miércoles, 30 de diciembre de 2009

Palabras para siempre

No sé si alguien se acordará de mi viaje a Nueva York. Prometí contar todas mis memorias de allí, pero lamentablemente por falta de tiempo y el paso del tiempo no he podido contarlo todo. No obstante quiero hacer una pequeña reseña en un detalle.
Al finalizar el curso, decidí comprarme una pequeña libreta y un rotulador negro, de tal manera que cada persona del cursillo pudiera escribirme algo. Algo que perdurase para siempre.

El papel es el papel y no quiero perder ciertos escritos, por tanto reflejaré algunos de ellos aquí. A la sección la llamaré: Palabras para siempre. Y comenzaré con lo que me escribió mi compañero de habitación. (Los textos están en inglés. Pensé en traducirlos, pero perderían su gracia original. Lo siento por todos aquellos lectores que no sepan el suficiente inglés para entenderlos. Perdón.)

"Albert-(o),

Well, first off, we weren't suppossed to be roommates but luckyly for you we were brought together by destiny.
I think one of the first things we talked about was our accents. You said I had a thick American accent but it was "cool". I know you will miss our nightly routine of singing "I want to kill Trevor", (water drop sound) "It must be raining or something", then you asking me about the girls here... like Noelle, Abby, Noelle, Marisa, Noelle, Mikaylah, Noelle...ALWAYS NOELLE!! Then i would ask about Eric.
Remember how excited you got when I bought Moulin Rouge? You were almost as excited as the one wet dream you had with the black guy. You sleep scream. Every night. "Eric! Eric! I wanna, I wanna" "You're beautiful", "Ahhh! Don´t crush me", "Oh, thanks dad"
You are going to miss stating at my naked ass. You LOVE it. I had to show it to you when you got scared at night to calm you down (hahaha). You thought someone was in the closet. Then you thought there was a spirit and you tried to talk to them. You thought I became posessed and didn´t want me to talk and still screamed. You screamed so many times. We would also scream at each other: "Penis!" "Vagina!", etc...
Every night you would tell me things Noelle told you about me. You can´t tell me things anymore beacuse the program is done, so goodbye my penis loving homosexual roommate! We had a fun five weeks and I am glad I got to be your roommate.
I will miss you Alberto.

Your favorite,

(No puedo dar su nombre completo)

PS: Oopsies, I'm naked...."

martes, 29 de diciembre de 2009

Cadena de favores

Aún teniendo lectores escépticos al significado de unión de la navidad, a mi me sigue pareciendo fascinante. Por mucho que me lo critiquéis, la navidad une a la gente, y para mi eso ya tiene mucho significado.

Las vacaciones me están viniendo bien, pero hay que exceptuar que me estoy aburriendo bastante, ya que todos tienen que estudiar -están en la universidad- y yo no. Por lo tanto me suelo quedar en casa sin hacer nada: bueno, veo la televisión, leo....Claro, tampoco puedo bailar, aunque debería de estar ensayando dos variaciones de las cuales me examinarán a la vuelta de navidad. Pero me es completamente imposible...ya sabéis, mi aductor sigue dando guerra.
Eso sí, y ahora viene lo que os quería contar, ya está mejor. No obstante, comencemos por dónde hay que comenzar y dejémonos de rollos...

Todo comenzaba ayer, cuando me dirigía al gimnasio al cuál acude mi hermana. La dueña del gimnasio se ofreció a dejarme una de las salas que tiene para poder ensayar dichas variaciones. El sábado acudí a ensayar una de ellas, me dejó las llaves del local, a pesar de que éste estuviera cerrado. Un gran favor.
El domingo volví. Calenté, pero en cuanto empecé a darle duro a la variación...mi aductor se resintió, por lo que, enfadado, me fui a casa.
Como decía, ayer iba al gimnasio, para decirle a la dueña que no podría ensayar debido a mi aductor. Fui con mi madre. Comenzaron a hablar ellas dos, sobre todo lo que yo llevaba con los problemas de aductor y a la dueña a la que llamaremos Verónica -por no dar su nombre real- se le ocurrió que podíamos visitar a un Osteopata muy bueno que ella conocía.

Verónica, muy amable, se ofreció incluso a llamarle personalmente, ya que nos comentaba que tenía una agenda muy apretada, pero que si llamaba ella, a quién conocía desde hacía mucho, igual podía hacernos un hueco.
Y así fue. Yo me fui a la peluquería y mientras esperaba para que me cortasen el pelo, me llama Verónica por teléfono ofreciéndome la hora y el lugar.

...

Hoy por la mañana acudía al Osteopata a las 12:15. Estuve casi dos horas en la consulta y salía de allí con un cuerpo nuevo. Me tocó todo lo tocable -y por favor...no piensen mal las mentes depravadas- y os puedo asegurar que el aductor no me duele. No sé cómo la ha hecho... tampoco quiero preguntarlo. Pero estoy contento.

Mañana acudiré a que esta maravillosa persona, porque además de buen profesional, me pareció una cultísima y bella persona, vuelva a verme para comprobar cómo ha ido todo.

...

Por otro lado, cómo ya decía al principio, no tengo nada que hacer así que he estado toda la tarde tirado en el sofá. He visto una película preciosa en TCM, Cadena de favores. Si no la habéis visto, os recomiendo que lo hagáis. Enternecedora hasta la médula, y una película con un gran mensaje y una positiva visión de la condición humana.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Joven Ballet de Alcobendas - Instantánea Fugaz

He aquí, un preview del espectáculo del Joven Ballet de Alcobendas. Espero que os guste. La pieza dura unos once minutos pero digamos que para publicar un video, no podemos publicarlo todo, sino nadie nos iría a ver. Espero que os guste.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Ya casi es navidad

Por mucho que otra gente puedan o no gustarle estas fechas, a mi particularmente, me gustan. Me parece que unen a las personas, aunque sea por obligación, pero las unen. Por tanto quiero decir unas palabras a todo el mundo, lectores habituales y lectores ocasionales:

En primer lugar quiero dar las gracias a todo aquel que pierde unos cuantos minutos de su tiempo leyendo mis sencillas palabras. Muchísimas gracias también a aquellos que pierden aún más tiempo molestandose en comentar cada entrada, la verdad es que sin vosotros este sitio no sería nada. Está claro que yo seguiría escribiendo, pero siempre es bueno saber que lo que escribes va a ser leído por alguien. Sino, no lo publicaría en internet.

Quiero pedir disculpas no obstante ya que mi blog ha estado bastante abandonado últimamente. Ya sabéis he estado algo liado, con lesiones, con comederos de cabeza. Me han ocurrido algunas situaciones un tanto complicadas que ni siquiera he tenido el valor a contar aquí, sencillamente por no preocupar a nadie. Lo más importante es que estoy bien. Que espero que todo sea precioso a pesar de ahora. Que el día esté nublado no significa que las personas no puedan irradiar felicidad y alegría.

Agradecer debo también a mi querido colaborador, el Sr. Iker. Su sección, no muy habitual, pero siempre presente, le da un enfoque diferente a mi blog. Con él hemos aprendido a fijarnos en las pequeñas cosas de la vida, aquellas que nos pasan desapercibidas y que sólo una mente tan detallista como la suya sabe como hacérnoslas llegar. Gracias de todo corazón, amigo. Por aceptar mi propuesta el día que te la ofrecí y sobre todo, por continuar dedicando tu tiempo a escribir entradas para mi blog. Un blog que ahora es parte tuya, y que puede ser parte de todos también. Adoro las ideas nuevas y siempre estoy abierto a proyectos de nuevas secciones, ya que a pesar de que yo no tenga tanto tiempo como para llenar de letras este espacio, otros pueden llenarlo de buenos y largos párrafos.

Desearos a todos una perfecta y feliz navidad. Yo estoy feliz de poder pasarla con mi familia, aunque cada vez seamos menos en la mesa. Es triste el recordar, pero ante todo hay que vivir en el presente. Los recuerdos nunca deben borrarse de la memoria de cada uno, y mucho menos los recuerdos de personas queridas.
Sin embargo, desde mi punto de vista hay que pensar en el buen recuerdo de aquellos que ya no están, ya que en cierto modo es en estas fechas cuando ellos vuelven a cenar junto a su familia, en su hogar. No en cuerpo, pero si en presencia -no hablo de alma, ya que considero que es un tema controvertido-. Gracias a todos, desde mi más sincero y humilde corazón.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Compras navideñas

Como bien decía en la entrada anterior, ayer fue una mañana ajetreada de compras navideñas. Ahora estaréis pensando que estas compras son los regalos que yo haré a la gente, pues no. Os equivocais completamente.
Lo cierto es que todo lo que he comprado es para mí. Al estar viviendo en Madrid todo el mundo me dice: "mira, lo más fácil es que yo de de "X" cantidad de dinero y compres algo con ello". Pero es que lo peor de todo es que no me dan el dinero en navidad para que lo gaste en las rebajas y eso, no. Lo que pretenden es que lo compre yo con mi dinero, lo envuelva, se lo dé, y el día de navidad finja que me lo han regalado ellos.
Suena gracioso y lo es, pero el lado bueno de todo esto es que siempre me gustan los regalos.

Me levanté sobre las 10:00h de la mañana. Desayuné. Estuve un buen rato en el ordenador mirando el correo y atendiendo Facebook y Tuenti. Me duché. Me vestí, bien abrigadito ya que ayer en Madrid hacía mucho mucho frío y me lancé a la calle.
Primera parada, tras un buen trayecto en Cercanías, (STOP: No puedo dar información sobre esta parada ya que es dónde compré el regalo de alguien que lee mi blog, así que me la he de saltar). La siguiente fue Zara, ya que mientras estuve en Gijón vi una chaqueta que me gustó mucho y bueno, mi madre me dijo que me la comprase. Así que estuve en el Zara de Gran Vía, al que denominaré el Zara dónde las tallas S están en extinción. ¡Coño! Si ven que se venden mucho que hagan más tallas S, que nunca quedan.
Como era de esperar, no había talla, así que fue al Zara de la calle Preciados, ya sin esperanza, y la encontré. Esperé un buen rato en la cola para pagar y llegué tarde a la cita en Ángel Corella Dance Wear, dónde había quedado a las 13:30h con una amiga. Llegué sobre las 14:00h y por esa hora la tienda ya debía de haber estado cerrada.
Sin embargo llamé al timbre y... ¡me estaban esperando!. Me compré el maillot que me había probado la última vez que fui y pude irme a comer.

Comí sólo en un Vips, después de esperar una enorme cola también para comer -hoy ha sido día de colas-. Y después de comer muerto de frío me volví a casa con todas las bolsas. Me volví a duchar y salí directo para el cumpleaños de una amiga mía.

Y...¿qué toca ahora? Pues de nuevo al centro a comprar lo que falta, que el martes estaré ya en casita.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Perdón por el abandono

Francamente, tengo el blog completamente abandonado. Pero como siempre, todas mis ausencias tienen justificación -esto es como en el colegio-. Últimamente he estado algo liado ya que hemos comenzado de nuevo con ensayos del Joven Ballet. La razón, una actuación el próximo 19 de Enero en el programa Fama ¡A Bailar! de Cuatro. Así que he de pediros perdón por esta gran ausencia desde el 3 de Diciembre.

Desde mi última actualización han pasado un montón de cosas en mi vida. La primera y más importante es que soy tío. Efectivamente, mi hermano mayor, el que vive en Brasil ha tenido un hijo precioso, que es mi sobrinito. Publicaré alguna foto, pero supongo será en otro momento.

Antes de nada quiero pedir perdón a mi querido colaborador Iker, ya que hoy debía de haber estado grabando con él su último Audiopost, pero por motivos de los que ya he hablado en el primer párrafo de la entrada no he podido estar en casa a la hora que había quedado con él. Lo siento Iker, lo siento de verdad. Te prometo que me apetecía muchísimo grabar la entrevista contigo. Espero que no te hayas enfadado. Te lo recompensaré como sea -como sea, pero no te pases con el como sea-.

Por otro lado, se acerca la navidad. El martes vuelvo a casa por navidad. La verdad es que tengo ya ganas, así que mañana toca día de compras navideñas por Madrid. Hay mucho que comprar. Me encantan estos momentos, ¿a vosotros no?

jueves, 3 de diciembre de 2009

El último boli bic: historias de la residencia (I)

SILENCIO

“Abandonarse es lo último”. Me lo dice Dora, mientras camina lentamente agarrada a mi mano y a su bastón, apoyando el codo en la barra que utiliza a diario para poder caminar a lo largo de la pared de la sala de rehabilitación. Es fría, vieja, de color verde hospital, y está desconchada y destartalada.

Llegamos al final de la estructura metálica y Dora me vuelve a mirar a los ojos fijamente. Es una mujer de pocas palabras. “La gente me molesta... no lo digo por ti, pero es así”. Me reconozco en su afirmación. Pasan varios segundos. El tiempo parece haberse detenido una vez más, como en cada visita a la residencia de ancianos.

“Creo que me voy a sentar”. Es como una pequeña batalla perdida para la mujer, arrugada, delgada, de corta estatura, cubierta por interminables capaz de ropa, tez oscura y pelo cano. Noventa y seis años de vida se sientan en el incómodo sillón de sky beige, al fondo del gimnasio. Me pongo de rodillas a su lado y comenzamos a hablar. De todo y de nada. Cualquier excusa es buena para que el silencio no se haga de nuevo con el tiempo.

Más tarde, Dora se volverá a poner lentamente en pie, y volverá a caminar a lo largo de toda la estancia hasta su silla de ruedas negra. Pienso que, paradojicamente, esa silla a la que ella llama ‘carro’ es su salvación y su posible perdición. Es lo que le permite moverse por la residencia, pero al mismo tiempo, acomodarse en ella y renunciar a su sesión de gimnasia diaria, significaría, como ella bien dice en dos palabras “atrofia; muerte”.
...

Cuando Dora termina sus ejercicios, me pide que la lleve a pasear por los pasillos de la residencia. Es una lugar triste, sombrío. Vamos hacia la ventana, para después volver al gimnasio en una interminable repetición del mismo recorrido. Varios ancianos miran un televisor demasiado alto. Parecen absortos, perdidos en una neblina confusa. Mientras los trabajadores de la residencia preparan la cena, ellos esperan su muerte.
...

Puede que penséis que estoy exagerando, que lo estoy poniendo todo fatal o que he pretendido daros pena. También puede que creáis que la residencia donde está vuestra madre, vuestro abuelo, quien sea, no es así. Permitid que niegue todo eso. Estoy siendo realista, no pretendo dar pena, y, lo penséis así o no, todas las residencias tienen un ambiente parecido.

Desde hace unas semanas, todos los jueves paso mi tarde junto a ancianos que esperan su muerte en una residencia. Si os parece fuerte decir que están esperando a morirse para salir de ahí, os invito a que vengáis un día conmigo y lo comprobéis por vosotros mismos.

La mayoría de ellos se abandonan por completo. Renuncian a hacer absolutamente nada. Dora, la mujer con la que he estado hoy es una rara avis. Una excepción. Hablando con ella he llegado a la conclusión de que sabe perfectamente que la muerte la asaltará en el mismo lugar en el que estaba charlando conmigo. Sabe que nunca más va a volver a salir de ahí, que nunca verá de nuevo el metro, ni viajará a Canarias, donde vivió durante muchos años. Y sin embargo, un admirable amor propio hace que siga caminando cada tarde a lo largo de la pared de la sala de rehabilitación. Está luchando por mantenerse activa en un lugar donde la vida transcurre lenta, porque no hay nada que hacer.
...

Sinceramente, no se transmitiros la sensación que produce ese lugar, y soy consciente de que este es uno de mis peores escritos, que tampoco es que suelan ser muy buenos, ya que no he tenido tiempo para editarlo, corregirlo a mano como me gusta hacer... Pero necesitaba desahogarme.

Simplemente, quiero terminar diciendo algo: por favor, nunca llevéis a vuestros mayores a una residencia mientras quede cualquier otra opción. No se si ellos lo harían o no, pero lo que si se es que nadie se merece terminar la vida esperando la muerte durante semanas, meses o años, quien sabe.

En cuanto esté un poco más libre, regresaré con más historias de la residencia.

Besos a todos y gracias por vuestra comprensión e interés,
iker

sábado, 28 de noviembre de 2009

Insulso

Hoy es uno de esos días en los que te levantas -pronto- y sabes que no vas a hacer nada en todo el día. Así me levanté yo esta mañana. Me despojaba de mis sabanas a las 10:00h, ni un minuto más, ni un minuto menos -si lo hubiera planeado, jamás lo hubiera conseguido-. Asomaba mi lindo pescuezo por la puerta de la cocina para comprobar si había alguien. Lo había, así que volví a mi habitación dispuesto a esperar al desalojo de la cocina para un desayuno tranquilo y en mi única compañía.
Mi desayuno fue breve, no duró más de quince minutos en los que aproveché para ver un poco la tv. Nada interesante, como cada mañana.
Tras ello volvía a mi cuarto para sentarme delante del ordenador dónde invertiría gran parte de mi insulsa mañana. Durante este tiempo grabé un "videomensaje" dedicado a todos aquellos que estuvieron conmigo este verano en el cursillo en Nueva York. Les decía que les echaba de menos y les daba las gracias por tan maravilloso verano que me hicieron pasar en su compañía. -Digamos que hoy es mi día nostálgico, melancólico y sentimentalista-.

Para continuar mi apagado día sin ninguna alteración, ni siquiera salí de casa para comer y opté por pedirme una pizza por Internet. Me salió realmente barata ya que ofrecían un 30% de descuento al hacer el pedido vía Internet. A mi no me cuesta nada, y encima me sale barato. Increíble, pero cierto.
La pizza tardó en llegar unos treinta minutos y pudo observar mediante una interactiva herramienta de la página web, cómo iba el estado de mi pizza, desde el momento en el que comenzaba mi pedido hasta el instante en que llamaban a mi puerta. De nuevo, increíble pero cierto.

Devoré mi pizza mientras veía un repetidísimo capítulo de Los Simpson y otro de Padre de Familia. Y cómo no, para no evitar la rutina volví a mi dormitorio. Una vez allí, sin saber qué hacer, me puse a retocar fotos. Maté casi dos horas de tiempo, pero aún me sobró espacio para visionar tres ballets enteros.

Ya a última hora de la tarde, recordé que hace tiempo me había bajado Finding Neverland (Descubriendo Nunca Jamás) en versión original y dije ¿por qué no? y comencé a verla. A la mitad ya estaba llorando de una manera que hasta a mi me sorprendía y ya al final creía que me deshidrataría. Fue uno de estos momentos en el que gracias a una simple película liberas mucho estrés que contenías y que no sabías por dónde echarlo fuera. Fue un momento de incertidumbre, en el que pude descubrir algo más de mi mismo.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Relaciones o de cómo estropearlo todo in medias res

Esta entrada será una inmensa paja mortal ya que en este momento mi cabeza es un nido lleno de pequeñas ramas de muchos y diferentes árboles. Mi preocupación digamos que tiene que ver con un chico, al que he conocido hace muy pocos días, con el que he quedado y con el que he disfrutado mucho. Me parece una persona interesante, no obstante me pasa lo de siempre. Si comienzo a pensar en algo serio con esa persona; y aquí hago un breve corte extremadamente cortante; Dejemos claro que yo he cambiado. Hay que diferenciar entre un lío de una noche, al que ni le molas ni el que te mola, más allá de un simple "royo", y entre alguien al que pareces gustarle de verdad y al que no quieres dar falsas esperanzas.

Yo ya me he cansado un poco de el "aquí te pillo, aquí te mato" y busco más algo serio. Una persona que me quiera y a la que yo quiera. No obstante, en cuanto conozco a alguien y pienso que esa relación puede ir a más me entra el pánico, empiezo a comerme la cabeza pensando en el futuro, en que si voy a estar atado a esa persona, en que si al final las cosas no son como yo pensaba que serían, en lo que pensarán mis amigos de él, si les gustará, si no... Lo sé, soy muy influenciable y me importa lo que los demás piensen de mi vida. No debería, pero me importa y no puedo hacer nada para evitarl0.

El caso es que ayer quedé con este chico: fuimos al cine a ver Luna Nueva -no es una obra maestra, pero me encanta Robert Pattinson y los libros me gustaron, por tanto fui a verla-, después cenamos en el Wok y luego me acercó hasta mi casa en coche. Cuando llegamos a mi portal estuve como unos cuarenta y cinco minutos hablando con él tranquilamente en su coche. Una conversación de lo más entretenida, hasta que llegó el momento de la despedida. Me disponía a darle dos besos y el intentó algo más. Me aparté y me fui. No pude reaccionar de otra manera.
Minutos, más bien segundos después le mandé un mensaje de texto diciéndole:

"Lo siento. Pero sq n se si sty preparad para empezar algo, x poco q sea y no kiero dar falsas esperanzas. Lo siento."

A lo que él contestó:

"Trankilo. Perdoname tu si te he molestado."

Y yo continué:

"Kmo me va a molestar algo q t hags? Imposible. Enserio, soy gilipollas. Pero me komo muxo la kbez cn tod n se xq. Digamos q tod m suele dar mied. Lo snt d verd."

Y ahí finalizó la cosa. Bueno el me envió otro mensaje más pero que carece de importancia. El caso es que no sé qué hacer. Siempre me pasan estas cosas, en el último momento me aterra la idea de una relación esté o no esté preparado.
Siempre termino tirándolo todo por la borda. Al final el chico deja de hablarme -cosa que es completamente normal- y yo acabo igual de sólo que siempre. Lo sé, soy una persona difícil, pero es que quiero a alguien especial. Sé que siempre soy el que digo que no hay que buscar, que esas cosas llegan solas, pero digamos que quiero algo y lo quiero bueno.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Unas cuantas semanas de historia

Sé que llevo mucho tiempo sin actualizar, pero han sido unos días un tanto atareados/complicados/difíciles/frustrantes...
Digamos que el jueves de hace dos semanas, me hice daño en el aductor. Como una persona responsable -al menos lo intento ¿vale?- tomé la decisión de no tomar clase el viernes y así aprovechar que el lunes tampoco tenía clase y descansar cuatro días. Ese fin de semana me iba a Gijón, aprovechando así el puente de la Almudena.
De Gijón, sólo hay que destcar una importante cosa; no paró de llover desde que llegué. Con mi familia bien, aunque practicamente me pasé le día en casa. No sé, no tenía ganas de hacer nada especial...

La vuelta a casa -en ALSA- un horror. Nada más subirnos en el autobús y salir de Oviedo dicen por megafonía: "Atención, por favor, atención. Nos comunican que ha habido un gravísimo accidente en la A66 lo que ha producido su cierre momentáneo. Lamentamos comunicarles que iremos por Pajares, disculpen las molestias".
Ir por Pajares supone media hora más de trayecto, que si ocurre lo que me pasó a mi, pues se convierten en cuarenta y cinco minutos añadidos al viaje: la niebla.
Bueno, el viaje fue lento pero quitando ese incidente y un pequeño atasco nada más entrar en Madrid...estuvo bien.

El martes, aún con dolor en el aductor tomé la clase. Fue bastante bien. Sentía molestia pero no la suficiente como para hacerme parar. Sin embargo a mitad de la clase del miércoles me dió otra vez el fuerte tirón. Mi intención en ese momento era hablar con la profesora y decirle que no podía continuar la clase, que me arrastraba de dolor. Pero, para mala suerte mía, segundos después de yo estar pensando cómo decirle esto a la profesora para que se lo tomase de la mejor manera posible y ante todo, no pensase que soy un vago que me quería saltar unos ejercicios difíciles -cosa que para nada es así- aparece Víctor por la puerta. "Mierda, mierda mierda", maldije. Ya no había vuelta a atrás, tendría que continuar la clase. Y así hice, muerto de dolor.

Como consecuencia a mi irresponsable actuación, al día siguiente no pude tomar la clase. Lo cual supuso malas miradas por parte de mi profesora. Yo no podía hacer otra cosa...
He de añadir que el miércoles por la tarde, acudí al podólogo a quitarme un papiloma. Me lo quitó con un método con el cuál no sentiría más que el dolor del pinchazo de la anestesia, y así fue. Me lo curó y me dijo que la herida cicatrizaría completamente en más o menos diez días y que me dolería como una herida normal.
Los primeros días no me dolió. Como decía antes, el jueves no tomé clase así que pude también descansar del pie. Pero el viernes sí que la tomé. La clase genial. Mi aductor se estaba portando bien -más le valía, después de todos los besos y masajes que le dí, no me podía fallar- y la herida post-papiloma no me estaba doliendo.
No osbtante, ahora sí me duele. Supongo que será porque está cicatrizando y eso, ¿no? Desde ayer me duele muchísimo, sobre todo cuando contraigo el pie. Toda esa zona está bastante dolorida. Espero que mañana ya esté mejor.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Un Halloween de muerte

Como todos sabéis, en España, comienza cada vez más a ponerse de moda esta fiesta pagana completamente americana. Es una buena forma de que las tiendas de disfraces, discotecas, parques de atracciones -sobre todo estos- aumenten sus visitas un día más al año tal y como se tratase de un fin de año o cualquier otra fiesta famosa.

Por mi perfecto, ya que me encanta salir y me encanta disfrazarme y pasarlo bien. Pero desde luego, este ha sido uno de los mejores Halloweens -de los pocos que he celebrado- de mi vida.
Podríamos decir que ayer no hice nada en toda la mañana y la noche de antesdeayer. Por daros alguna información os puedo comunicar que durante la tarde del viernes estuve viendo The reader -una maravilla, se la recomiendo a todo aquel que le gusten las películas con mucho sentimiento-, y por la noche Casablanca. Los aficionados al cine me estarán clavando un cuchillo ahora mismo, pero os prometo que nunca había llegado a verla. Me encantó.
Bueno, me quedé dormido a la mitad de la película en el sofá, pero la terminé por la mañana. Que bonita.

El sábado por la mañana, tampoco hice absolutamente nada. Estuve viendo la película que echaron en Antena 3 -típica película de serie B, super extraña en la que siempre mueren casi todos-.

Había quedado a las 20:00h, así que sobre las 19:00h comencé a ducharme y a prepararme para ir hasta Noviciado, a la residencia de una amiga mía.
Llegué puntual, algo muy extraño en mi, y subí hasta el salón común de la residencia, dónde estuvimos un buen rato, ya que ella aún estaba en pijama. Habíamos quedado con otra amiga, una hora y media más tarde en Plaza de España para comer en el Wok. Nuestra amiga, vendría con su novio que había venido desde Barcelona para pasar el Halloween con ella -que bonito-, al que ninguno de nosotros conocíamos.
Debo deciros que me encantó, super guapo y super majo. Una gran persona. Por tanto me alegro por mi amiga.

La cena, riquísima. Nos reímos un montón y bueno, lo normal en una cena, comimos. Tras ello volvimos a la residencia de mi amiga, dónde se encontraba todo el maquillaje para la noche.
Como siempre yo armé un gran lío con la sangre y lo puse todo perdido. Pero bueno, fue divertido el tiempo de maquillarse.
Después salimos, fuimos al Delirio ya que había menores con nosotros y en ese sitio sé que no pide carnet, pero no os lo vais a creer: no le pidieron carné a nadie, pero ¡a mi sí!. ¡Es muy fuerte! Menos mal que sí que soy mayor de edad. Pobrecillos, yo entré el primero y me lo pidieron y yo ya con el miedo en el cuerpo pensando que se lo iban a pedir a todos, ¡pero no! ¡que cabrones!.

Aina y su novio se marcharon los primeros, sobre las 04:30h de la mañana porque estaban cansados. Nosotros estuvimos en la discoteca hasta las 05:20h, más o menos. Después nos fuimos a la Chocolatería San Ginés a tomarnos un chocolate con churros. ¡Qué rico estaba!
En fin, qué deciros, que fue una noche perfecta en compañía de amigos. Os dejo algunas fotos -no os asustéis.
Foto: Aina y yo

Foto: María, Lucía y yo en Delirio.
Foto: María, Lucía y yo comiendo churros.

domingo, 25 de octubre de 2009

Halloween is coming

Tras dos duras jornadas de jueves y viernes, mis músculos estaban realmente fatigados, cansados. La noche me sentó especialmente bien. No quiere decir que me acostara pronto, pero tampoco lo suficientemente tarde como para despertarme pasadas las 12:00h.
Tras unas cuentas vueltas en la cama intentando comprender por qué todas mis sábanas no estaban donde debían de estar, sino que la de arriba estaba debajo, la de debajo en el suelo y otra desaparecida -¿por qué pasarán estas cosas?-, me levanté. Sin hacer la cama fui a la cocina y preparé mi desayuno diario.

Tras una hora leyendo cosas de Anatomía mientras sonaba Dances at a Gathering de Jerome Robbins -un ballet con música de Chopin-, hablo con una amiga para ir a comprar algo para poder disfrazarnos el día de Halloween. Como decisión final iremos de zombies. Así nos ahorramos el tener que comprarnos el disfraz. Sencillamente nos maquillaremos y mancharemos ropa -vieja- de sangre y esas cosas.
Me encanta comprar disfraces. La verdad es que ir de compras conmigo puede ser un poco estresante si no te encanta probar todo -y todo es todo- lo que hay en la tienda: gorros, máscaras, pañuelos, accesorios... Lo sé, necesito tocarlo todo. Es un error que cometo desde pequeño, y sus consecuencias -roturas...y esas cosas- me ha traído.

Después, sobre las 19:00h vuelvo a casa, en dónde estaré hasta altas horas de la madrugada, cuándo me llaman para salir. Me cuentan que están todos en casa de un amigo, ya que era el cumpleaños de otra amiga y que sobre la 1:00h debería de estar allí para ir a Cool.
Llego sobre la 1:15h y aquello tiene muy buena pinta, pero no salimos de allí hasta la 1:40h. Aún debíamos de ir a Chueca a ver si encontrabamos flyers para no tener que pagar los 12€ de la entrada de Cool.
Como ya estaréis pensando, no conseguimos entrar a Cool ya que había una larga cola para cuando tuvimos los flyers. Todo esto a escasos minutos de las 2:00h, momento en el que ya hay que pagar sí o sí para entrar en el local.

Lo que tocaba en este momento era pensar rápido, y sobre todo pensar en que ahora mismo tendríamos que pagar en casi todos los locales a los que pretendiesemos entrar.
A mi amigo -eramos seis chicos- se le ocurrió probar en el Black & White, pero había que pagar. Al lado de la esquina del local se encontraba algo llamado Rimmel: decidimos entrar. ¿Por qué hicimos eso? El local olía a "pene de yayo". Estaba lleno de tíos mayores -muy muy mayores- que observaban conjuntamente una película porno al final de la sala, y lo peor de todo: ¡La comentaban!
Salimos lo más rápido que pudimos entre miradas acosadoras por parte de aquellos "abuelos". La verdad es que luego te ríes de estos momentos, pero al principio fue cómo un poco estado de shock.

Finalmente y ya definitivo, entramos en Liquid. El único lugar que encontramos en el que no teníamos que pagar entrada. Es lo que tiene ser bailarín, que eres pobre.
El ambiente estaba muy bien, buena música y gente maja. Estuvimos allí hasta que cerró a las 3:30h. Tras ellos nos fuimos cada uno a su casa. Mis amigos estaban algo cansados. Así que me cogí un buho y directo a Plaza de Castilla, dónde estaba durmiendo feliz en mi cama a las 4:40h.

El último boli bic

¿JUSTICIA?

La historia que se cuenta a continuación es real, y tuve ocasión de presenciar todo lo que se relata el lunes 19 de octubre de este mismo año en los Juzgados de Bilbao.

Temblorosa, entró a la sala y se mantuvo en pie hasta que el secretario judicial -un hombre de corta estatura, débil, afeminado, con amplias calvas en su cabeza y ojos neblinosos- le indicó con un gesto cansado que se sentase. La juez la observaba con mirada firme, y la fiscal buscaba entre el montón de papeles que descansaba a su lado el correspondiente a la mujer que estaba a punto de ser juzgada.

'Juzgada' era una palabra un tanto complicada de asociar a quien yo veía desde el espacio reservado al público en aquella sala. Más bien -pensaba yo-, ella sería quien debería juzgar a la sociedad, ya que no parecía muy justo acabar tu vida dejando tu país con cuatro hijos a cuestas, malvivir en un pisucho en una ciudad que no conoces y, para colmo, ser condenada por unas personas que te miran mal simplemente porque no eres guapa ni tienes dinero para vestir bien.

De todas formas, la acusación -mujer, ejecutiva, 45 años, esbelta, traje negro y maletín de piel marrón- no debía opinar lo mismo, ya que entró con paso firme, se sentó donde le correspondía y esperó la orden de su señoría antes de lanzarase al ataque. Durante el juicio, la mujer algeriana fue acusada tal y como leyó la fiscal con tono gélido de robar 2 cuajadas, 4 yogures, un paquete de 'tranchettes' y una tarrina de queso de untar en la tienda de la mujer del traje.

Probablemente, el gran montante del robo -10€-, debió causar daños irreparables en las cuentas anuales del negocio de la mujer del traje, porque sino no se entiende que, como si en vez de traje llevase un impermeable que impidiese que el sentido común se apoderara de ella, no se inmutara al solicitar una multa de 450€ como pena para la acusada.

Mientras me preguntaba de donde iba a sacar alguien así 450€, la fiscal rebajó la pena solicitada a 120€, que fue finalmente lo acordado por todas las partes. Aun así, me sigo preguntado de donde sacará la mujer algeriana 120 euros, más que nada, porque, una vez hubo concluido el juicio a la juez le entró la vena cotilla, e hizo contar a la condenada media vida. Así es como nos enteramos de que era -y es- de Algeria, de que vino a Bilbao hace 6 años con sus cuatro hijos, de que no trabaja y de que aún no le han concedido ni la renta básica.

Al salir del juicio con el grupo de Derecho, la profesora nos preguntó si habíamos comprobado el funcionamiento de la Administración de Justicia, y también si veíamos como se impartía Justicia en los tribunales.

¿Justicia? - pregunté yo - ¿De qué me hablas?

Buenos días a todos.

martes, 20 de octubre de 2009

Mañana invernal repentina

Hoy por la mañana, nada más despertarme, hice como todos los días: apagué el despertador y me destapé. Sin embargo al realizar esta última acción un acto reflejo de volver a taparme atravesó mi cuerpo. ¡Qué frío!
El invierno había llamado a mi puerta. No le quería abrir por un lado, pero por el otro tenía ya ganas de ponerme un caliente abrigo, un esponjoso jersey y una suave bufanda de vez en cuando. Debo deciros que adoro la ropa de invierno, por consiguiente adoro el frio -aclarando que no me gusta pasar frío-. Lo sé, soy un chico complicado.

Como cada mañana cogí el cercanías para ir hasta mi escuela. Allí la clase empezó bastante puntual, eso sí, con mucho frío. Casi pierdo el tren, el cual iba hasta arriba de gente. Llegué incluso a agobiarme con tanto estudiante estúpido -mi tren es el que para en Cantoblanco, en la Universidad Autónoma-. Total, que me toca aguantar las estupideces que pueden llegar a decir algunos estudiantes, y lo peor de todo: me toca callarme la boca y no poder decirles algo.

Seguía lloviendo, aún ahora mientras escribo la entrada sigue lloviendo. Frío, lluvia, tormenta...
A mucha gente no le gustarán estos días, a mi me gustan porque me recuerdan a mi casa. Salir con el paragüas a todos lados, abrigos, bufandas... Todo encaja, ¿no?

domingo, 18 de octubre de 2009

Libertad "sabadiana"

Hoy me despertaba radiante. El viernes había sido el típico día de bajón a mi estilo, y bueno te deja un poco melancólica la noche. No obstante no podía permitir que eso estropease mi primer sábado libre en Madrid en lo que llevamos de curso.
Me desperté sobre las 10:00h. Mentira, rebobinemos hasta exactamente las 07:06h. Yo me encontraba plácidamente dormido, un sueño...¡qué sueño! -¡que persona!- cuando sin previo aviso un chirriante duendecillo irrumpió encendiendo la luz, dando gritos y saltando encima de mi cama. Mi cabreo con el pequeño y chirriante duendecillo y comienzo a pegarle puñetazos, tirarle cojines y ahogarle con la almohada. No surje efecto, pero consigo que se vaya. Sigo durmiendo....y me despierto ya a las 10:00h de la mañana. Cansado, me dispongo a continuar mi lectura Eclipse, la tercera parte de la saga Crepúsculo que todo el mundo conoce. Continúo leyendo hasta más o menos las 12:00h, momento en el cuál doy un salto fuera de la cama. Enciendo en el ordenador y comienzo a elaborar los planes del día de hoy.

En primer lugar y para comenzar la tarde, hablo con mi amiga Lara. Lara acaba de llegar a Madrid para estudiar periodismo. Se encuentra algo perdida, ya que la gente de su facultad y colegio mayor sólo sale para emborracharse, cosa que a ella no le va mucho. Le propongo un delicioso, apetitoso y exquisito plan: una exposición de pintura en la Sala de Exposiciones de la Fundación Mapfre de Madrid. Llevaba ya varios días detrás de esta exposición y por fin, tenía la acompañante perfecta.
Mi ansiada exposición, titulada La danza de los colores: En torno a Nijinsky y la abstracción, mostraba una serie de dibujos realidados por el propio Nijinsky -un antiguo y gran bailarín, precursor del ballet neoclásico y contemporáneo, principal bailarín de los Ballets Rusos de Diaghilev- en el ocaso de su carrera como bailarín y coreógrafo. Estas pinturas, realizadas entre 1917 y 1919 son una gran variedad de dibujos a lápiz y ceras en las que pretendía expresar la danza con la pintura, poniendo de manifiesto la importante influencia que ejerció la danza en las artes plásticas modernas.

Además de las pocas obras realizadas por el propio Vaslav Nijinsky (1889-1950) acompañan la exposición personajes coetáneos en cuyas obras la dinámica y el ritmo son protagonistas: Frantisek Kupka(1871-1957), Sonia Delaunay-Terk(1885-1979), Alexnadra Exter (1882-1949) y Vladimir Baranov-Rossiné (1888-1944).

Una exposición que recomiendo a todo aquel que le guste el arte modernista, más cercano a la abstracción. Además se pueden visitar las otras tres exposiciones que se encuentran ahora en la sala de exposiciones de la Fundación Mapfre: Mirar y ser visto: De Tizziano a Picasso, el retrato en la colección del MASP y Ver Italia y morir. Fotografía y pintura en la Italia del siglo XIX.
Yo tuve la oportunidad de poder verlas todas y me parecieron grandiosas exposiciones, sobre todo la de Mirar y ser visto. En ella se pueden ver maravillosos cuadros como un Renoir, un Manet, cuadros de Goya, Velazquez, Picasso... una maravilla para aquel al que le guste el arte.

Cosas a señalar del día de ayer: la multitudinaria manifestación a favor de la vida -en contra del aborto-. Había quedado en las Torres de Colón con mi amiga Lara y me topé con la manifestación de bruces y en sentido contrario al mío. Y creo que no puedo callarme mi opinión, porque la verdad es un tema comprometido y del cual debe de haber muchas opiniones diferentes: Yo, qué queréis que os diga, estoy a favor del aborto. Sin embargo hay cosas con las que estoy en desacuerdo con la nueva ley, como por ejemplo es el caso de que las niñas de dieciséis años puedan abortar sin el permiso de sus respectivos padres. Esto sin duda me parece una infantilada que carece de ningún rigor lógico, ya que una niña de dieciséis años, por muy madura que sea, sigue sin tener la madurez suficiente como para tomar una decisión de tal calibre de la que se cuerpo se resentirá.

Sin embargo, veo como algo completamente normal y sobre todo, progresista que cada persona pueda abortar si quiere. Está claro que ha de haber un proceso de tratamiento psicológico debido a la magnitud de lo que se quiere hacer, pero creo que todos somos libres a hacer lo que queramos. Para mi, un embrión -porque es un embrión- de tres, cuatro, cinco, seis o siete semanas no es vida. Si ahora eso naciese, ¿alguien lo cuidaría?. No. Por tanto dejémonos de chorradas.
Pongámonos en el papel de una mujer a la que han violado y han dejado embarazada. ¿No debería tener esa mujer el derecho a poder abortar? ¿Por qué tiene que llevar toda su vida la carga de tener un hijo de alguien que la ha violado? ¿Por qué? ¿A dónde vamos a parar?
Imaginense también el caso de alguien que por un error -una rotura de un condón, un desliz...- se queda embarazada y no tiene ningún medio para poder sacar adelante a ese niño. ¿Por qué tiene que arruinarle la vida la crío? Desde mi punto de vista se la arruina, normalmente -y no quiere hacer una generalización, pero es la cruda realidad- los niños que dan problemas en el instituto, que suspenden, que se drogan que son violentos... han tenido una familia con problemas, ya bien de dinero, de que la madre lo haya tenido con dieciséis años, de que su madre sea una drogadicta, de que ella se haya quedado embarazada y el padre del crío los haya abandonado...
¿Por qué tienen que pasar estas cosas?
Desde luego no pasarían si el aborto pudiese ser libre de la elección de cada persona. Cada uno que mire por si mismo. Si yo quiero abortar, ¿quién narices eres tú para decirme a mi que no?
Creo que no tengo nada más que decir.

Tras la tarde, me vine a mi casa en Cercanías y seguidamente volví a salir. Salía ahora en dirección a casa de Borja -un amigo- dónde cené y juntos nos preparamos para salir. Iríamos a Cool, teníamos ya los flyers cuando... el duendecillo que me despertó a las 07:06h de la mañana me llama por teléfono. Me cuenta que está en Chueca, que salgamos con ellos. Y así hicimos -gran error-. Estuvimos, un poco más arriba de la Plaza de Chueca, sentados en la calle, con un frío espantoso viendo cómo se emborrachaban.
Finalmente, sobre las 02:00h decidieron ir a una discoteca: el Delirio. Creo que me equivoco al llamarlo discoteca, es más bien un antro. La música está bien, es lo único. Además los ocho euros que cuesta la entrada me los pagó el duendecillo, porque en teoría a Cool íbamos a entrar con flyer y por tanto no íbamos a gastar nada, ya que ninguno de los dos bebemos. En la discoteca, bueno, mejor que en la calle por supuesto. Sin embargo yo comenzaba a aburrirme, por tanto sobre las 04:15h nos fuimos a casa de Borja, dónde pasé la noche, hasta ahora que os escribo desde mi casa.

Ahora parto para el cine, a ver Rec 2. Ya os contaré que me ha parecido. Gritaré mucho, así que si escucháis algo extraño, ya sabéis quien es.

jueves, 15 de octubre de 2009

Y de repente lo mismo

Los días continuan pasando, al menos, no seré yo quien vaya en contra del tiempo. Ese superpoder aún no me ha llegado -la esperanza continúa-. Últimamente, a pesar de haber terminado ya con todos los ensayos y actuaciones -por el momento-, tengo menos tiempo aún que antes ya que estoy acudiendo a todas las clases que me es posible sin que me de un infarto. Es cansado, y me quita tiempo, pero es lo que quiero.

Córdoba, que decir, impresionante experiencia. Un escenario un tanto pequeño, pero una gran aventura. Muchos momentos graciosos, unas cuantas broncas: la primera y más fuerte fue causada por haber dormido todos juntos -4 personas- en la misma habitación del hotel, que por cierto era una pasada. Piscina en la azotea, dónde, debido al buen tiempo y al calor que hace en Córdoba, pude darme un buen baño por la mañana antes de comenzar con la clase en el escenario, los posteriores ensayos y la actuación.
Tras Córdoba, le llegó el turno a la despedida de Josué, un gran amigo y compañero que se marcha a Cuba a estudiar ballet al Nacional. La fiesta en casa de Víctor, impresionante.
Una casa que creo que el que se la intente imaginar no podrá: 4 pisos, estilo andaluz, muy grande, piscina con cascada, jardines con paseos, un pequeño canal y dos estanques...precioso. ¡Quiero una casa así!

Tras ello, nada más, un día de descanso, el lunes y de nuevo la rutina. Debido a esta he dejado de lado a una persona, a la que, si me está leyendo pido perdón. Enserio, no pretende dejarte de lado ni pienses que paso de tí. De verdad que en ningún momento ha sido mi intención, pero ya sabes como soy, un cabeza loca que tan pronto tiene la cabeza en un sitio como la tiene en otro. Espero que me perdones.

jueves, 8 de octubre de 2009

Next station: Córdoba

Las actuaciones con la compañía finalizaron el pasado -aunque cercano- 4 de Octubre. Y mañana comienza una nueva etapa: la compañía viajará a Córdoba para representar 2 You Maestro y tres compañeros junto conmigo acudiremos para salir los dos minutos -literales- que aparecemos en escena. Es otra gran oportunidad, a pesar de salir poco y bailar poco, pero qué queréis que os diga, estoy muy feliz de que hayan contado conmigo.

Aparte de esta gran noticia y de que ahora mismo estoy haciendo la maleta y las palabras no me están saliendo solas, sino que estoy forzando al teclado a escribir por si sólo... no tengo mucho más que contar. Las clases continúan en su linea; algunos días salgo contento, otros triste, otros enfadado, en fin, el pan "mío" de cada día.

Por lo demás no tengo nada que contar. Me fastidia tener que ser así de aburrido y escribir un post tan sumamente corto, pero enserio mis días últimamente, quitando ciertas cosas, están resultando muy monótonos.
Hasta el lunes.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Días de teatro


Efectivamente, "Días de Teatro". Los ensayos han finalizado y las actuaciones ya han comenzado en los nuevos Teatros del Canal. Bailaremos hasta el día 4 de Octubre, y de momento puedo deciros que está siendo una experiencia maravillosa. Algo cansada, ya que los que fuimos elegidos, aparecemos durante unos dos minutos en un espectáculo de tres horas, por tanto, las esperas son largas.

Por las mañanas continuamos con nuestras clases de siempre. Comemos, normalmente en la escuela, y sobre las 16:00h ya tenemos que estar en el teatro por si nos mandan repasar alguna cosa (nunca lo hacen). Por tanto nuestra tarea se basa en esperar en los camerinos hasta una hora antes del espectáculo para comenzar a maquillarnos y a vestirnos. Una vez listos, hay que esperar al comienzo de la segunda parte, después del intermedio, para, por fin, salir a bailar.
Eso sí, todos estos ratos sirven para poder ver de cerca actuar a la compañía entre cajas. Un lujo que sólo nosotros podemos permitirnos.

Lo de esperar es un precio que hay que pagar para poder salir y bailar con bailarines tan asombrosos como los que tiene el Ballet de Víctor Ullate. Sin duda un repertorio de bailarines masculinos que muchas compañías envidiarían. Las chicas, os prometo que tan o más impresionantes. Pero yo, siendo hombre me suelo fijar más en los chicos.

Perdonadme que no actualice mucho. La verdad no tengo mucho muy interesante que contar. Si ocurre algún suceso fuera de lo común -con común me refiero a fuera de este espectáculo- no duden que se lo contaré.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Estreno y bomba lapa.

Cada día tardo más en escribir, y cada día me da más pereza redactar. No sé si es porque estoy cansado o porque lo último que necesito al final de una dura jornada es encender el ordenador. Como os dije, el pasado día 17 tuvo lugar el estreno.
Con alegría os cuento que creo que salió muy bien. Al menos todo el mundo salía muy contento. Incluso yo, la persona más pesimista del mundo, estaba contento.

Foto: El Joven Ballet al completo.

Os dejo aquí una foto de todos mis compañeros. Por si intenáis buscarme estoy hacia la derecha de la foto. Empezando por ahi cuentas cuatro cabezas de mujer y el chico sonriente de camiseta blanca soy yo.

Creo que dejaré de enrrollarme y pasaré a las noticias más frescas: Tras la actuación y la bajada del telón, Víctor, Arantxa y Eduardo vinieron a darnos la enhorabuena por el espectáculo y Eduardo nos dió una noticia. Nos comentó que seleccionaría a unas nueve personas para bailar con la compañía en su próximo estreno en los Teatros del Canal -nueva sede de la compañía-. Más o menos ya tenía elegidas a las personas que habrían de bailar, pero no obstante, nos ofreció ir al día siguiente a los Teatros del Canal a tomar una clase con la compañía.

La clase fue una pasada, tanto la propia clase en sí, como el aula dónde la tomamos. Precioso. Duró, más o menos unas dos horas. Unas dos horas que a mi se me hicieron muy cortas. A pesar de la dificultad de la clase, me estaba encantando.
Yo, la verdad no tenía ninguna esperanza de que me seleccionasen ya que hay mucha gente muchísimo mejor que yo -a mi aún me queda coger mucha técnica, según mi punto de vista (y no es por modestia, es la cruda realidad)-. Sin embargo, comenzó a decir nombres. Primero los de las chicas -más o menos los que yo me suponía que diría- y después comenzó con los de los chicos. Tan sólo escogió a tres chicos, mi nombre sonó el último. No me lo podía creer. Creo que se me puso cara de loco, de chiflado. Pero era un loco feliz, alegre, ilusionado.
Creo que tan ilusionado estaba y tan feliz que me puse malo. Ahora me duele la garganta, cosa que me preocupa un poco ya que mañana comienzan los ensayos, después de las clases normales.

La única palabra que recorre mi cuerpo ahora es, gracias.