Mostrando entradas con la etiqueta Amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amistad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de marzo de 2011

Locuras de compañeros de piso.

Este video data de principios de este curso 2010-2011. Lleva publicado en Facebook mucho tiempo, pero no tuve la oportunidad de publicarlo en mi blog todavía, así que aquí va.
Todo comienza cuando unas chicas de la clase de mi compañero de piso, publican un video bailando Thriller de Michael Jackson. Daba así comienzo el duelo, así que yo, como fan de Lady Gaga, decidí enseñarle todas las coreografías que me sé de las canciones de Lady Gaga a mi compañero de piso -todo fue muy rápido, el pobre tenía un lío en la cabeza...- y hacer un video en revancha al que estas chicas habían publicado. Y esto fue lo que salió.
Lo publico hoy porque ayer fue el cumpleaños de mi compañero de piso, al que le deseo muchísimas felicidades.

Se titula: Lady Gaga, Connor and Albie Mix.
(No sé por qué el audio no va con el video cuando lo he subido aquí)

viernes, 3 de octubre de 2008

Locuras que hacer con tus amigos

Noticias Telepizza
Se trata de un video que realizamos mis mejores amigas y yo en Telepizza una noche en la que nos reímos muchos. Después de ver el video podéis ver las tomas falsas.


Tomas falsas 1



Tomas falsas 2



Tomas falsas 3



Tomas falsas 4


martes, 23 de septiembre de 2008

Un tributo a la amistad III : Irene...


Ya había dicho que terminaría lo empezado. No simplemente por acabar esta breve (pero emocionante) trilogía, sino porque merece y debe de estar acabada.

Irene...mi chica del laberinto.
Esta actualización es especial, principalmente porque Irene ha sido y es una de las personas en las que más he confiado en mi vida. Ella fue la primera persona en saber que yo era homosexual, y fue ella la que me ayudó a terminar por contarselo a todo el mundo, y la que soportaba los lios y embrollos que yo contaba cada poco. No obstante, empecemos por el principio ¿no?
Irene y yo nos conocimos en 5º de primaria, en el Colegio Público Begoña de Gijón, dónde no me cayó bien. Más tarde, ya en 6º comenzamos a hacer nuestras pequeñas migas y comenzó a unirse a la pandilla, a pesar de que no solía salir mucho principalmente porque no la dejaban nunca.
Siempre me acordaré del primer cumpleaños que me invitaste; cenamos en El Siglo y después estuvimos de juerga en tu patio. Fué muy divertido, pero más aún fue tu siguiente cumpleaños, en el que ya nos invitaste a Andrea a Yanaury y a mi. Yanaury se fué nada más acabar la merienda en la misma cafetería que el año anterior, pero Andrea y yo nos fuimos a tu patio...dónde ocurrieron algunos de los momentos graciosos que tanto recordamos: el que yo acabase medio desnudo corriendo por tu patio y tu me grabases en tu móvil etiquetándome de E.T., o el "voy caminando, piso una mierda..."
Desde aquel cumpleaños, empecé a acudir muchísimo a tu patio. Iba muchas tardes-noches y luego en verano ya íbamos a tu piscina y pues fueron tiempos muy bonitos. También hubo sucesos que rememorar en aquel patio, desde luego: nuestros incansables escondites, el día en que Andrea se metió la ostia del siglo (jugando al escondite, como no), cuando Lara vió fantasmas en los vestuarios y nos cagamos todos, etc...

Además de acudir a tu patio, hubo muchísimos momentos en tu casa, ya que los dos éramos y "somos" grandes aficcionados a Los Sims 2, de hecho, tu me dejaste el primero de los juegos para que lo instalase. Y aquí también podemos recordar millones de sucesos: palabras inventadas por mi (véase "filongo"), tu inmensa carpeta de descargas (casi 1GB) y muy buenos momentos.
También recuerdo las tardes-noches viendo películas de miedo en tu casa. Gracias a ti he visto más películas de miedo (por no decir que las he visto todas) he incluso me he aficionado a ellas, que en toda mi vida. Incluso ya no paso tanto miedo viéndolas. Nos reíamos muchísimo también con tu madre, cuando se sentaba con nosotros a ver las películas. No sé, yo creo que cada vez que salía de tu casa un día como esos, a pesar del miedo que tenía, estaba deseándo que alquilases una nueva película para volver y verla.

Luego ya en el instituto, pasamos también muchísimos momentos graciosos. Y para que se vea que la verdadera amistad nunca desaparece, aún cuando nos cambiaron de clase y no estábamos en la misma, continuamos siendo los mismos, o aún más amigos que antes. Eso para mi vale muchísimo Irene. Y vale más aún ahora que estamos lejos, pero en mi corazón sigue estando presente todo esto que he escrito, y más aún...espero que en el tuyo también. Y que por favor, nunca me olvides.
Te quiero.




Fin de la trilogía.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Un tributo a la amistad II : Lara...

Ya decía en mi entrada anterior que mi Tributo continuaría. Pues bien, aquí está la segunda parte de esta trilogía.

Lara...la seguridad en persona.
Nos conocimos en el colegio. Aunque tu ibas a la clase de mi hermana congeniamos, aunque tampoco éramos como dos almas gemelas. Discutíamos mucho y esas cosas.
Cosas inolvidables de aquellos maravillosos años son tus cumpleaños. Recuerdo que quedábamos todos en tu antigua casa con nuestros bañadores puestos, chanclas y toalla al hombro y pasábamos unas de las mejores tardes de nuestra vida. Nuestra banda sonora era La Oreja de Van Gogh...y las canciones de los primeros triunfitos. Recuerdo las guerras de globos de agua, en las que al estar todo mojado algún que otro despistado resbalaba y se metía una buena leche. Después yo, como siempre organizador, hacía de jefe y establecía una serie de juegos, pruebas, etc que vosotras teníais que pasar. La verdad que fueron momentos muy bonitos que siempre guardaré.

Años después el destino volvió a hacer algo por mi y te colocó en mi clase de 3º de la E.S.O. Te seré sincero Lara y creo que coincidirás conmigo. Nos odiábamos a muerte. Nos pasábamos todo el rato discutiendo. Recuerdo que una vez hasta entre Nieves y yo conseguimos que acabases llorando y saliendo corriendo de clase.
Por suerte, ambos maduramos y ya en 1º de Bachillerato nuestra relación se fué afianzando más, sobre todo cuando Andrea y tú os unisteis mucho y comenzaste a salir más a menudo con nosotros, a reirte y a vivir nuestros momentos de risa.
Cosas de las que nunca me podré olvidar (de hecho están grabadas) son por ejemplo, las "Noticias Telepizza", o tu video de mis caretos...
Son cosas que igual a otra persona le fastidiarían, pero que entre buenos amigos son un sinfín de alegrías.
Me alegro de tenerte en este tributo, porque significa que estás en mi, y que no quiero olvidarme de ti. Echo de menos tu escandalosa manera de hablar, de reirte, de llorar, de gritar...
Te quiero muchísimo Lara, que no se te olvide por favor.




Continuará... (Un tributo a la amistad III : Irene...)

Un tributo a la amistad I : Andrea...


Como predije, la añoranza de mis mejores amigas cada vez se hace más fuerte en la distancia. Hoy en este "Tributo a la amistad I" hablaré sobre Andrea, mi princesa de cuento infinito.
Nos conocimos siendo treméndamente pequeños en un parque famoso de Gijón; el parque Isabel la Católica. Nuestras abuelas solían llevarnos allí para que jugásemos, y al igual que ellas se hicieron muy amigas, nosotros también lo hicimos. Fueron bonitos aquellos años en los que las que nuestra máxima preocupación era conseguir arrancarle una pluma a un pavo real sin que el guarda del parque nos regañase por ello. Recuerdo que íbamos al parque de las bicis y nos pasabamos toda la mañana dando vueltas a un mismo circuito, echando carreras y saltándonos los semáforos en rojo.
A medida que fuimos creciendo, dejamos de ir al parque y durante seis largos años no nos vimos más que una vez en verano, mientras estábamos en El Albir, pero había pasado ya tanto tiempo que nos daba vergüenza dirigirnos la mirada, y ya para qué hablar de conversar...

El destino nos trató bien a ambos y movió todas sus manecillas para que en el instituto, nos tocase en la misma clase. Por fín, aunque al principio acechó esa vergüenza del no saber qué decir, nuestra amistad se consagró por completo. Con sus más y sus menos, ya que nos pasábamos todo el curso entre risas y enfados. Aún me acuerdo de las clases de biología con Doña Gema en las que no parábamos de reírnos de ella y cuando sonaba el timbre soltábamos toda esa risa que habíamos estado conteniendo dentro. Nos daba igual que Doña Gema aún no hubiese dejado la clase.

Tuvimos muchos momentos juntos. Momentos de felicidad y momentos de muchísimo miedo. Un día, salíamos de la urbanización de Irene, dispuestos a ir al quiosco a comprar gominolas y unos chicos comenzaron a meterse con nosotros, a pegarme collejas. Mi corazón latía muy fuerte y sólo se nos ocurrió meternos en el Oblanca y esperar allí durante casi cuarenta y cinco mortificadores minutos, en la carnicería. Por fín, después de numerosas amenazas, los chicos se marcharon y pudimos respirar.

Se me hace raro no verte todos los días Andre. Se me hace raro no oir tus carcajadas y se me hace raro no poder llamarte para quedar y esas cosas...
Que sepas que entre las tres, habéis construido mi personalidad y os agradezco que seáis mis amigas, porque no creo que pueda existir nada mejor que vosotras...
Te quiero Andrea.



Continuará...(Un tributo a la amistad II : Lara...)