martes, 26 de enero de 2010

Se acabó la buena racha

Tras dos días en los que parecía que el dolor de mi aductor iba remitiendo, ayer volvió a darme guerra.
Hoy por la mañana, tras una clase horrorosa, porque me salió realmente mal -y esto aparte del aductor- me encontré con mi fisio en la escuela. Le comenté que estaba teniendo mucho dolor hoy y que qué podía hacer. Me dijo que lo mejor sería hacer una resonancia, que por la tarde me buscaría el número de teléfono de un lugar dónde yo pudiera ir de parte suya y que me la hicieran.
El caso es que me llamó a las 20:00h más o menos, por lo que el servicio de citas del Hospital San Rafael de Madrid ya no estaba disponible. Mañana por la mañana a las 08:00h se intentará.
Necesito que me den la cita para lo antes posible. Estoy desesperado, sobre todo porque me temo que voy a tener que dejar de tomar clase, o hacerlo todo más suave.

Qué bien, justo cuando empezado a ensayar el festival de fin de curso y comienzan a asignar papeles, aquí el señorito sólo podrá marcar las cosas. Olvidate Alberto de que te den un buen papel, olvidate de todo. ¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?
Sólo deseo ponerme bien y parece que por más que lo intento, nada mejora. "Sigue yendo a Paco" me dice mi profesora. Sí claro, iría si no fuera tan sumamente caro. En cuatro sesiones te dejas ahí 200€....

Esperemos que mañana al llamar me den la cita para mañana mismo por la mañana, por la tarde, de noche. ¡Cuando sea! Pero que me la den por lo menos para el jueves como muy tarde. Necesito ya saber que tengo, qué tengo que hacer.

Si notáis que estoy preocupado, lo estoy. Si notáis que estoy traumatizado, lo estoy. Estoy triste. Con ganas de que se termine ya esto. No podía ser un brazo, que dices, bueno intento no hacer mucho con él. No. Es un aductor, que lo uso hasta cuando camino. Manda cojones....

sábado, 23 de enero de 2010

Toquemos madera

Desde ayer estoy en mi casita y, ahora mismo, a punto de dormir en mi camita. Me he venido este fin de semana, primero porque tenía cosas que hacer aquí, y segundo porque me apetecía volver a estar en casa.

Ha sido muchos buenos momentos últimamente: la actuación en fama, la alegría de que a todo el mundo le haya gustado a pesar de que la gente del mundo de la danza. Y con esto me refiero a aquellos que aún son estudiantes (gente de conservatorios de Madrid, para dejar las cosas más claras) se limitaran a apuntar críticas estúpidas, porque no se las puede llamar de otra manera ya que no tienen ni pies ni cabeza, sobre nosotros. Está claro que hay que aceptar las críticas, pero considero que hay que aceptar aquellas que tienen una base, y sobre todo aquellas que vienen de alguien que está "por encima de ti" y no a tu mismo nivel. En fin, que a pesar de las gilipolleces de ciertas personas, todo ha sido una maravilla y estoy muy contento.

Noticia importante: desde esta semana mi aductor a comenzado a izar la bandera blanca. Señoras, señores, se ha acabado la guerra. O al menos está habiendo un período de relajación. Yo toco madera para que la guerra con mi aductor haya terminado.

Por lo demás no tengo nada que decir. Mañana me vuelvo a Madrid. Cojo el bus a las 16:00h por lo que me tocan otras seis horas de autobús. Sólo espero que no vuelvan a poner la misma película ya que mientras venía, comenzaron poniendo una película muy graciosa, de la cuál no recuerdo el titulo. Pero después volvieron a poner Hitch, la cual ya me habían puesto la última vez que cogí un ALSA. En fin...

lunes, 18 de enero de 2010

Joven Ballet de Alcobendas - Fama ¡A Bailar!

Actuación del Joven Ballet de Alcobendas en Fama ¡A Bailar! ayer domingo día 17. A mi no me graban mucho, pero bueno, espero que os guste.


viernes, 15 de enero de 2010

Aviso a navegantes!



Recuerdo que este domingo actuará en Fama el Joven Ballet de Alcobendas, -osease, yo- presentando un fragmento de Instantánea Fugaz.
Supongo que el programa empezará sobre las 22:00h. No sé exactamente en qué momento el programa actuaremos. Sólo nos dejan actuar tres minutos, así que habrá que conformarse con eso.

Ojalá todo salga bien y que al menos, le guste a la gente. Deseennos mucha mierda.
Un beso.

miércoles, 13 de enero de 2010

En tratamiento...

Mi ausencia tiene una gran explicación.
Cómo todos sabéis -si es que me leéis- mi aductor da mucha guerra y la lleva dando desde hace ya varios meses. He acudido a varios fisios, osteópatas, masajistas, traumatólogos...y mi dolor persiste y persiste. Pero ahora viene lo interesante:

Resulta que ayer, martes. Llegué cómo cada día a la escuela. Sin embargo, había retrasos en Cercanías de unos 20, 25 minutos, ya que en Sol sólo estaba funcionando un andén. En fín, un completo caos: que si ahora el tren pasa por la vía 4, que si ahora por la vía 3, que si ahora por la 6.... Mira que les gusta marear a los viajeros.
El caso es que por culpa de la mala organización de Renfe Cercanías de Madrid cada vez que ocurre una pequeña incidencia, llegué tarde a la escuela. De todas maneras no pensaba tomar la clase ya que el fisio -o mejor dicho, los fisios- me habían recomendado reposo.

Llegué sobre las 09:30h, caminando junto con Diane, una chica francesa. Y al mismo tiempo llegaba Víctor. Me paró en mitad del pasillo para saludarme y preguntarme si había acudido a Paco, el fisioterapeuta que él me había recomendado. Le contesté que no, que no tenía su número, que hoy me encargaría de pedirlo a mis compañeros. Él se ofreció, muy amablemente a dármelo. Y más aún, llamó el directamente en ese mismo momento.
Si no hubiera sido por él, dudo que hubiese tenido cita ese mismo martes.

Mi cita tendría lugar ese martes, a las 18:00h. Aún tenía que encontrar el lugar.
María, una compañera mía me explicó en un papel, más o menos lo que tendría que hacer una vez saliese en la salida del metro Goya. Creo que ni un superdotado entendería tales indicaciones del papel.
Así es pues, que consulté al supremo Google Maps. Mi salvación continua.

Llegué a la consulta, un tanto lujosa, por cierto. Me pidieron datos, firmar papeles y me hicieron pasar a la sala de espera, dónde estuve más o menos unos diez minutos.
Después de haber llamado a otro Alberto que había en la sala y de que yo hiciera el ridículo gritando que Alberto era yo, me llamaron a mi.
Me quité los pantalones, y me tumbé en la camilla. Les determiné dónde estaba mi dolor y comenzaron a llegar los aparatos extraños: el primero era una especie de bolsa, con forma de teta de silicona que daba calor, calor interno para ser más exactos. El doctor me dijo que si me doliese, que no debería de ocurrir, lo levantase inmediantamente, ya que me estaría quemando el músculo. -Ahí ya empecé a cagarme de miedo, ya que todo me tiene que pasar a mi. No obstante todo sucedió con normalidad- ; después vino Paco, quién me volvió a pedir que le localizase dónde me dolía. "Es el aductor medio", dijo. "Está hecho polvo. Muy sobrecargado. Vuelvo en cinco minutos".

Y así fue, a los cinco minutos apareció de nuevo. Esta vez con dos agujas. "Esto te dolerá un poco" afirmó. De repente sacó una de las agujas del envoltorio. Era muy larga. Peligrosamente larga. Me la clavó en el músculo y sentí un gran dolor. Acto seguido clavó la otra, en paralelo a la anterior.
Mi músculo, muy sobrecargado, empezó a moverse solo. Yo estaba asustado. Me dijo que tendría que estar así unos minutos sin mover nada la pierna.
Fui un buen chico, y aguanté a pesar de que los últimos minutos ya estaba que necesitaba mover la pierna porque sino se me iba a quedar completamente dormida, a pesar del dolor y la grima que me causaba ver esas dos agujas clavadas en el músculo.
Segundos después, apareció de nuevo, con un nuevo aparato. Me quitó las agujas causándome mucho más dolor aún y encendió la nueva máquina.

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue: "Es una taladradora en miniatura". Para mi satisfacción, no lo era. Se trataba de una terapia con Ondas de Choque. Lo que la máquina -que va como taladrando. Hace el mismo movimiento- hace es dar como pequeñas descargas al músculo. Cuando se tiene alguna lesión y cicatriza, al igual que en la piel, aparece una costra. Esta máquina lo que hace es quitar esa costra, romperla, de tal manera que se puedan formar nuevos tejidos de mejor calidad y más resistentes. Así la lesión no recaerá.

Al finalizar la sesión me dijo que en casa no intentase comprobar si me dolía o no al estirarlo o algo. Que sencillamente lo dejase descansar toda la noche.
Tenía la zona dolorida, pero al día siguiente me encontraba mucho mejor. Muchísimo mejor.
Hoy he vuelto a la consulta y me han puesto un montón de aparatos diferentes para relajar aún más la musculatura.
Me encuentro muchísimo mejor y eso el lo importante ya que chicos, este domingo actúo en Fama ¡A Bailar!. Supongo que será por la noche y que empezará sobre las 22:00h, pero no sé exactamente en qué momento de la gala saldremos a actuar. Si lo veis ya me comentaréis.

Por cierto, para terminar, quiero resaltar que hoy mismo comienza un blog una muy buena amiga mía a la que quiero muchísimo y la que me ayuda muchísimo aquí en Madrid. Ella es Aina, está en mi escuela y en mi clase y es una gran bailarina. Su blog se llama Fortunas y Adversidades de una pezuñita. (http://fortunasyadversidades.blogspot.com/). No dejéis de visitarlo.

domingo, 3 de enero de 2010

Primera entrada del año.

Comienza mi primera entrada del año 2010. La verdad es que no sé si he comenzado este año con el pie derecho, con el izquierdo o con los dos a la vez. Es toda una incógnita.
No acostumbro a seguir ninguna de las tradiciones: Casi nunca llevo nada rojo -exceptuando el año pasado, que llevé una camisa completamente roja-, las uvas no me gustan -de más pequeño comía aceitunas, pero si ya las uvas son difíciles de tragar, imaginaros doce aceitunas...-, lo comer las uvas con el pie derecho levantado, apoyado sobre el izquierdo para comenzar el año con el derecho o con el derecho apoyado y el izquierdo levantado....en fin, cómo sea; tampoco lo hago. Por tanto, espero no tener un mal año, aunque no creo que estas chorradas hagan de mi año uno mejor o peor.

Sólo espero que durante este año, las lesiones disminuyan; que mi aductor se cure de una vez por todas por completo.
Y por encima de todo, espero que todo lo relacionado con la danza mejore tal y como yo quiero.

Digamos que estas navidades debía de haber estado ensayando dos variaciones que le hemos de mostrar a Víctor a la vuelta de las vacaciones. Mi madre me consiguió, como ya sabéis, un local para ensayar y bueno acudí a ensayar la primera de los dos variaciones. Durante uno de los ensayos, tirón en el aductor. -Posiblemente sea una rotura de fibras mal curada ya que he estado acudiendo a fisios, osteopatas...y todos han hecho lo que podían. Mi cuerpo está equilibrado y libre de tensiones. El único diagnóstico posible es la rotura de fibras (grande o pequeña, no lo sé, pero mal curada) que llevará su tiempo su cicatrización-. A raíz del tirón no pude ensayar más, y aún me queda otra variación. La verdad, no sé que hacer.

...

Sé que he empezado por dónde no tenía que empezar, ya que lo que no he contado ha sido qué tal fue la nochevieja.
Comenzaba como una nochevieja normal y corriente: una buena hora para arreglarse todos, cena en casa de mis tíos, uvas -yo no, ya sabéis-, besos, abrazos... Pero después había quedado con mis amigos a las 00:30h para irnos de cotillón. Anterior a todo esto, y ahora hago una especie de flashback; hubo un gran problema para conseguir las entradas del cotillón. Nosotros queríamos ir al Gato Tuerto, un bar-pub con muy buen ambiente, pero lamentablemente todas las entradas estaban vendidas. A pesar de todo nos dijeron que harían más entradas ya que no habían completado todo el aforo del local, que volviéramos en unos dos días para comprarlas. Fue mi hermana a los dos días, y le dijeron que no había entradas.
Ya era bastante tarde para conseguir un buen sitio, así que nos fuimos al Casino. Sabíamos que iba a haber gente, más bien adulta, pero bueno, eramos un grupo grande, por tanto lo pasaríamos bien a pesar de todo.

Y así fue. Una buena noche en compañía de amigos. Música muy variada y a veces un tanto...petarda, pero se podían pedir canciones, así que yo no me corté en pedir a Lady Gaga (jajaja).
La fiesta terminó a las 7:00h y después fuimos todos juntos a desayunar. Yo no tomé nada, porque si bebo por la noche, por la mañana si tomo algo sólo me entran ganas de vomitarlo. Pero estuve allí con todos. Me encontré a muchos amigos también y nada, eso fue todo.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Palabras para siempre

No sé si alguien se acordará de mi viaje a Nueva York. Prometí contar todas mis memorias de allí, pero lamentablemente por falta de tiempo y el paso del tiempo no he podido contarlo todo. No obstante quiero hacer una pequeña reseña en un detalle.
Al finalizar el curso, decidí comprarme una pequeña libreta y un rotulador negro, de tal manera que cada persona del cursillo pudiera escribirme algo. Algo que perdurase para siempre.

El papel es el papel y no quiero perder ciertos escritos, por tanto reflejaré algunos de ellos aquí. A la sección la llamaré: Palabras para siempre. Y comenzaré con lo que me escribió mi compañero de habitación. (Los textos están en inglés. Pensé en traducirlos, pero perderían su gracia original. Lo siento por todos aquellos lectores que no sepan el suficiente inglés para entenderlos. Perdón.)

"Albert-(o),

Well, first off, we weren't suppossed to be roommates but luckyly for you we were brought together by destiny.
I think one of the first things we talked about was our accents. You said I had a thick American accent but it was "cool". I know you will miss our nightly routine of singing "I want to kill Trevor", (water drop sound) "It must be raining or something", then you asking me about the girls here... like Noelle, Abby, Noelle, Marisa, Noelle, Mikaylah, Noelle...ALWAYS NOELLE!! Then i would ask about Eric.
Remember how excited you got when I bought Moulin Rouge? You were almost as excited as the one wet dream you had with the black guy. You sleep scream. Every night. "Eric! Eric! I wanna, I wanna" "You're beautiful", "Ahhh! Don´t crush me", "Oh, thanks dad"
You are going to miss stating at my naked ass. You LOVE it. I had to show it to you when you got scared at night to calm you down (hahaha). You thought someone was in the closet. Then you thought there was a spirit and you tried to talk to them. You thought I became posessed and didn´t want me to talk and still screamed. You screamed so many times. We would also scream at each other: "Penis!" "Vagina!", etc...
Every night you would tell me things Noelle told you about me. You can´t tell me things anymore beacuse the program is done, so goodbye my penis loving homosexual roommate! We had a fun five weeks and I am glad I got to be your roommate.
I will miss you Alberto.

Your favorite,

(No puedo dar su nombre completo)

PS: Oopsies, I'm naked...."

martes, 29 de diciembre de 2009

Cadena de favores

Aún teniendo lectores escépticos al significado de unión de la navidad, a mi me sigue pareciendo fascinante. Por mucho que me lo critiquéis, la navidad une a la gente, y para mi eso ya tiene mucho significado.

Las vacaciones me están viniendo bien, pero hay que exceptuar que me estoy aburriendo bastante, ya que todos tienen que estudiar -están en la universidad- y yo no. Por lo tanto me suelo quedar en casa sin hacer nada: bueno, veo la televisión, leo....Claro, tampoco puedo bailar, aunque debería de estar ensayando dos variaciones de las cuales me examinarán a la vuelta de navidad. Pero me es completamente imposible...ya sabéis, mi aductor sigue dando guerra.
Eso sí, y ahora viene lo que os quería contar, ya está mejor. No obstante, comencemos por dónde hay que comenzar y dejémonos de rollos...

Todo comenzaba ayer, cuando me dirigía al gimnasio al cuál acude mi hermana. La dueña del gimnasio se ofreció a dejarme una de las salas que tiene para poder ensayar dichas variaciones. El sábado acudí a ensayar una de ellas, me dejó las llaves del local, a pesar de que éste estuviera cerrado. Un gran favor.
El domingo volví. Calenté, pero en cuanto empecé a darle duro a la variación...mi aductor se resintió, por lo que, enfadado, me fui a casa.
Como decía, ayer iba al gimnasio, para decirle a la dueña que no podría ensayar debido a mi aductor. Fui con mi madre. Comenzaron a hablar ellas dos, sobre todo lo que yo llevaba con los problemas de aductor y a la dueña a la que llamaremos Verónica -por no dar su nombre real- se le ocurrió que podíamos visitar a un Osteopata muy bueno que ella conocía.

Verónica, muy amable, se ofreció incluso a llamarle personalmente, ya que nos comentaba que tenía una agenda muy apretada, pero que si llamaba ella, a quién conocía desde hacía mucho, igual podía hacernos un hueco.
Y así fue. Yo me fui a la peluquería y mientras esperaba para que me cortasen el pelo, me llama Verónica por teléfono ofreciéndome la hora y el lugar.

...

Hoy por la mañana acudía al Osteopata a las 12:15. Estuve casi dos horas en la consulta y salía de allí con un cuerpo nuevo. Me tocó todo lo tocable -y por favor...no piensen mal las mentes depravadas- y os puedo asegurar que el aductor no me duele. No sé cómo la ha hecho... tampoco quiero preguntarlo. Pero estoy contento.

Mañana acudiré a que esta maravillosa persona, porque además de buen profesional, me pareció una cultísima y bella persona, vuelva a verme para comprobar cómo ha ido todo.

...

Por otro lado, cómo ya decía al principio, no tengo nada que hacer así que he estado toda la tarde tirado en el sofá. He visto una película preciosa en TCM, Cadena de favores. Si no la habéis visto, os recomiendo que lo hagáis. Enternecedora hasta la médula, y una película con un gran mensaje y una positiva visión de la condición humana.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Joven Ballet de Alcobendas - Instantánea Fugaz

He aquí, un preview del espectáculo del Joven Ballet de Alcobendas. Espero que os guste. La pieza dura unos once minutos pero digamos que para publicar un video, no podemos publicarlo todo, sino nadie nos iría a ver. Espero que os guste.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Ya casi es navidad

Por mucho que otra gente puedan o no gustarle estas fechas, a mi particularmente, me gustan. Me parece que unen a las personas, aunque sea por obligación, pero las unen. Por tanto quiero decir unas palabras a todo el mundo, lectores habituales y lectores ocasionales:

En primer lugar quiero dar las gracias a todo aquel que pierde unos cuantos minutos de su tiempo leyendo mis sencillas palabras. Muchísimas gracias también a aquellos que pierden aún más tiempo molestandose en comentar cada entrada, la verdad es que sin vosotros este sitio no sería nada. Está claro que yo seguiría escribiendo, pero siempre es bueno saber que lo que escribes va a ser leído por alguien. Sino, no lo publicaría en internet.

Quiero pedir disculpas no obstante ya que mi blog ha estado bastante abandonado últimamente. Ya sabéis he estado algo liado, con lesiones, con comederos de cabeza. Me han ocurrido algunas situaciones un tanto complicadas que ni siquiera he tenido el valor a contar aquí, sencillamente por no preocupar a nadie. Lo más importante es que estoy bien. Que espero que todo sea precioso a pesar de ahora. Que el día esté nublado no significa que las personas no puedan irradiar felicidad y alegría.

Agradecer debo también a mi querido colaborador, el Sr. Iker. Su sección, no muy habitual, pero siempre presente, le da un enfoque diferente a mi blog. Con él hemos aprendido a fijarnos en las pequeñas cosas de la vida, aquellas que nos pasan desapercibidas y que sólo una mente tan detallista como la suya sabe como hacérnoslas llegar. Gracias de todo corazón, amigo. Por aceptar mi propuesta el día que te la ofrecí y sobre todo, por continuar dedicando tu tiempo a escribir entradas para mi blog. Un blog que ahora es parte tuya, y que puede ser parte de todos también. Adoro las ideas nuevas y siempre estoy abierto a proyectos de nuevas secciones, ya que a pesar de que yo no tenga tanto tiempo como para llenar de letras este espacio, otros pueden llenarlo de buenos y largos párrafos.

Desearos a todos una perfecta y feliz navidad. Yo estoy feliz de poder pasarla con mi familia, aunque cada vez seamos menos en la mesa. Es triste el recordar, pero ante todo hay que vivir en el presente. Los recuerdos nunca deben borrarse de la memoria de cada uno, y mucho menos los recuerdos de personas queridas.
Sin embargo, desde mi punto de vista hay que pensar en el buen recuerdo de aquellos que ya no están, ya que en cierto modo es en estas fechas cuando ellos vuelven a cenar junto a su familia, en su hogar. No en cuerpo, pero si en presencia -no hablo de alma, ya que considero que es un tema controvertido-. Gracias a todos, desde mi más sincero y humilde corazón.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Compras navideñas

Como bien decía en la entrada anterior, ayer fue una mañana ajetreada de compras navideñas. Ahora estaréis pensando que estas compras son los regalos que yo haré a la gente, pues no. Os equivocais completamente.
Lo cierto es que todo lo que he comprado es para mí. Al estar viviendo en Madrid todo el mundo me dice: "mira, lo más fácil es que yo de de "X" cantidad de dinero y compres algo con ello". Pero es que lo peor de todo es que no me dan el dinero en navidad para que lo gaste en las rebajas y eso, no. Lo que pretenden es que lo compre yo con mi dinero, lo envuelva, se lo dé, y el día de navidad finja que me lo han regalado ellos.
Suena gracioso y lo es, pero el lado bueno de todo esto es que siempre me gustan los regalos.

Me levanté sobre las 10:00h de la mañana. Desayuné. Estuve un buen rato en el ordenador mirando el correo y atendiendo Facebook y Tuenti. Me duché. Me vestí, bien abrigadito ya que ayer en Madrid hacía mucho mucho frío y me lancé a la calle.
Primera parada, tras un buen trayecto en Cercanías, (STOP: No puedo dar información sobre esta parada ya que es dónde compré el regalo de alguien que lee mi blog, así que me la he de saltar). La siguiente fue Zara, ya que mientras estuve en Gijón vi una chaqueta que me gustó mucho y bueno, mi madre me dijo que me la comprase. Así que estuve en el Zara de Gran Vía, al que denominaré el Zara dónde las tallas S están en extinción. ¡Coño! Si ven que se venden mucho que hagan más tallas S, que nunca quedan.
Como era de esperar, no había talla, así que fue al Zara de la calle Preciados, ya sin esperanza, y la encontré. Esperé un buen rato en la cola para pagar y llegué tarde a la cita en Ángel Corella Dance Wear, dónde había quedado a las 13:30h con una amiga. Llegué sobre las 14:00h y por esa hora la tienda ya debía de haber estado cerrada.
Sin embargo llamé al timbre y... ¡me estaban esperando!. Me compré el maillot que me había probado la última vez que fui y pude irme a comer.

Comí sólo en un Vips, después de esperar una enorme cola también para comer -hoy ha sido día de colas-. Y después de comer muerto de frío me volví a casa con todas las bolsas. Me volví a duchar y salí directo para el cumpleaños de una amiga mía.

Y...¿qué toca ahora? Pues de nuevo al centro a comprar lo que falta, que el martes estaré ya en casita.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Perdón por el abandono

Francamente, tengo el blog completamente abandonado. Pero como siempre, todas mis ausencias tienen justificación -esto es como en el colegio-. Últimamente he estado algo liado ya que hemos comenzado de nuevo con ensayos del Joven Ballet. La razón, una actuación el próximo 19 de Enero en el programa Fama ¡A Bailar! de Cuatro. Así que he de pediros perdón por esta gran ausencia desde el 3 de Diciembre.

Desde mi última actualización han pasado un montón de cosas en mi vida. La primera y más importante es que soy tío. Efectivamente, mi hermano mayor, el que vive en Brasil ha tenido un hijo precioso, que es mi sobrinito. Publicaré alguna foto, pero supongo será en otro momento.

Antes de nada quiero pedir perdón a mi querido colaborador Iker, ya que hoy debía de haber estado grabando con él su último Audiopost, pero por motivos de los que ya he hablado en el primer párrafo de la entrada no he podido estar en casa a la hora que había quedado con él. Lo siento Iker, lo siento de verdad. Te prometo que me apetecía muchísimo grabar la entrevista contigo. Espero que no te hayas enfadado. Te lo recompensaré como sea -como sea, pero no te pases con el como sea-.

Por otro lado, se acerca la navidad. El martes vuelvo a casa por navidad. La verdad es que tengo ya ganas, así que mañana toca día de compras navideñas por Madrid. Hay mucho que comprar. Me encantan estos momentos, ¿a vosotros no?

jueves, 3 de diciembre de 2009

El último boli bic: historias de la residencia (I)

SILENCIO

“Abandonarse es lo último”. Me lo dice Dora, mientras camina lentamente agarrada a mi mano y a su bastón, apoyando el codo en la barra que utiliza a diario para poder caminar a lo largo de la pared de la sala de rehabilitación. Es fría, vieja, de color verde hospital, y está desconchada y destartalada.

Llegamos al final de la estructura metálica y Dora me vuelve a mirar a los ojos fijamente. Es una mujer de pocas palabras. “La gente me molesta... no lo digo por ti, pero es así”. Me reconozco en su afirmación. Pasan varios segundos. El tiempo parece haberse detenido una vez más, como en cada visita a la residencia de ancianos.

“Creo que me voy a sentar”. Es como una pequeña batalla perdida para la mujer, arrugada, delgada, de corta estatura, cubierta por interminables capaz de ropa, tez oscura y pelo cano. Noventa y seis años de vida se sientan en el incómodo sillón de sky beige, al fondo del gimnasio. Me pongo de rodillas a su lado y comenzamos a hablar. De todo y de nada. Cualquier excusa es buena para que el silencio no se haga de nuevo con el tiempo.

Más tarde, Dora se volverá a poner lentamente en pie, y volverá a caminar a lo largo de toda la estancia hasta su silla de ruedas negra. Pienso que, paradojicamente, esa silla a la que ella llama ‘carro’ es su salvación y su posible perdición. Es lo que le permite moverse por la residencia, pero al mismo tiempo, acomodarse en ella y renunciar a su sesión de gimnasia diaria, significaría, como ella bien dice en dos palabras “atrofia; muerte”.
...

Cuando Dora termina sus ejercicios, me pide que la lleve a pasear por los pasillos de la residencia. Es una lugar triste, sombrío. Vamos hacia la ventana, para después volver al gimnasio en una interminable repetición del mismo recorrido. Varios ancianos miran un televisor demasiado alto. Parecen absortos, perdidos en una neblina confusa. Mientras los trabajadores de la residencia preparan la cena, ellos esperan su muerte.
...

Puede que penséis que estoy exagerando, que lo estoy poniendo todo fatal o que he pretendido daros pena. También puede que creáis que la residencia donde está vuestra madre, vuestro abuelo, quien sea, no es así. Permitid que niegue todo eso. Estoy siendo realista, no pretendo dar pena, y, lo penséis así o no, todas las residencias tienen un ambiente parecido.

Desde hace unas semanas, todos los jueves paso mi tarde junto a ancianos que esperan su muerte en una residencia. Si os parece fuerte decir que están esperando a morirse para salir de ahí, os invito a que vengáis un día conmigo y lo comprobéis por vosotros mismos.

La mayoría de ellos se abandonan por completo. Renuncian a hacer absolutamente nada. Dora, la mujer con la que he estado hoy es una rara avis. Una excepción. Hablando con ella he llegado a la conclusión de que sabe perfectamente que la muerte la asaltará en el mismo lugar en el que estaba charlando conmigo. Sabe que nunca más va a volver a salir de ahí, que nunca verá de nuevo el metro, ni viajará a Canarias, donde vivió durante muchos años. Y sin embargo, un admirable amor propio hace que siga caminando cada tarde a lo largo de la pared de la sala de rehabilitación. Está luchando por mantenerse activa en un lugar donde la vida transcurre lenta, porque no hay nada que hacer.
...

Sinceramente, no se transmitiros la sensación que produce ese lugar, y soy consciente de que este es uno de mis peores escritos, que tampoco es que suelan ser muy buenos, ya que no he tenido tiempo para editarlo, corregirlo a mano como me gusta hacer... Pero necesitaba desahogarme.

Simplemente, quiero terminar diciendo algo: por favor, nunca llevéis a vuestros mayores a una residencia mientras quede cualquier otra opción. No se si ellos lo harían o no, pero lo que si se es que nadie se merece terminar la vida esperando la muerte durante semanas, meses o años, quien sabe.

En cuanto esté un poco más libre, regresaré con más historias de la residencia.

Besos a todos y gracias por vuestra comprensión e interés,
iker

sábado, 28 de noviembre de 2009

Insulso

Hoy es uno de esos días en los que te levantas -pronto- y sabes que no vas a hacer nada en todo el día. Así me levanté yo esta mañana. Me despojaba de mis sabanas a las 10:00h, ni un minuto más, ni un minuto menos -si lo hubiera planeado, jamás lo hubiera conseguido-. Asomaba mi lindo pescuezo por la puerta de la cocina para comprobar si había alguien. Lo había, así que volví a mi habitación dispuesto a esperar al desalojo de la cocina para un desayuno tranquilo y en mi única compañía.
Mi desayuno fue breve, no duró más de quince minutos en los que aproveché para ver un poco la tv. Nada interesante, como cada mañana.
Tras ello volvía a mi cuarto para sentarme delante del ordenador dónde invertiría gran parte de mi insulsa mañana. Durante este tiempo grabé un "videomensaje" dedicado a todos aquellos que estuvieron conmigo este verano en el cursillo en Nueva York. Les decía que les echaba de menos y les daba las gracias por tan maravilloso verano que me hicieron pasar en su compañía. -Digamos que hoy es mi día nostálgico, melancólico y sentimentalista-.

Para continuar mi apagado día sin ninguna alteración, ni siquiera salí de casa para comer y opté por pedirme una pizza por Internet. Me salió realmente barata ya que ofrecían un 30% de descuento al hacer el pedido vía Internet. A mi no me cuesta nada, y encima me sale barato. Increíble, pero cierto.
La pizza tardó en llegar unos treinta minutos y pudo observar mediante una interactiva herramienta de la página web, cómo iba el estado de mi pizza, desde el momento en el que comenzaba mi pedido hasta el instante en que llamaban a mi puerta. De nuevo, increíble pero cierto.

Devoré mi pizza mientras veía un repetidísimo capítulo de Los Simpson y otro de Padre de Familia. Y cómo no, para no evitar la rutina volví a mi dormitorio. Una vez allí, sin saber qué hacer, me puse a retocar fotos. Maté casi dos horas de tiempo, pero aún me sobró espacio para visionar tres ballets enteros.

Ya a última hora de la tarde, recordé que hace tiempo me había bajado Finding Neverland (Descubriendo Nunca Jamás) en versión original y dije ¿por qué no? y comencé a verla. A la mitad ya estaba llorando de una manera que hasta a mi me sorprendía y ya al final creía que me deshidrataría. Fue uno de estos momentos en el que gracias a una simple película liberas mucho estrés que contenías y que no sabías por dónde echarlo fuera. Fue un momento de incertidumbre, en el que pude descubrir algo más de mi mismo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Relaciones o de cómo estropearlo todo in medias res

Esta entrada será una inmensa paja mortal ya que en este momento mi cabeza es un nido lleno de pequeñas ramas de muchos y diferentes árboles. Mi preocupación digamos que tiene que ver con un chico, al que he conocido hace muy pocos días, con el que he quedado y con el que he disfrutado mucho. Me parece una persona interesante, no obstante me pasa lo de siempre. Si comienzo a pensar en algo serio con esa persona; y aquí hago un breve corte extremadamente cortante; Dejemos claro que yo he cambiado. Hay que diferenciar entre un lío de una noche, al que ni le molas ni el que te mola, más allá de un simple "royo", y entre alguien al que pareces gustarle de verdad y al que no quieres dar falsas esperanzas.

Yo ya me he cansado un poco de el "aquí te pillo, aquí te mato" y busco más algo serio. Una persona que me quiera y a la que yo quiera. No obstante, en cuanto conozco a alguien y pienso que esa relación puede ir a más me entra el pánico, empiezo a comerme la cabeza pensando en el futuro, en que si voy a estar atado a esa persona, en que si al final las cosas no son como yo pensaba que serían, en lo que pensarán mis amigos de él, si les gustará, si no... Lo sé, soy muy influenciable y me importa lo que los demás piensen de mi vida. No debería, pero me importa y no puedo hacer nada para evitarl0.

El caso es que ayer quedé con este chico: fuimos al cine a ver Luna Nueva -no es una obra maestra, pero me encanta Robert Pattinson y los libros me gustaron, por tanto fui a verla-, después cenamos en el Wok y luego me acercó hasta mi casa en coche. Cuando llegamos a mi portal estuve como unos cuarenta y cinco minutos hablando con él tranquilamente en su coche. Una conversación de lo más entretenida, hasta que llegó el momento de la despedida. Me disponía a darle dos besos y el intentó algo más. Me aparté y me fui. No pude reaccionar de otra manera.
Minutos, más bien segundos después le mandé un mensaje de texto diciéndole:

"Lo siento. Pero sq n se si sty preparad para empezar algo, x poco q sea y no kiero dar falsas esperanzas. Lo siento."

A lo que él contestó:

"Trankilo. Perdoname tu si te he molestado."

Y yo continué:

"Kmo me va a molestar algo q t hags? Imposible. Enserio, soy gilipollas. Pero me komo muxo la kbez cn tod n se xq. Digamos q tod m suele dar mied. Lo snt d verd."

Y ahí finalizó la cosa. Bueno el me envió otro mensaje más pero que carece de importancia. El caso es que no sé qué hacer. Siempre me pasan estas cosas, en el último momento me aterra la idea de una relación esté o no esté preparado.
Siempre termino tirándolo todo por la borda. Al final el chico deja de hablarme -cosa que es completamente normal- y yo acabo igual de sólo que siempre. Lo sé, soy una persona difícil, pero es que quiero a alguien especial. Sé que siempre soy el que digo que no hay que buscar, que esas cosas llegan solas, pero digamos que quiero algo y lo quiero bueno.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Unas cuantas semanas de historia

Sé que llevo mucho tiempo sin actualizar, pero han sido unos días un tanto atareados/complicados/difíciles/frustrantes...
Digamos que el jueves de hace dos semanas, me hice daño en el aductor. Como una persona responsable -al menos lo intento ¿vale?- tomé la decisión de no tomar clase el viernes y así aprovechar que el lunes tampoco tenía clase y descansar cuatro días. Ese fin de semana me iba a Gijón, aprovechando así el puente de la Almudena.
De Gijón, sólo hay que destcar una importante cosa; no paró de llover desde que llegué. Con mi familia bien, aunque practicamente me pasé le día en casa. No sé, no tenía ganas de hacer nada especial...

La vuelta a casa -en ALSA- un horror. Nada más subirnos en el autobús y salir de Oviedo dicen por megafonía: "Atención, por favor, atención. Nos comunican que ha habido un gravísimo accidente en la A66 lo que ha producido su cierre momentáneo. Lamentamos comunicarles que iremos por Pajares, disculpen las molestias".
Ir por Pajares supone media hora más de trayecto, que si ocurre lo que me pasó a mi, pues se convierten en cuarenta y cinco minutos añadidos al viaje: la niebla.
Bueno, el viaje fue lento pero quitando ese incidente y un pequeño atasco nada más entrar en Madrid...estuvo bien.

El martes, aún con dolor en el aductor tomé la clase. Fue bastante bien. Sentía molestia pero no la suficiente como para hacerme parar. Sin embargo a mitad de la clase del miércoles me dió otra vez el fuerte tirón. Mi intención en ese momento era hablar con la profesora y decirle que no podía continuar la clase, que me arrastraba de dolor. Pero, para mala suerte mía, segundos después de yo estar pensando cómo decirle esto a la profesora para que se lo tomase de la mejor manera posible y ante todo, no pensase que soy un vago que me quería saltar unos ejercicios difíciles -cosa que para nada es así- aparece Víctor por la puerta. "Mierda, mierda mierda", maldije. Ya no había vuelta a atrás, tendría que continuar la clase. Y así hice, muerto de dolor.

Como consecuencia a mi irresponsable actuación, al día siguiente no pude tomar la clase. Lo cual supuso malas miradas por parte de mi profesora. Yo no podía hacer otra cosa...
He de añadir que el miércoles por la tarde, acudí al podólogo a quitarme un papiloma. Me lo quitó con un método con el cuál no sentiría más que el dolor del pinchazo de la anestesia, y así fue. Me lo curó y me dijo que la herida cicatrizaría completamente en más o menos diez días y que me dolería como una herida normal.
Los primeros días no me dolió. Como decía antes, el jueves no tomé clase así que pude también descansar del pie. Pero el viernes sí que la tomé. La clase genial. Mi aductor se estaba portando bien -más le valía, después de todos los besos y masajes que le dí, no me podía fallar- y la herida post-papiloma no me estaba doliendo.
No osbtante, ahora sí me duele. Supongo que será porque está cicatrizando y eso, ¿no? Desde ayer me duele muchísimo, sobre todo cuando contraigo el pie. Toda esa zona está bastante dolorida. Espero que mañana ya esté mejor.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Un Halloween de muerte

Como todos sabéis, en España, comienza cada vez más a ponerse de moda esta fiesta pagana completamente americana. Es una buena forma de que las tiendas de disfraces, discotecas, parques de atracciones -sobre todo estos- aumenten sus visitas un día más al año tal y como se tratase de un fin de año o cualquier otra fiesta famosa.

Por mi perfecto, ya que me encanta salir y me encanta disfrazarme y pasarlo bien. Pero desde luego, este ha sido uno de los mejores Halloweens -de los pocos que he celebrado- de mi vida.
Podríamos decir que ayer no hice nada en toda la mañana y la noche de antesdeayer. Por daros alguna información os puedo comunicar que durante la tarde del viernes estuve viendo The reader -una maravilla, se la recomiendo a todo aquel que le gusten las películas con mucho sentimiento-, y por la noche Casablanca. Los aficionados al cine me estarán clavando un cuchillo ahora mismo, pero os prometo que nunca había llegado a verla. Me encantó.
Bueno, me quedé dormido a la mitad de la película en el sofá, pero la terminé por la mañana. Que bonita.

El sábado por la mañana, tampoco hice absolutamente nada. Estuve viendo la película que echaron en Antena 3 -típica película de serie B, super extraña en la que siempre mueren casi todos-.

Había quedado a las 20:00h, así que sobre las 19:00h comencé a ducharme y a prepararme para ir hasta Noviciado, a la residencia de una amiga mía.
Llegué puntual, algo muy extraño en mi, y subí hasta el salón común de la residencia, dónde estuvimos un buen rato, ya que ella aún estaba en pijama. Habíamos quedado con otra amiga, una hora y media más tarde en Plaza de España para comer en el Wok. Nuestra amiga, vendría con su novio que había venido desde Barcelona para pasar el Halloween con ella -que bonito-, al que ninguno de nosotros conocíamos.
Debo deciros que me encantó, super guapo y super majo. Una gran persona. Por tanto me alegro por mi amiga.

La cena, riquísima. Nos reímos un montón y bueno, lo normal en una cena, comimos. Tras ello volvimos a la residencia de mi amiga, dónde se encontraba todo el maquillaje para la noche.
Como siempre yo armé un gran lío con la sangre y lo puse todo perdido. Pero bueno, fue divertido el tiempo de maquillarse.
Después salimos, fuimos al Delirio ya que había menores con nosotros y en ese sitio sé que no pide carnet, pero no os lo vais a creer: no le pidieron carné a nadie, pero ¡a mi sí!. ¡Es muy fuerte! Menos mal que sí que soy mayor de edad. Pobrecillos, yo entré el primero y me lo pidieron y yo ya con el miedo en el cuerpo pensando que se lo iban a pedir a todos, ¡pero no! ¡que cabrones!.

Aina y su novio se marcharon los primeros, sobre las 04:30h de la mañana porque estaban cansados. Nosotros estuvimos en la discoteca hasta las 05:20h, más o menos. Después nos fuimos a la Chocolatería San Ginés a tomarnos un chocolate con churros. ¡Qué rico estaba!
En fin, qué deciros, que fue una noche perfecta en compañía de amigos. Os dejo algunas fotos -no os asustéis.
Foto: Aina y yo

Foto: María, Lucía y yo en Delirio.
Foto: María, Lucía y yo comiendo churros.

domingo, 25 de octubre de 2009

Halloween is coming

Tras dos duras jornadas de jueves y viernes, mis músculos estaban realmente fatigados, cansados. La noche me sentó especialmente bien. No quiere decir que me acostara pronto, pero tampoco lo suficientemente tarde como para despertarme pasadas las 12:00h.
Tras unas cuentas vueltas en la cama intentando comprender por qué todas mis sábanas no estaban donde debían de estar, sino que la de arriba estaba debajo, la de debajo en el suelo y otra desaparecida -¿por qué pasarán estas cosas?-, me levanté. Sin hacer la cama fui a la cocina y preparé mi desayuno diario.

Tras una hora leyendo cosas de Anatomía mientras sonaba Dances at a Gathering de Jerome Robbins -un ballet con música de Chopin-, hablo con una amiga para ir a comprar algo para poder disfrazarnos el día de Halloween. Como decisión final iremos de zombies. Así nos ahorramos el tener que comprarnos el disfraz. Sencillamente nos maquillaremos y mancharemos ropa -vieja- de sangre y esas cosas.
Me encanta comprar disfraces. La verdad es que ir de compras conmigo puede ser un poco estresante si no te encanta probar todo -y todo es todo- lo que hay en la tienda: gorros, máscaras, pañuelos, accesorios... Lo sé, necesito tocarlo todo. Es un error que cometo desde pequeño, y sus consecuencias -roturas...y esas cosas- me ha traído.

Después, sobre las 19:00h vuelvo a casa, en dónde estaré hasta altas horas de la madrugada, cuándo me llaman para salir. Me cuentan que están todos en casa de un amigo, ya que era el cumpleaños de otra amiga y que sobre la 1:00h debería de estar allí para ir a Cool.
Llego sobre la 1:15h y aquello tiene muy buena pinta, pero no salimos de allí hasta la 1:40h. Aún debíamos de ir a Chueca a ver si encontrabamos flyers para no tener que pagar los 12€ de la entrada de Cool.
Como ya estaréis pensando, no conseguimos entrar a Cool ya que había una larga cola para cuando tuvimos los flyers. Todo esto a escasos minutos de las 2:00h, momento en el que ya hay que pagar sí o sí para entrar en el local.

Lo que tocaba en este momento era pensar rápido, y sobre todo pensar en que ahora mismo tendríamos que pagar en casi todos los locales a los que pretendiesemos entrar.
A mi amigo -eramos seis chicos- se le ocurrió probar en el Black & White, pero había que pagar. Al lado de la esquina del local se encontraba algo llamado Rimmel: decidimos entrar. ¿Por qué hicimos eso? El local olía a "pene de yayo". Estaba lleno de tíos mayores -muy muy mayores- que observaban conjuntamente una película porno al final de la sala, y lo peor de todo: ¡La comentaban!
Salimos lo más rápido que pudimos entre miradas acosadoras por parte de aquellos "abuelos". La verdad es que luego te ríes de estos momentos, pero al principio fue cómo un poco estado de shock.

Finalmente y ya definitivo, entramos en Liquid. El único lugar que encontramos en el que no teníamos que pagar entrada. Es lo que tiene ser bailarín, que eres pobre.
El ambiente estaba muy bien, buena música y gente maja. Estuvimos allí hasta que cerró a las 3:30h. Tras ellos nos fuimos cada uno a su casa. Mis amigos estaban algo cansados. Así que me cogí un buho y directo a Plaza de Castilla, dónde estaba durmiendo feliz en mi cama a las 4:40h.

El último boli bic

¿JUSTICIA?

La historia que se cuenta a continuación es real, y tuve ocasión de presenciar todo lo que se relata el lunes 19 de octubre de este mismo año en los Juzgados de Bilbao.

Temblorosa, entró a la sala y se mantuvo en pie hasta que el secretario judicial -un hombre de corta estatura, débil, afeminado, con amplias calvas en su cabeza y ojos neblinosos- le indicó con un gesto cansado que se sentase. La juez la observaba con mirada firme, y la fiscal buscaba entre el montón de papeles que descansaba a su lado el correspondiente a la mujer que estaba a punto de ser juzgada.

'Juzgada' era una palabra un tanto complicada de asociar a quien yo veía desde el espacio reservado al público en aquella sala. Más bien -pensaba yo-, ella sería quien debería juzgar a la sociedad, ya que no parecía muy justo acabar tu vida dejando tu país con cuatro hijos a cuestas, malvivir en un pisucho en una ciudad que no conoces y, para colmo, ser condenada por unas personas que te miran mal simplemente porque no eres guapa ni tienes dinero para vestir bien.

De todas formas, la acusación -mujer, ejecutiva, 45 años, esbelta, traje negro y maletín de piel marrón- no debía opinar lo mismo, ya que entró con paso firme, se sentó donde le correspondía y esperó la orden de su señoría antes de lanzarase al ataque. Durante el juicio, la mujer algeriana fue acusada tal y como leyó la fiscal con tono gélido de robar 2 cuajadas, 4 yogures, un paquete de 'tranchettes' y una tarrina de queso de untar en la tienda de la mujer del traje.

Probablemente, el gran montante del robo -10€-, debió causar daños irreparables en las cuentas anuales del negocio de la mujer del traje, porque sino no se entiende que, como si en vez de traje llevase un impermeable que impidiese que el sentido común se apoderara de ella, no se inmutara al solicitar una multa de 450€ como pena para la acusada.

Mientras me preguntaba de donde iba a sacar alguien así 450€, la fiscal rebajó la pena solicitada a 120€, que fue finalmente lo acordado por todas las partes. Aun así, me sigo preguntado de donde sacará la mujer algeriana 120 euros, más que nada, porque, una vez hubo concluido el juicio a la juez le entró la vena cotilla, e hizo contar a la condenada media vida. Así es como nos enteramos de que era -y es- de Algeria, de que vino a Bilbao hace 6 años con sus cuatro hijos, de que no trabaja y de que aún no le han concedido ni la renta básica.

Al salir del juicio con el grupo de Derecho, la profesora nos preguntó si habíamos comprobado el funcionamiento de la Administración de Justicia, y también si veíamos como se impartía Justicia en los tribunales.

¿Justicia? - pregunté yo - ¿De qué me hablas?

Buenos días a todos.