabeza, sobre nosotros. Está claro que hay que aceptar las críticas, pero considero que hay que aceptar aquellas que tienen una base, y sobre todo aquellas que vienen de alguien que está "por encima de ti" y no a tu mismo nivel. En fin, que a pesar de las gilipolleces de ciertas personas, todo ha sido una maravilla y estoy muy contento.

Noticia importante: desde esta semana mi aductor a comenzado a izar la bandera blanca. Señoras, señores, se ha acabado la guerra. O al menos está habiendo un período de relajación. Yo toco madera para que la guerra con mi aductor haya terminado.

Por lo demás no tengo nada que decir. Mañana me vuelvo a Madrid. Cojo el bus a las 16:00h por lo que me tocan otras seis horas de autobús. Sólo espero que no vuelvan a poner la misma película ya que mientras venía, comenzaron poniendo una película muy graciosa, de la cuál no recuerdo el titulo. Pero después volvieron a poner Hitch, la cual ya me habían puesto la última vez que cogí un ALSA. En fin...

lunes, 18 de enero de 2010

Joven Ballet de Alcobendas - Fama ¡A Bailar!

Actuación del Joven Ballet de Alcobendas en Fama ¡A Bailar! ayer domingo día 17. A mi no me graban mucho, pero bueno, espero que os guste.


viernes, 15 de enero de 2010

Aviso a navegantes!



Recuerdo que este domingo actuará en Fama el Joven Ballet de Alcobendas, -osease, yo- presentando un fragmento de Instantánea Fugaz.
Supongo que el programa empezará sobre las 22:00h. No sé exactamente en qué momento el programa actuaremos. Sólo nos dejan actuar tres minutos, así que habrá que conformarse con eso.

Ojalá todo salga bien y que al menos, le guste a la gente. Deseennos mucha mierda.
Un beso.

miércoles, 13 de enero de 2010

En tratamiento...

Mi ausencia tiene una gran explicación.
Cómo todos sabéis -si es que me leéis- mi aductor da mucha guerra y la lleva dando desde hace ya varios meses. He acudido a varios fisios, osteópatas, masajistas, traumatólogos...y mi dolor persiste y persiste. Pero ahora viene lo interesante:

Resulta que ayer, martes. Llegué cómo cada día a la escuela. Sin embargo, había retrasos en Cercanías de unos 20, 25 minutos, ya que en Sol sólo estaba funcionando un andén. En fín, un completo caos: que si ahora el tren pasa por la vía 4, que si ahora por la vía 3, que si ahora por la 6.... Mira que les gusta marear a los viajeros.
El caso es que por culpa de la mala organización de Renfe Cercanías de Madrid cada vez que ocurre una pequeña incidencia, llegué tarde a la escuela. De todas maneras no pensaba tomar la clase ya que el fisio -o mejor dicho, los fisios- me habían recomendado reposo.

Llegué sobre las 09:30h, caminando junto con Diane, una chica francesa. Y al mismo tiempo llegaba Víctor. Me paró en mitad del pasillo para saludarme y preguntarme si había acudido a Paco, el fisioterapeuta que él me había recomendado. Le contesté que no, que no tenía su número, que hoy me encargaría de pedirlo a mis compañeros. Él se ofreció, muy amablemente a dármelo. Y más aún, llamó el directamente en ese mismo momento.
Si no hubiera sido por él, dudo que hubiese tenido cita ese mismo martes.

Mi cita tendría lugar ese martes, a las 18:00h. Aún tenía que encontrar el lugar.
María, una compañera mía me explicó en un papel, más o menos lo que tendría que hacer una vez saliese en la salida del metro Goya. Creo que ni un superdotado entendería tales indicaciones del papel.
Así es pues, que consulté al supremo Google Maps. Mi salvación continua.

Llegué a la consulta, un tanto lujosa, por cierto. Me pidieron datos, firmar papeles y me hicieron pasar a la sala de espera, dónde estuve más o menos unos diez minutos.
Después de haber llamado a otro Alberto que había en la sala y de que yo hiciera el ridículo gritando que Alberto era yo, me llamaron a mi.
Me quité los pantalones, y me tumbé en la camilla. Les determiné dónde estaba mi dolor y comenzaron a llegar los aparatos extraños: el primero era una especie de bolsa, con forma de teta de silicona que daba calor, calor interno para ser más exactos. El doctor me dijo que si me doliese, que no debería de ocurrir, lo levantase inmediantamente, ya que me estaría quemando el músculo. -Ahí ya empecé a cagarme de miedo, ya que todo me tiene que pasar a mi. No obstante todo sucedió con normalidad- ; después vino Paco, quién me volvió a pedir que le localizase dónde me dolía. "Es el aductor medio", dijo. "Está hecho polvo. Muy sobrecargado. Vuelvo en cinco minutos".

Y así fue, a los cinco minutos apareció de nuevo. Esta vez con dos agujas. "Esto te dolerá un poco" afirmó. De repente sacó una de las agujas del envoltorio. Era muy larga. Peligrosamente larga. Me la clavó en el músculo y sentí un gran dolor. Acto seguido clavó la otra, en paralelo a la anterior.
Mi músculo, muy sobrecargado, empezó a moverse solo. Yo estaba asustado. Me dijo que tendría que estar así unos minutos sin mover nada la pierna.
Fui un buen chico, y aguanté a pesar de que los últimos minutos ya estaba que necesitaba mover la pierna porque sino se me iba a quedar completamente dormida, a pesar del dolor y la grima que me causaba ver esas dos agujas clavadas en el músculo.
Segundos después, apareció de nuevo, con un nuevo aparato. Me quitó las agujas causándome mucho más dolor aún y encendió la nueva máquina.

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue: "Es una taladradora en miniatura". Para mi satisfacción, no lo era. Se trataba de una terapia con Ondas de Choque. Lo que la máquina -que va como taladrando. Hace el mismo movimiento- hace es dar como pequeñas descargas al músculo. Cuando se tiene alguna lesión y cicatriza, al igual que en la piel, aparece una costra. Esta máquina lo que hace es quitar esa costra, romperla, de tal manera que se puedan formar nuevos tejidos de mejor calidad y más resistentes. Así la lesión no recaerá.

Al finalizar la sesión me dijo que en casa no intentase comprobar si me dolía o no al estirarlo o algo. Que sencillamente lo dejase descansar toda la noche.
Tenía la zona dolorida, pero al día siguiente me encontraba mucho mejor. Muchísimo mejor.
Hoy he vuelto a la consulta y me han puesto un montón de aparatos diferentes para relajar aún más la musculatura.
Me encuentro muchísimo mejor y eso el lo importante ya que chicos, este domingo actúo en Fama ¡A Bailar!. Supongo que será por la noche y que empezará sobre las 22:00h, pero no sé exactamente en qué momento de la gala saldremos a actuar. Si lo veis ya me comentaréis.

Por cierto, para terminar, quiero resaltar que hoy mismo comienza un blog una muy buena amiga mía a la que quiero muchísimo y la que me ayuda muchísimo aquí en Madrid. Ella es Aina, está en mi escuela y en mi clase y es una gran bailarina. Su blog se llama Fortunas y Adversidades de una pezuñita. (http://fortunasyadversidades.blogspot.com/). No dejéis de visitarlo.

domingo, 3 de enero de 2010

Primera entrada del año.

Comienza mi primera entrada del año 2010. La verdad es que no sé si he comenzado este año con el pie derecho, con el izquierdo o con los dos a la vez. Es toda una incógnita.
No acostumbro a seguir ninguna de las tradiciones: Casi nunca llevo nada rojo -exceptuando el año pasado, que llevé una camisa completamente roja-, las uvas no me gustan -de más pequeño comía aceitunas, pero si ya las uvas son difíciles de tragar, imaginaros doce aceitunas...-, lo comer las uvas con el pie derecho levantado, apoyado sobre el izquierdo para comenzar el año con el derecho o con el derecho apoyado y el izquierdo levantado....en fin, cómo sea; tampoco lo hago. Por tanto, espero no tener un mal año, aunque no creo que estas chorradas hagan de mi año uno mejor o peor.

Sólo espero que durante este año, las lesiones disminuyan; que mi aductor se cure de una vez por todas por completo.
Y por encima de todo, espero que todo lo relacionado con la danza mejore tal y como yo quiero.

Digamos que estas navidades debía de haber estado ensayando dos variaciones que le hemos de mostrar a Víctor a la vuelta de las vacaciones. Mi madre me consiguió, como ya sabéis, un local para ensayar y bueno acudí a ensayar la primera de los dos variaciones. Durante uno de los ensayos, tirón en el aductor. -Posiblemente sea una rotura de fibras mal curada ya que he estado acudiendo a fisios, osteopatas...y todos han hecho lo que podían. Mi cuerpo está equilibrado y libre de tensiones. El único diagnóstico posible es la rotura de fibras (grande o pequeña, no lo sé, pero mal curada) que llevará su tiempo su cicatrización-. A raíz del tirón no pude ensayar más, y aún me queda otra variación. La verdad, no sé que hacer.

...

Sé que he empezado por dónde no tenía que empezar, ya que lo que no he contado ha sido qué tal fue la nochevieja.
Comenzaba como una nochevieja normal y corriente: una buena hora para arreglarse todos, cena en casa de mis tíos, uvas -yo no, ya sabéis-, besos, abrazos... Pero después había quedado con mis amigos a las 00:30h para irnos de cotillón. Anterior a todo esto, y ahora hago una especie de flashback; hubo un gran problema para conseguir las entradas del cotillón. Nosotros queríamos ir al Gato Tuerto, un bar-pub con muy buen ambiente, pero lamentablemente todas las entradas estaban vendidas. A pesar de todo nos dijeron que harían más entradas ya que no habían completado todo el aforo del local, que volviéramos en unos dos días para comprarlas. Fue mi hermana a los dos días, y le dijeron que no había entradas.
Ya era bastante tarde para conseguir un buen sitio, así que nos fuimos al Casino. Sabíamos que iba a haber gente, más bien adulta, pero bueno, eramos un grupo grande, por tanto lo pasaríamos bien a pesar de todo.

Y así fue. Una buena noche en compañía de amigos. Música muy variada y a veces un tanto...petarda, pero se podían pedir canciones, así que yo no me corté en pedir a Lady Gaga (jajaja).
La fiesta terminó a las 7:00h y después fuimos todos juntos a desayunar. Yo no tomé nada, porque si bebo por la noche, por la mañana si tomo algo sólo me entran ganas de vomitarlo. Pero estuve allí con todos. Me encontré a muchos amigos también y nada, eso fue todo.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Palabras para siempre

No sé si alguien se acordará de mi viaje a Nueva York. Prometí contar todas mis memorias de allí, pero lamentablemente por falta de tiempo y el paso del tiempo no he podido contarlo todo. No obstante quiero hacer una pequeña reseña en un detalle.
Al finalizar el curso, decidí comprarme una pequeña libreta y un rotulador negro, de tal manera que cada persona del cursillo pudiera escribirme algo. Algo que perdurase para siempre.

El papel es el papel y no quiero perder ciertos escritos, por tanto reflejaré algunos de ellos aquí. A la sección la llamaré: Palabras para siempre. Y comenzaré con lo que me escribió mi compañero de habitación. (Los textos están en inglés. Pensé en traducirlos, pero perderían su gracia original. Lo siento por todos aquellos lectores que no sepan el suficiente inglés para entenderlos. Perdón.)

"Albert-(o),

Well, first off, we weren't suppossed to be roommates but luckyly for you we were brought together by destiny.
I think one of the first things we talked about was our accents. You said I had a thick American accent but it was "cool". I know you will miss our nightly routine of singing "I want to kill Trevor", (water drop sound) "It must be raining or something", then you asking me about the girls here... like Noelle, Abby, Noelle, Marisa, Noelle, Mikaylah, Noelle...ALWAYS NOELLE!! Then i would ask about Eric.
Remember how excited you got when I bought Moulin Rouge? You were almost as excited as the one wet dream you had with the black guy. You sleep scream. Every night. "Eric! Eric! I wanna, I wanna" "You're beautiful", "Ahhh! Don´t crush me", "Oh, thanks dad"
You are going to miss stating at my naked ass. You LOVE it. I had to show it to you when you got scared at night to calm you down (hahaha). You thought someone was in the closet. Then you thought there was a spirit and you tried to talk to them. You thought I became posessed and didn´t want me to talk and still screamed. You screamed so many times. We would also scream at each other: "Penis!" "Vagina!", etc...
Every night you would tell me things Noelle told you about me. You can´t tell me things anymore beacuse the program is done, so goodbye my penis loving homosexual roommate! We had a fun five weeks and I am glad I got to be your roommate.
I will miss you Alberto.

Your favorite,

(No puedo dar su nombre completo)

PS: Oopsies, I'm naked...."

martes, 29 de diciembre de 2009

Cadena de favores

Aún teniendo lectores escépticos al significado de unión de la navidad, a mi me sigue pareciendo fascinante. Por mucho que me lo critiquéis, la navidad une a la gente, y para mi eso ya tiene mucho significado.

Las vacaciones me están viniendo bien, pero hay que exceptuar que me estoy aburriendo bastante, ya que todos tienen que estudiar -están en la universidad- y yo no. Por lo tanto me suelo quedar en casa sin hacer nada: bueno, veo la televisión, leo....Claro, tampoco puedo bailar, aunque debería de estar ensayando dos variaciones de las cuales me examinarán a la vuelta de navidad. Pero me es completamente imposible...ya sabéis, mi aductor sigue dando guerra.
Eso sí, y ahora viene lo que os quería contar, ya está mejor. No obstante, comencemos por dónde hay que comenzar y dejémonos de rollos...

Todo comenzaba ayer, cuando me dirigía al gimnasio al cuál acude mi hermana. La dueña del gimnasio se ofreció a dejarme una de las salas que tiene para poder ensayar dichas variaciones. El sábado acudí a ensayar una de ellas, me dejó las llaves del local, a pesar de que éste estuviera cerrado. Un gran favor.
El domingo volví. Calenté, pero en cuanto empecé a darle duro a la variación...mi aductor se resintió, por lo que, enfadado, me fui a casa.
Como decía, ayer iba al gimnasio, para decirle a la dueña que no podría ensayar debido a mi aductor. Fui con mi madre. Comenzaron a hablar ellas dos, sobre todo lo que yo llevaba con los problemas de aductor y a la dueña a la que llamaremos Verónica -por no dar su nombre real- se le ocurrió que podíamos visitar a un Osteopata muy bueno que ella conocía.

Verónica, muy amable, se ofreció incluso a llamarle personalmente, ya que nos comentaba que tenía una agenda muy apretada, pero que si llamaba ella, a quién conocía desde hacía mucho, igual podía hacernos un hueco.
Y así fue. Yo me fui a la peluquería y mientras esperaba para que me cortasen el pelo, me llama Verónica por teléfono ofreciéndome la hora y el lugar.

...

Hoy por la mañana acudía al Osteopata a las 12:15. Estuve casi dos horas en la consulta y salía de allí con un cuerpo nuevo. Me tocó todo lo tocable -y por favor...no piensen mal las mentes depravadas- y os puedo asegurar que el aductor no me duele. No sé cómo la ha hecho... tampoco quiero preguntarlo. Pero estoy contento.

Mañana acudiré a que esta maravillosa persona, porque además de buen profesional, me pareció una cultísima y bella persona, vuelva a verme para comprobar cómo ha ido todo.

...

Por otro lado, cómo ya decía al principio, no tengo nada que hacer así que he estado toda la tarde tirado en el sofá. He visto una película preciosa en TCM, Cadena de favores. Si no la habéis visto, os recomiendo que lo hagáis. Enternecedora hasta la médula, y una película con un gran mensaje y una positiva visión de la condición humana.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Joven Ballet de Alcobendas - Instantánea Fugaz

He aquí, un preview del espectáculo del Joven Ballet de Alcobendas. Espero que os guste. La pieza dura unos once minutos pero digamos que para publicar un video, no podemos publicarlo todo, sino nadie nos iría a ver. Espero que os guste.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Ya casi es navidad

Por mucho que otra gente puedan o no gustarle estas fechas, a mi particularmente, me gustan. Me parece que unen a las personas, aunque sea por obligación, pero las unen. Por tanto quiero decir unas palabras a todo el mundo, lectores habituales y lectores ocasionales:

En primer lugar quiero dar las gracias a todo aquel que pierde unos cuantos minutos de su tiempo leyendo mis sencillas palabras. Muchísimas gracias también a aquellos que pierden aún más tiempo molestandose en comentar cada entrada, la verdad es que sin vosotros este sitio no sería nada. Está claro que yo seguiría escribiendo, pero siempre es bueno saber que lo que escribes va a ser leído por alguien. Sino, no lo publicaría en internet.

Quiero pedir disculpas no obstante ya que mi blog ha estado bastante abandonado últimamente. Ya sabéis he estado algo liado, con lesiones, con comederos de cabeza. Me han ocurrido algunas situaciones un tanto complicadas que ni siquiera he tenido el valor a contar aquí, sencillamente por no preocupar a nadie. Lo más importante es que estoy bien. Que espero que todo sea precioso a pesar de ahora. Que el día esté nublado no significa que las personas no puedan irradiar felicidad y alegría.

Agradecer debo también a mi querido colaborador, el Sr. Iker. Su sección, no muy habitual, pero siempre presente, le da un enfoque diferente a mi blog. Con él hemos aprendido a fijarnos en las pequeñas cosas de la vida, aquellas que nos pasan desapercibidas y que sólo una mente tan detallista como la suya sabe como hacérnoslas llegar. Gracias de todo corazón, amigo. Por aceptar mi propuesta el día que te la ofrecí y sobre todo, por continuar dedicando tu tiempo a escribir entradas para mi blog. Un blog que ahora es parte tuya, y que puede ser parte de todos también. Adoro las ideas nuevas y siempre estoy abierto a proyectos de nuevas secciones, ya que a pesar de que yo no tenga tanto tiempo como para llenar de letras este espacio, otros pueden llenarlo de buenos y largos párrafos.

Desearos a todos una perfecta y feliz navidad. Yo estoy feliz de poder pasarla con mi familia, aunque cada vez seamos menos en la mesa. Es triste el recordar, pero ante todo hay que vivir en el presente. Los recuerdos nunca deben borrarse de la memoria de cada uno, y mucho menos los recuerdos de personas queridas.
Sin embargo, desde mi punto de vista hay que pensar en el buen recuerdo de aquellos que ya no están, ya que en cierto modo es en estas fechas cuando ellos vuelven a cenar junto a su familia, en su hogar. No en cuerpo, pero si en presencia -no hablo de alma, ya que considero que es un tema controvertido-. Gracias a todos, desde mi más sincero y humilde corazón.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Compras navideñas

Como bien decía en la entrada anterior, ayer fue una mañana ajetreada de compras navideñas. Ahora estaréis pensando que estas compras son los regalos que yo haré a la gente, pues no. Os equivocais completamente.
Lo cierto es que todo lo que he comprado es para mí. Al estar viviendo en Madrid todo el mundo me dice: "mira, lo más fácil es que yo de de "X" cantidad de dinero y compres algo con ello". Pero es que lo peor de todo es que no me dan el dinero en navidad para que lo gaste en las rebajas y eso, no. Lo que pretenden es que lo compre yo con mi dinero, lo envuelva, se lo dé, y el día de navidad finja que me lo han regalado ellos.
Suena gracioso y lo es, pero el lado bueno de todo esto es que siempre me gustan los regalos.

Me levanté sobre las 10:00h de la mañana. Desayuné. Estuve un buen rato en el ordenador mirando el correo y atendiendo Facebook y Tuenti. Me duché. Me vestí, bien abrigadito ya que ayer en Madrid hacía mucho mucho frío y me lancé a la calle.
Primera parada, tras un buen trayecto en Cercanías, (STOP: No puedo dar información sobre esta parada ya que es dónde compré el regalo de alguien que lee mi blog, así que me la he de saltar). La siguiente fue Zara, ya que mientras estuve en Gijón vi una chaqueta que me gustó mucho y bueno, mi madre me dijo que me la comprase. Así que estuve en el Zara de Gran Vía, al que denominaré el Zara dónde las tallas S están en extinción. ¡Coño! Si ven que se venden mucho que hagan más tallas S, que nunca quedan.
Como era de esperar, no había talla, así que fue al Zara de la calle Preciados, ya sin esperanza, y la encontré. Esperé un buen rato en la cola para pagar y llegué tarde a la cita en Ángel Corella Dance Wear, dónde había quedado a las 13:30h con una amiga. Llegué sobre las 14:00h y por esa hora la tienda ya debía de haber estado cerrada.
Sin embargo llamé al timbre y... ¡me estaban esperando!. Me compré el maillot que me había probado la última vez que fui y pude irme a comer.

Comí sólo en un Vips, después de esperar una enorme cola también para comer -hoy ha sido día de colas-. Y después de comer muerto de frío me volví a casa con todas las bolsas. Me volví a duchar y salí directo para el cumpleaños de una amiga mía.

Y...¿qué toca ahora? Pues de nuevo al centro a comprar lo que falta, que el martes estaré ya en casita.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Perdón por el abandono

Francamente, tengo el blog completamente abandonado. Pero como siempre, todas mis ausencias tienen justificación -esto es como en el colegio-. Últimamente he estado algo liado ya que hemos comenzado de nuevo con ensayos del Joven Ballet. La razón, una actuación el próximo 19 de Enero en el programa Fama ¡A Bailar! de Cuatro. Así que he de pediros perdón por esta gran ausencia desde el 3 de Diciembre.

Desde mi última actualización han pasado un montón de cosas en mi vida. La primera y más importante es que soy tío. Efectivamente, mi hermano mayor, el que vive en Brasil ha tenido un hijo precioso, que es mi sobrinito. Publicaré alguna foto, pero supongo será en otro momento.

Antes de nada quiero pedir perdón a mi querido colaborador Iker, ya que hoy debía de haber estado grabando con él su último Audiopost, pero por motivos de los que ya he hablado en el primer párrafo de la entrada no he podido estar en casa a la hora que había quedado con él. Lo siento Iker, lo siento de verdad. Te prometo que me apetecía muchísimo grabar la entrevista contigo. Espero que no te hayas enfadado. Te lo recompensaré como sea -como sea, pero no te pases con el como sea-.

Por otro lado, se acerca la navidad. El martes vuelvo a casa por navidad. La verdad es que tengo ya ganas, así que mañana toca día de compras navideñas por Madrid. Hay mucho que comprar. Me encantan estos momentos, ¿a vosotros no?

jueves, 3 de diciembre de 2009

El último boli bic: historias de la residencia (I)

SILENCIO

“Abandonarse es lo último”. Me lo dice Dora, mientras camina lentamente agarrada a mi mano y a su bastón, apoyando el codo en la barra que utiliza a diario para poder caminar a lo largo de la pared de la sala de rehabilitación. Es fría, vieja, de color verde hospital, y está desconchada y destartalada.

Llegamos al final de la estructura metálica y Dora me vuelve a mirar a los ojos fijamente. Es una mujer de pocas palabras. “La gente me molesta... no lo digo por ti, pero es así”. Me reconozco en su afirmación. Pasan varios segundos. El tiempo parece haberse detenido una vez más, como en cada visita a la residencia de ancianos.

“Creo que me voy a sentar”. Es como una pequeña batalla perdida para la mujer, arrugada, delgada, de corta estatura, cubierta por interminables capaz de ropa, tez oscura y pelo cano. Noventa y seis años de vida se sientan en el incómodo sillón de sky beige, al fondo del gimnasio. Me pongo de rodillas a su lado y comenzamos a hablar. De todo y de nada. Cualquier excusa es buena para que el silencio no se haga de nuevo con el tiempo.

Más tarde, Dora se volverá a poner lentamente en pie, y volverá a caminar a lo largo de toda la estancia hasta su silla de ruedas negra. Pienso que, paradojicamente, esa silla a la que ella llama ‘carro’ es su salvación y su posible perdición. Es lo que le permite moverse por la residencia, pero al mismo tiempo, acomodarse en ella y renunciar a su sesión de gimnasia diaria, significaría, como ella bien dice en dos palabras “atrofia; muerte”.
...

Cuando Dora termina sus ejercicios, me pide que la lleve a pasear por los pasillos de la residencia. Es una lugar triste, sombrío. Vamos hacia la ventana, para después volver al gimnasio en una interminable repetición del mismo recorrido. Varios ancianos miran un televisor demasiado alto. Parecen absortos, perdidos en una neblina confusa. Mientras los trabajadores de la residencia preparan la cena, ellos esperan su muerte.
...

Puede que penséis que estoy exagerando, que lo estoy poniendo todo fatal o que he pretendido daros pena. También puede que creáis que la residencia donde está vuestra madre, vuestro abuelo, quien sea, no es así. Permitid que niegue todo eso. Estoy siendo realista, no pretendo dar pena, y, lo penséis así o no, todas las residencias tienen un ambiente parecido.

Desde hace unas semanas, todos los jueves paso mi tarde junto a ancianos que esperan su muerte en una residencia. Si os parece fuerte decir que están esperando a morirse para salir de ahí, os invito a que vengáis un día conmigo y lo comprobéis por vosotros mismos.

La mayoría de ellos se abandonan por completo. Renuncian a hacer absolutamente nada. Dora, la mujer con la que he estado hoy es una rara avis. Una excepción. Hablando con ella he llegado a la conclusión de que sabe perfectamente que la muerte la asaltará en el mismo lugar en el que estaba charlando conmigo. Sabe que nunca más va a volver a salir de ahí, que nunca verá de nuevo el metro, ni viajará a Canarias, donde vivió durante muchos años. Y sin embargo, un admirable amor propio hace que siga caminando cada tarde a lo largo de la pared de la sala de rehabilitación. Está luchando por mantenerse activa en un lugar donde la vida transcurre lenta, porque no hay nada que hacer.
...

Sinceramente, no se transmitiros la sensación que produce ese lugar, y soy consciente de que este es uno de mis peores escritos, que tampoco es que suelan ser muy buenos, ya que no he tenido tiempo para editarlo, corregirlo a mano como me gusta hacer... Pero necesitaba desahogarme.

Simplemente, quiero terminar diciendo algo: por favor, nunca llevéis a vuestros mayores a una residencia mientras quede cualquier otra opción. No se si ellos lo harían o no, pero lo que si se es que nadie se merece terminar la vida esperando la muerte durante semanas, meses o años, quien sabe.

En cuanto esté un poco más libre, regresaré con más historias de la residencia.

Besos a todos y gracias por vuestra comprensión e interés,
iker