martes, 8 de noviembre de 2011

Acupuntura

Hoy ha sido un día extraño cargado de nuevas experiencias.
Como cada mañana del lunes, la clase empieza una hora y media más tarde para que podamos descansar un poco más ya que la compañía tiene el día libre. Así que tuve tiempo para tomar un buen desayuno, una taza de té, limpiar un poco mi habitación y salir hacia clase para poder calentar.
La clase, un desastre pero voy a pensar que es porque era lunes y me dolía el pie.

Tras la clase me dirigí a la parada de autobús más cercana. Cogería el autobús número 102 con dirección a Maitland. Dónde tendría mi primera sesión de acupuntura. Mentiría si dijera que no estaba asustado. Las agujas siempre me han dado un poco de pavor.

Sin embargo la doctora era de lo más maja, y me hizo un montón de preguntas antes de comenzar. Lo que me ayudó a relajarme un poco.
Y después comenzó lo bueno... Empezó poniéndome unas cuantas agujas alrededor del tobillo y en la rodilla, para luego pasar a los brazos las manos, las orejas....y ¡LA CABEZA!. Me clavó una aguja en todo el cogote. No me lo podía ni creer. En ese mismo momento me quedé congelado y creo que no me moví hasta que me marché de la consulta. Que miedo.
Pero estoy contento. Fue una buena experiencia dentro de lo que cabe.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Halloween y otras sorpresas...

Halloween ya ha pasado, y mi fiesta fue todo un éxito.
Todo comenzaba la noche del sábado 29 de Octubre. Después de que -gracias al cielo- nos dejaran salir antes de clase debido a que había sido un día bastante largo, volvía a casa para prepararme a terminar de cocinar todas las cosas que estaba preparando para la fiesta.
Mi amiga Blair vino a ayudarme a poner el frosting en los 76 cupcakes que había hecho, los cuales fueron todo un éxito. Por un lado hice unos de Red Velvet cake los cuales llevaban un frosting de crema de queso decorado con sprinkles de color rojo así como gel de decoración a modo de sangre. Por otro lado, unos cupcakes de vainilla con frosting de chocolate y sticks de decoración de temas variados de Halloween. También hice unos de tarta de calabaza con un frosting de crema de queso el cual Blair decoró preciosamente creando unas flores con chocolate. Y ya por últimos unos de chocolate con un frosting de vainilla el cual teñí de naranja para darle un aspecto más de Halloween, decorado con sprinkles dorados y telas de araña de chocolate solidificado.

Tras tenerlo todo preparado junto con toda la casa por dentro y por fuera decorada, decidimos ir hasta Party City a comprarme algo de maquillaje. Había pedido por Internet unos pantalones de cuero negro y pensaba ir sin camiseta y con unas botas, pero llevando un maquillaje lo más terrorífico que pudiese. Hablando de maquillaje, tengo que agradecer ha hora y media que mi compañero de piso Jacopo se pasó maquillandome, calmando mi poca paciencia.
Una vez hecho todo esto, la gente comenzó a llegar. Había gente disfrazada de las cosas más pintorescas: teníamos a una Audrey Hepburn, a tres ángeles de Victoria's Secret, a Clark Kent, a Popeye y Olivia, a Wally, a Velma Kelly de Chicago, a un hippie y a un pirata, a Lady Gaga, a Nicky Minage, a un griego y a un egipcio, etc etc...

Al día siguiente, sin nada de resaca decidí ir a Disney World con mi amigo Josh y con Christina. Decidimos ir a uno de los parques en los que yo no había estado, MGM Studios. Una pasada. Vimos casi todos los espectáculos: el de La Bella y La Bestia, el de Indiana Jones y el de High School Musical. Comimos en Pizza Planet (el restaurante que aparece en la película Toy Story) y subimos al Rock n' Roller Coaster, la montaña rusa de Aerosmith. Una pasada de montaña rusa. Hacía mucho tiempo que no pasaba miedo y sentía algo en una de estas. Alcanza una velocidad tremenda en menos de un segundo. Uff....

Y como noticia muy importante, he de decir que vuelvo a ser tío de nuevo. Esta vez tengo una sobrina y su nombre es Leticia. Y ha nacido hoy día 1 de Noviembre, así que le doy la bienvenida al mundo con todo mi corazón.

Os dejo también unas cuantas fotos de Halloween.


Christina y yo

Los cupcakes (faltan unos cuantos)



domingo, 23 de octubre de 2011

Sleeping Beauty y Vampire's Ball

Ayer quedaron por terminadas todas las actuaciones de Sleeping Beauty, al menos por ahora. Si no me equivoco nos quedan otras dos en Noviembre, pero aún queda tiempo para relajarse un poco antes de que esas actuaciones tengan lugar. Como sabéis yo no pude hacer mucho debido a mi lesión en el tobillo, pero si pude salir en el tercer acto, en la corte. No es mucho pero al menos pude disfrutar de estar en el escenario. Mi tobillo sigue dándome bastante problemas, y para más inri me duele la rodilla también. Posiblemente por alguna compensación que debo de estar haciendo y que hice cuando cojeaba o los primeros días que tomé clase con algo de dolor en el tobillo. Sí, lo sé, soy un desastre, pero creedme que estoy preocupado. Siento que voy de lesión en lesión.
Mi madre siempre dice que el estrés y las situaciones sociales afectan muchísimo a todas estas cosas y podríamos decir que cuando te lesionas en esta profesión, por supuesto existe un factor de estrés ya que quieres bailar y no puedes y segundo, mis dos compañeros de piso me están volviendo loco, lo que posiblemente está afectando a mi manera de comportarme e incluso está creando una situación de tremenda tensión en la casa y cuando me encuentro alrededor de ellos que no me gusta nada.
Os juro que estoy hasta las narices. Y pienso cambiar esta situación, pienso vivir la vida y pasar de preocuparme por estas cosas. Pero es complicado.
Resulta que recientemente, a Christina le ha dado por no llevarnos en coche como hacía normalmente. De hecho ayer tuvieron que venir a buscarme otra gente ya que ella se negó a llevarnos en coche. Y el día pasado le pedí que si de la que veníamos a casa nos dejaba a Christopher y a mi en Publix -el supermercado- y como veníamos hablando de que cuando volviéramos andando pararíamos en 7-11 -otro supuermercado que es dónde se encuentra el ATM de mi banco, para poder depositar el cheque-. Pues la tía coge y se para en 7-11. Y yo le digo: "Christina, no tenemos que parar aquí. Dejanos en Publix, que esto nos queda de camino a la vuelta". A lo que ella me contesta "Alberto, es aquí o en casa, tu decides..."
Lo peor de todo es que publix está a menos de 30 segundos en coche de dónde nos encontrabamos. Pero andando es buen cacho. Pues no, ella con todo su morro coge y nos deja allí.

Ya volviendo al mundo de la danza, Vampire's Ball ya ha comenzado. La noche del estreno fue todo un éxito. Y definitivamente estoy impresionado. Cuando Robert Hill comenzó a coreografiarlo la verdad es que no me gustaba mucho, Está claro que no estaba viendo la imagen de conjunto que el tenía montada en su cabeza, con las luces, los trajes la escenografía.
En general, un espectáculo que creo que merece la pena ver y del que estoy orgulloso de estar haciendo, a pesar de que no esté haciendo todas las partes que debería de hacer debido a mi lesión. Pero hago una de las partes más impresionantes visualmente que es el Ritual.
Hoy es la última actuación de Vampire's Ball. Ah, y se me olvidaba decirlo: salgo en el programa como publicidad de la escuela. Estoy muy contento. Sabía que nos habían sacado fotos y que serían para uso de la escuela pero lo cierto es que estaba bastante asustado de que no me iban a gustar.... no sé. No me suelo gustar en fotos...
Así que os dejo algunas fotos de los espectáculos y la foto del programa.

Traje de courtier en Sleeping Beauty Act III
 Primera prueba de maquillaje para Vampire's Ball.

 












Vampire's Ball, maquillaje y vestuario

Foto en el programa como publicidad de Orlando Ballet School

jueves, 13 de octubre de 2011

La vida del que come comida rápida

Mi tobillo comienza a estar algo mejor tras dos sesiones de fisioterapia e innumerables sesiones de ejercicios diarios, sin embargo aún no he saltado de la barra al centro. Más que nada por precaución y por miedo a que pueda ocurrir algo diferente ya que aún no están lo suficientemente fortalecidos los tobillos.


No obstante, no es de mi tobillo de lo que venía yo a hablar. El sábado por la noche salí con Christina a cenar a BJ's, un restaurante bastante reconocido aquí en Orlando. El restaurante es más que nada conocido por sus pizzas "Chicago" y los llamados "pizzookies"; una pizza-cookie que se puede pedir de diferentes sabores y diferentes helados por encima. Lo cierto es que estaba todo buenísimo.

Al día siguiente ambos madrugaríamos para ir a ver una retransmisión en directo del ballet Esmeralda desde Moscú, bailada por el Bolshoi Ballet. Sin embargo, para llegar a estos cines tendríamos que conducir durante unas dos horas, así que tuvimos que madrugar ya que el ballet comenzaría temprano al ser retransmitido desde Rusia.
Impresionante, no puedo decir más. María Alexandrova y Denis Savin como bailarines principales es un gusto para la vista. Ella expresiva y fuerte y el limpio y preciso en cada paso.
Había merecido la pena el viaje.
A la vuelta nos entró algo de hambre y paramos a comer algo en un Burger King de carretera ya que no conseguíamos encontrar algo mejor. Y aquí comienza la gran historia que iba a contar.
De alguna manera, la comida me debió de sentar realmente mal y para cuando llegó la noche la barriga me dolía muchísimo y no paraba de eructar. Pasé una noche de perros yendo al baño constantemente a evacuar y a vomitar durante toda la noche y el día siguiente. Ni siquiera asistí a clase ya que no me podía mover de la cama. Me levantaba y me volvían a dar nauseas y tenía que ir corriendo al baño a vomitar, pero no vomitaba nada, tan sólo un líquido completamente transparente ya que mi estómago estaba completamente vacío.

Llegada la noche, Christina me trajo unas cuantas cosas que le había pedido: como una Coca-Cola y unos cuantos limones para echar al agua que bebía. Trajo también un jarabe para las nauseas que definitivamente me ayudó a dormir.
Por la mañana mi estómago se encontraba algo mejor pero si que lo sentía y siento dolorido de los vómitos y las grandes contracciones que mi pobre estómago tuvo que hacer.
Me encuentro ahora haciendo una dieta ligera hasta que mi estómago se vuelva a colocar en su lugar y deje de darme problemas.

domingo, 2 de octubre de 2011

De tuberías a torcezuras

En esta última semana han ocurrido muchas cosas. Vayamos por orden pues.
En primer lugar, mi casa es un desastre. Resulta que los vecinos de al lado están renovando su baño y algo debe de haber pasado, lo que sumado a la gran cantidad de lluvia que cayó el martes, dio lugar a que hubiese una fuga en la habitación de Christina. En un primer momento no le dimos tanta importancia, sin embargo llamamos al casero para comunicarselo y nos comentó que enviaría a un fontanero a echar un vistazo.
Y así fue. El fontanero nos explicó que a veces algunas tuberías tienen algo de tiempo y se forman pequeños agujeros con el desgaste por el paso del agua que hacen que estas se rompan y den lugar a fugas. Nos comentó que habría que mover todo el mueble del baño de Christina y cambiar las tuberías. Todo tendría lugar el sábado.
Sin embargo, al día siguiente además de en la zona localizada que habíamos visto el agua, apareció más en el armario de Christina, así como en todo el perímetro alrededor de la escalera. Decidimos entonces que la cosa se estaba ya pasando de sería y llamamos a un servicio de urgencias domésticas 24h. En cuanto llegaron lo primero que hicieron fue retirar toda la moqueta de la habitación de Christina ya que daba bastante asco y se iba a poner toda mohosa, además de dificultar la localización de la fuga de agua.
Además de esto colocó varios deshumidificadores y ventiladores para evitar que el agua saliera de la zona y se extendiera por todo el piso de abajo.
Y así nos encontramos ahora. Con los ruidosos ventiladores y el deshumidificador esperando a ver cuando vienen a arreglar de una vez por todas el problema.

Por otro lado, ya más relacionado con la danza y que por tanto me preocupa más en este momento, es que me he torcido el otro tobillo.
Sinceramente creo que he metido los pies en un cubo de mala suerte porque esto ya es que no me lo creo ni yo. Estaba en un ensayo y me dispuse a hacer una pirueta, dí un pequeño brinco y mi pie se torció por completo hacia afuera dejándome tirado en el suelo. Sabía que me había echo mucho daño pero mentí y dije que no me dolía tanto -idiota de mi-.
Y aquí estoy, de nuevo sin poder tomar clase. Intento estar lo más positivo que puedo, pero es que desde que he llegado no he hecho más que torcerme los tobillos. Y no será porque no hago ejercicios para fortalecer.
Mis tobillos son muy flexibles y tienden a irse para todos lados, pero por eso hago tantos ejercicios, más aun desde la última torcedura.

Continuar positivo, esa es la clave. Todo sucede por alguna razón, ¿no?

lunes, 26 de septiembre de 2011

Del terror a los fuegos artificiales

Mi fin de semana comenzó siendo bastante aburrido. Como cada sábado, tuve mis clases por la mañana y mis ensayos. Y cómo cada sábado cambiaron el horario en el último momento, por tanto no tuve tiempo de volver a casa y no había llevado comida, porque en teoría, tenía un descanso de dos horas y media.
Después de todos los ensayos y un run through, a pesar del impresionante calor que hacía de 39º, decidí ir caminando hasta Publix (el supermercado), ya que andaba totalmente escaso de comida.
El viaje me llevó en total unas dos horas cortas. Llegué a casa empapado de sudor, debido al calor y al peso de toda la compra que acababa de hacer.

Ya no me apetecía moverme más. Me dí una ducha bien fría y me tumbé en el sofá. Como estamos bastante cercanos a Halloween, últimamente están poniendo muchas películas de terror en la televisión, así que comencé a ver "El Exorcismo de Emily Rose". La cosa es que yo estaba sólo en casa, lo que contribuyó a que tuviera aún más miedo. Christina había salido de fiesta y Jacopo había salido a cenar.
Más tarde, para cuando la película ya estaba a punto de terminar y "Los Otros" de Alejandro Amenabar iba a a comenzar, mi amiga María me llama por skype. Decidimos ver la película juntos ya que a ambos nos encanta y mientras tanto yo me puse a hacer algo de cenar. Me hice un pollo con pimiento y ajo que sin pensarlo, me salió riquísimo. Y, juntos, comenzamos a ver la película. No sé si ella la terminó, porque me colgó durante un momento, pero no me volvió a llamar tal y como dijo. Así que terminé la película yo sólo, lo que conllevo a que tuviera aún más miedo.

Mi domingo comenzaba más o menos de la misma manera que el sábado había terminado. Con películas de terror. Por la mañana vi "Jeepers Creepers 2" y "Thir13enn Goshts".
Pero mis planes para la tarde iban a cambiar repentinamente cuando recibí la llamada de un chico con el que había estado hablando recientemente pero con el que aún  no había llegado a quedar. Me comentó que si me apetecía hacer algo y yo le dije -más bien le grité, debido al entusiasmo repentino- que sí. Me comentó que él trabajaba en Disney World y que me podía meter gratis. Así que nos fuimos a Disney a ver los fuegos artificiales. Que no tienen comparación con los que yo vi el 4 de Julio. Estos son los fuegos típicos de Disney, con la música de las películas. En mi vida he visto una cosa tan bonita. Me apetecía llorar, de lo bonitos que habían sido, gracias al buen puesto en el que nos habíamos colocado. Teníamos el castillo en primer plano y los fuegos artificiales por encima del castillo de Cenicienta.

Un fin de semana para recordar.

martes, 20 de septiembre de 2011

Stars and rehearsals

Ayer ya fue un día agotador. Los lunes suelen ser bastante duros, ya que es el día libre de la compañía por tanto aprovechan a ponernos clases durante todo el día. Terminamos a las 19:30h tras dos clases de técnica, dos clases de varones y una clase de contemporáneo.
Hoy el día va a ser bastante parecido, pero a todo esto hay que sumarle los ensayos que, cuando llegue a los estudios, habrá marcados para la compañía y en los cuales estaré yo incluido. Y además, tenemos un ensayo general para una pequeña actuación que haremos en el Bob Carr Theatre a principios de Octubre, lo que conlleva terminar a las 22:00h de la noche ya que el ensayo comienza a las 19:00h.
Conclusión: Si ayer estaba cansado, hoy lo voy a estar aún más y con más dolores por todos lados -las clases de contemporáneo pueden ser realmente dolorosas si se hace mucho trabajo de suelo.

Ya aparte del baile, las cosas marchan bastante bien. Hemos perdido el contenedor de basura que solemos poner los lunes al lado de la calle para que pase el camión a recogerlo. Ha desaparecido. Yo creo que nos lo han robado los vecinos, que parece que nos odian y nos están todos los días echando la bronca: que si esto, que se lo otro...

Mientras tanto, os dejo algunas fotos de la fiesta que hubo el sábado:





sábado, 17 de septiembre de 2011

Será una broma ¿no?

¿Por qué siempre ocurre lo mismo?
Resulta que cada día que veo un gran descanso en el horario, de repente llega alguien de la compañía con el lápiz y pone un ensayo en ese hueco. Normalmente suele ser un pequeño ensayo de una hora.
Pero lo de este sábado.... No habían colocado el horario del sábado hasta ayer a última hora, así que todos pensábamos que acabaríamos a las 11:30h y tendríamos todo el sábado libre para poder descansar -esto ya es malo, porque siempre que piensas que tienes un hueco....bum!-, pero no. Un ensayo desde las 14:00h hasta las 18:00h. Casi me desmayo al verlo. -Literalmente-

Además pudimos descubrir que en el Vampire's Ball, estamos de understudy de algo de lo que no teníamos ni la más remota idea. Eso siempre es una cosa buena, pero eso significa más ensayos y tener que perder algunas clases más. Lo cierto es que no sé dónde aparecen estos personajes a los que cubrimos en el ballet así que no sé a que ensayos tengo que ir.

Esta noche hay una fiesta como celebración del cumpleaños de Emily, una de las chicas de mi clase. Veremos a ver si no estamos todos derrotados después de las cuatro horas de ensayo que nos esperan. Yo creo que acabaremos primero... No sé que piensa hacer este hombre en cuatro horas.

jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Dónde están las buenas personas?

Yo alucino con alguna gente. Resulta que ayer, a eso de las 22:00h mi amiga Tori, de Boston llegaba a Orlando. En teoría su compañera de piso tendría que estar esperándola en su apartamento, ya que, como es lógico, Tori no tenía las llaves todavía. Sin embargo, allí no había nadie.
Tori me llamó por teléfono, casi como dándole un ataque de pánico ya que era de noche y estaba sola tirada en mitad de la calle ya que Mirella no tiene un teléfono americano.
Yo sabía dónde Mirella iba a estar así que decidí interrumpir mi sesión de estiramientos, ponerme unos pantalones y unos playeros y salir a buscar a Tori.

Cuando entramos en casa de Max, como no, Mirella estaba allí de juerga con un montón de gente de clase. Gracias al cielo se percató de que Tori estaba allí y se dignó a acompañarnos hasta el apartamento. Nos enseñó la casa -completamente vacía- y le dio su correspondiente llave a mi amiga Tori.

No tenía cama y Mirella le ofrecía a dormir en una mierda de sofá que no se de dónde lo habían sacado así que le ofrecí venirse a dormir conmigo ya que mi cama es muy grande y a mi no me importa dormir con alguien al lado.

Mira, si no llega a ser por mi esta pobre chica está en la calle esperando a que a la estúpida de Mirella le diera por volver al apartamento. Yo lo siento muchísimo, pero la gente es una sin sustancia. Yo hice lo que cualquier amigo hubiera echo y lo que me gustaría que hicieran conmigo si yo me encontrara en la misma situación. Cosa que nunca pasa, siempre me tengo que buscar yo la vida de alguna manera porque me he dado cuenta de que la gente sólo piensa en si misma. Le importa un pepino si vas a estar una hora andando por la calle, cuando te podrían haber ido a buscar en coche o ayudado con las maletas, o sencillamente haberte llamado por teléfono e ir hablando contigo por el camino.

¿Dónde están las buenas personas?

martes, 13 de septiembre de 2011

Bajo el sol abrasador de la Seguridad Social

Ayer fue un día para recordar. 
Me levanté muy pronto, hacía las 06:20h ya que mi amiga Mirella pasaría a buscarme para ir juntos a la oficina de la Seguridad Social a obtener nuestro respectivo número para que nos puedan pagar.
Cuando llegó, yo aún no había terminado de desayunar. Sin embargo decidí empezar a llamar a un taxi para que nos viniera a buscar. Comencé por el número al que suelo llamar. Nadie contestaba. Llamé entonces a otros números de taxi, también sin respuesta alguna.
Ya no sabía que hacer, había llamado a cada número como unas tres veces y ninguna operadora me contestaba.
Se me ocurrió la idea de que hay un hotel bastante cerca de mi casa. Podríamos ir andando hasta allí y tener suerte de encontrar unos cuantos taxis esperando en la puerta del hotel. Para más inri, no había ninguno.
Ya sin espranza, decidí entrar al hotel y pedir por favor que nos llamaran a un taxi. La recepcionista fue muy amable y nos lo pidió al momento. Tras unos diez minutos de espera el taxi ya había llegado.

El viaje hasta la oficina de la Seguridad Social pareció más corto de lo que era, ya que la oficina se encuentra practicamente al lado del aeropuerto -como a una media hora en coche desde mi casa-.

Ya estábamos dentro y no tuvimos que esperar mucho para que nos llamaran. Había, relativamente, poca gente. Así fue que en veinte minutos más o menos ya habíamos terminado.
Sin embargo, no teníamos dinero en efectivo suficiente para pagar otro taxi de vuelta. Así que decidimos andar hasta la parada de autobús más cercana y esperar por un autobús que nos llevase hasta la estación central de autobuses. Y desde allí, ya ir andando hasta la escuela, que serían unos veinte minutos más o menos.
Tras una media hora esperando a que llegase el autobús correcto, llegamos a la estación central.
Desde allí, utilicé mi móvil para buscar el destino en Google Maps. Sin embargo, Mirella estaba convencida de que sabía por donde ir así que me fié de ella y la seguí. Para cuando pudimos darnos cuenta estábamos en S. Orange Ave. Es decir, habíamos estado caminando en la dirección contraria durante unos cuarenta y cinco minutos.
Con bastante cabreo, dimos la vuelta en dirección a dónde de verdad teníamos que ir que era N. Orange Ave. Caminamos durante casi una hora y media bajo un sol abrasador y ya llegando tarde a clase. Pero llegamos, es lo importante. Y puedo decir que ahora conozco otras partes de la ciudad que si no hubiera sido por haber ido andando un poco -a pesar del calor- nunca las hubiera llegado a situar.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Pizza, por favor

Primer ensayo del Vals de Sleeping Beauty terminado. Eso sí, un desastre total. Resulta que hay dos parejas -un tanto extraño cuando esto suele ser bailado por unas 32 parejas más o menos- y yo estoy de understudy del segundo cast. Ambas parejas hacen practicamente lo mismo pero en lados opuestos. Yo me estaba aprendiendo la izquierda, que según los papeles del cast, era la que me tocaba. Todo iba bastante bien, hasta que de repente me llega el momento de hacerlo, ya que todos los cast lo habían echo. Pero en el segundo cast faltaba uno de los chicos, por tanto me colocaron a mi, que me había aprendido el otro lado y no ese. No es que no me lo supiera, es que: uno, no lo había practicado con esas dos chicas y dos, no era el lado que había estado practicando.

Todo esto me cabreó un poco, ya que pareció que no había estado prestando atención en todo el ensayo. Pero bueno.
Tras ello tuvimos un gracioso ensayo para los Seguidores de Carabosse y un ensayo sorpresa que apareció de repente.
Cuando lo leí por primera vez no sabía lo que era. Algo así como Lacafe. Se trata de una pieza que se montó el año pasado para The Battle Of Sexes, otra de las coreografías de Robert Hill. Una pasada de pieza, muy divertida pero complicada al mismo tiempo ya que todo el mundo está haciendo algo al mismo tiempo. Gracias al cielo uno de los miembros de la compañía me enseñó toda la coreografía bastante bien por lo que más o menos sé lo que tengo que hacer a pesar de que estoy algo confuso aún ya que son movimientos raros y aún tengo que meterlos en mi cuerpo. A ver que tal va el ensayo el próximo día que lo tengamos.

Fuera ya de baile, ayer Kate nos invitó a todos a cenar a su casa. En teoría nos dijo que su madre iba a cocinar, pero cuando vi la lista de todas las personas a las que había invitado sabía yo que eso no iba a ser posible. Finalmente, nos pedimos unas pizzas.
Su apartamento, una pasada. Como vivir en un hotel. Aún no se han mudado por completo, ya que la casa estaba un poco patas arriba: cuadros por el suelo, espejos sin colgar, mesas sin sillas... Pero es normal.
 En general, una preciosa cena con mucha gente de clase. Muchas risas y un buen rato.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Casualidades, puntas y moda

Ayer fue un día bastante peculiar. Durante la mañana todo marchó con normalidad: clase con Robert Hill a primera hora, la cuál fue muy interesante; a pesar de que aún me estoy sentando para la gran mayoría de los saltos, después ensayo de Maestoso, seguido de Bach Prelude. Unas dos horas de descanso -esto si que ha sido raro- que me sirvieron para poder venir a casa y relajarme un poco.
Tras este descanso, segunda clase de técnica y ya habíamos terminado. Ni un sólo ensayo con la compañía. Como os digo, un tanto extraño.

Christina necesitaba comprarse puntas por tanto la acompañé hasta la tienda de danza "más cercana". Estuvimos allí como una hora y media más o menos ya que las puntas que Christina tiene ahora le hacen mucho daño ya que cambió de modelo después de un fitting la semana pasada y no le terminan de convencer. Así que intentó buscar algo nuevo, pero nada. Se debió de probar unos 30 pares diferentes de zapatillas, pero no encontró nada que le gustase así que se compró una talla más grande de las puntas que utilizaba anteriormente.

Tras ello hicimos una parada en Marshalls dónde me pude comprar un juego de toallas por 5.99$. A continuación Target -tenía que aprovechar, porque estos sitios están bastante lejos y no es plan de pedirle a Christina que me lleve en coche cuando a mi me apetezca- dónde compré cinco camisetas blancas -para niños de doce años- por unos 7.00$. Las uso para ballet así que tienen que ser camisetas muy pequeñas para que me queden cortas y no tenga que andar metiéndolas por dentro de las mallas.

Una vez hecho todo esto, Christina me comentó que si podíamos ir a cenar fuera, que no le apetecía cocinar y que ya que estábamos en el Millenia Mall. Acepté y cenamos en California Pizza Kitchen.
Y aquí comienza la historia: Una vez aparcado el coche y ya en camino hacia el restaurante, Christina se para en seco y me comenta sobre un cartel en una furgoneta en el que se podía leer Orlando Ballet.
Y fue entonces cuando nada más ver el gigantesto cartel a la entrada de Neiman Marcus, "Fashion Week", cuando ambos nos dimos cuenta de que la compañía hacía un pequeño show en la tienda a modo de publicidad. Así fue que entramos, a pesar de las pintas que llevábamos en la tienda dónde todo el mundo iba con los más espectaculares vestidos y trajes.
"¿Tenéis invitación? - Nos dijeron en la entrada.
"Estamos con Orlando Ballet" -Fue nuestra respuesta. Lo único que se me vino a la cabeza.

Así fue que entramos y pudimos ver que habían montando unas barras, colocado un linóleo y se habían puesto a hacer una barra en frente de la última colección de trajes de Armani.
Estarían allí hasta las 21:00h así que decidimos ir a cenar y luego volver. La verdad es que fue bastante divertido y paradójico el habernos encontrado con la compañía allí. Es como si siguiéramos al ballet a dónde quiera que vayamos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Sleeping Beauty en proceso

Los ensayos de Sleeping Beauty ya han comenzado y a pesar de que el ensayo de ayer digamos que no es para un rol muy importante, fue divertido. Somos los acompañantes de Carabosse. Eso quiere decir que somos como unos monstruillos muy graciosos y feos que hacen cosas muy raras. Lo que conlleva a una coreografía divertida -y algo estúpida- y más o menos fácil, por lo que le viene bien a mi pie.
Hablando de mi tobillo; está mucho mejor, sin embargo aún noto tensión en la parte exterior sobre todo cuando salto. He comenzado a hacer ciertos sautés en primera y en segunda y más o menos no me duele, pero es una vez que comienzo a saltar en quinta cuando de verdad siento algo. No es dolor, es como una zona del tobillo que de alguna manera se pinza cuando hago plié.


Hoy volvemos a retomar los ensayos de Bach Prelude, una coreografía de Robert Hill que hicimos durante el verano. A ver si me acuerdo de todo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Fotografías terminadas

La sesión de fotos ya ha terminado, y a pesar de que creo que ha sido un poco extraña... ya veremos a ver cómo salen las fotos. La foto de grupo creo que va a estar bastante chula, esperemos que las otras también.

Por otro lado, mi pie está algo mejor, aunque ayer intenté saltar y aún me duele. Sin embargo sigo haciendo todos los ejercicios que solía hacer cuando me esguincé el tobillo por primera vez y espero que vuelva a recuperar toda la fuerza que tenía. Está claro que es un proceso que lleva tiempo. No se va a curar así sólo del día a la mañana.

Hoy comienza el primer ensayo para Sleeping Beauty. No estamos haciendo el ballet completo cosa que no me hace ninguna gracia ya que adoro Sleeping Beauty, pero bueno por lo menos hacemos algo de repertorio clásico que es lo que yo echo de menos en esta compañía: demasiado contemporáneo extraño y poco ballet clásico de repertorio, exceptuando cómo no, Cascanueces -esto no puede faltar en ninguna compañía americana-. Por suerte no son cuarenta actuaciones como en Boston Ballet, sino que sólo son unas diez, posiblemente.

martes, 6 de septiembre de 2011

De bailarín a obrero casero

Por fin ha terminado este largo fin de semana. Por un lado agradezco haberlo tenido ya que he podido descansar mi tobillo el cuál creo haber esguinzado -de nuevo-, pero por otro lado necesito una clase lo antes posible.
Ayer por la noche estuve rodando con mi nuevo roller y estirando para que hoy cuando me levantase y me dirigiera hacia clase todo mi cuerpo se sintiera relajado y estirado. Aún no he probado a ver como estoy, pero los días después de un fin de semana nunca suelen ser buenos físicamente, hasta que el cuerpo vuelve a entrar en la rutina.

Cómo buena noticia de hoy es que tendremos una sesión fotográfica. En principio una foto de grupo para los programas y la página web como compañía. Sin embargo, unas líneas más abajo aparecía mi nombre y el de una compañera mía con la que tuve la suerte de bailar un paso a dos durante el verano. No sabía lo que era así que decidí preguntar a algunos compañeros y profesores y resulta que igual aparezco en la camiseta del cursillo de verano del año que viene junto con esta chica. La verdad es que me hace ilusión. ¿A quién no le gustaría salir en una camiseta?

No se me puede olvidar hablar de ayer.
Resulta que el sábado le comenté a Christina, mi compañera de piso, que tenía que ir a IKEA sin falta ya que necesitaba una cama. Sin ningún problema me dijo que sí y tras esperar a que el hombre del servicio de televisión nos colocara el cable, nos dirigimos hacia IKEA. Compré mi cama, la cuál tuve que enviar por servicio a domicilio ya que no nos entraban las piezas en el coche y nos fuimos a casa.
La cama llegaría al día siguiente entre las 10:00h y las 14:00h.
Pero una vez que llega, hay que montarla y yo ya tengo cierta experiencia del año pasado. No obstante esta vez fue realmente complicado, no me preguntéis por qué. El caso es que me llevó toda la mañana.
Más tarde me puse a limpiar las ventanas, porque me tienen loco: están asquerosas. Lo complicado es que son muy difíciles de limpiar por fuera ya que no son como las ventanas españolas que se abren hacia dentro de forma lateral. Estas se abren hacia arriba, por tanto limpiar por fuera la ventana que sube hacia arriba es complicado, por no decir imposible.
Pero yo soy un chico muy listo y siempre encuentro soluciones a este tipo de problemas -a no ser que sea imposible encontrarlos- y conseguí limpiarlas. Sin embargo sólo limpié dos de las tres ventanas que tengo ya que estaba cansado y mi amiga Lara se había conectado a Skype y me apetecía hablar con ella.

Ya os subiré algunas fotos de mi nueva habitación y mi nueva casa en cuanto esté un poco más decente de ver. Aún hay cajas de cartón por cada rincón de todos los paquetes que van llegando y todas las cosas que se van pidiendo por internet o desenvalando.






lunes, 29 de agosto de 2011

Después del huracán, llega la vuelta.

Tras el "huracán" que pasó a ser una sencilla tormenta tropical en la que ni siquiera llovió, vuelvo de nuevo a Orlando.
Mi vuelo del domingo fue cancelado debido al huracán y como resultado vuelo de vuelta hoy a las 17:45h.

La verdad es que lo del huracán fue demasiado ruido y pocas nueces. Mi pobre amiga María y yo asegurando toda la casa a prueba de huracanes para nada. Colocando bolsas de plástico y cinta aislante por debajo de todas las puertas y en los marcos de las ventanas. Incluso pensamos en mover todos los muebles y las cosas de valor a sitios más altos como mesas o estanterías para que cuando el agua entrase nada se estropease. Al final, ¿qué ocurrió? Mi amiga María y yo nos pusimos a ver una película y nos dormimos durante dos horas. Cuando nos despertamos, ni agua, ni viento, ni lluvia, ni nada.
Decidimos salir a dar una vuelta para ver si algo había ocurrido fuera. Está claro que hizo viento ya que muchos árboles se encontraban destrozados y tirados en mitad de las aceras y carreteras, pero desde luego la previsión era completamente exagerada.

De todas maneras he pasado un fin de semana apasionante y divertido.
El sábado por la noche habíamos sido invitados a una fiesta como celebración del cumpleaños de uno de los bailarines principales de la compañía. Se trataba de una "J Party" en la que todo el mundo tenía que ir disfrazado de algo que comenzase por "J". Mi amiga María se disfrazó de Jasmine, la de Aladdin y yo me disfracé de Justin Bieber.
Una vez finalizada la fiesta decidimos ir a la última sesión del cine para ver una película de terror "Don´t Be Afraid of the Dark" de Guillermo del Toro que se acaba de estrenar aquí en Estados Unidos. Lamentablemente, el cine estaba cerrado debido al huracán que se aproximaba la mañana siguiente.

Ya el domingo, pasamos el día entero en casa, esperando a que el maldito huracán Irene hiciera efecto. Y el lunes empaquetando la cantidad de ropa y tonterías que aún tenía en Boston. No voy a hablar de ello porque me pongo de mala ostia. Demasiadas cosas...

Bueno, me dispongo a embarcar al avión ahora mismo. Deseadme buen viaje hasta Orlando.

sábado, 27 de agosto de 2011

Huracán Irene sigue mi camino

Y aquí vuelvo a encontrarme, sentado frente a la puerta de embarque. La diferencia es que esta vez estoy cagado de miedo.
Mientras espero, veo las noticias en el televisor del aeropuerto hablando sobre el huracán Irene que va en dirección al nordeste de Estados Unidos. Concretamente se dirige a Nueva York y Masachussets. De momento mi vuelo hacia Boston está en hora y no hay dicho nada de ningún tipo de cancelación.

Deseadme un vuelo seguro. Llevo los dedos cruzados con celo, por si me duermo, para que sigan cruzados.

lunes, 22 de agosto de 2011

Añoros repentinos

Digamos que una nueva etapa ha comenzado. Nueva ciudad, nueva casa, nuevas personas. Me asusta pensar que algo no pueda salir bien.

La casa está muy callada. Ni comparación tiene con el pequeño y modesto apartamento que habitaba en Boston. En parte lo añoro. Era cálido y acogedor. Pero lo que de verad más añoro de aquella casa es mi compañero de piso, Connor.
La convivencia no fue nada fácil al principio, pero conseguimos escuchar el uno al otro, entender nuestras diferencias y, aprender a convivir. Cuando el se iba, la casa se quedaba callada, solitaria. Pero cuando volvía, era un sinfín de conversaciones, hasta que uno de los dos ojeaba el reloj y nos mirabamos con cara de "mira la hora que es".
Mis nuevos compañeros de piso, a los cuales adoro, no son tan atentos en el sentido de hacer a los demás sentirse bien, tal y como hacíamos Connor y yo respectivamente. Aquí cada uno piensa para sí solo, siguiendo sus costumbres en lugar de adaptarse al conjunto.

Ambos ya tienen su habitación montada con todos sus muebles y decoraciones varias. Yo soy el único que sólo tiene la cama tirada en el suelo. Resulta que se trata de una cama muy grande y el somier no entra por las escaleras, por tanto no somos capaces a subirlo hasta la habitación. Y parece que a todo el mundo le da igual, cuando hemos pagado por esa cama...
Pero como ya os dije, en esta casa parece que todo el mundo va un poco por libre.

Hoy es el primer día de clase. Por suerte comenzamos a las 11:30h, lo que me deja algo de tiempo para poder estirar en casa y calentar un poco antes de la clase. No quiero lesionarme antes de que empiece la temporada por haber forzado demasiado el primer día.

domingo, 21 de agosto de 2011

Nueva aventura de viaje.

Esto es completamente surrealista. Tras mis seis horas de autobús con destino a la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas de Madrid y unos diez euros de taxi hasta la Terminal 2, aquí me encuentro. Tirado en el suelo -ya que no hay ni un maldito asiento- de la Terminal 2 del aeropuerto, frente a los mostradores de facturación.
¿De verdad nadie había pensado en que esta situación podría darse en algún momento? ¿Quién ha sido el subnormal que ha diseñado este aeropuerto, como para no poner asientos?

No hay quien entienda esto.
De momento no me queda otra que esperar. Son las 02:21h de la mañana y hasta las 06:00h no puedo facturar para poder pasar los controles, y poder sentarme y dormir un poco. Tengo unas cuantas películas en el ordenador. A ver cuando aguanta la batería.

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Ya son las 7:58h de la mañana. Hace ya tiempo que he facturado las maletas y pasado todos los controles. He podido dormir un poco tirado en un banco con la mochilla atada a todo el cuerpo.
Incómodo, pero necesario. Lo cierto es que ahora me encuentro mucho mejor. Hace casi dos horas se me cerraban solos los ojos y ahora, tras un café, un zumo y un croissant parece que vuelto a tener algo de energía. La misma energía que el monje Shaolin que acaba de pasar por delante mío en este preciso momento.

En, más o menos media hora comenzará el embarque, el cual deseo más que nada en el mundo. Primer destino Frankfurt. Una vez allí tengo dos horas de conexión entre vuelos antes del último destino, Orlando.

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Acabo de aterrizar en Frankfurt, y, tras un chequeo de arriba bajo creo que ya puedo relajarme un poco sentarme. Aún desconozco mi puerta de embarque, ya que mi vuelo -según los monitores y pantallas- estará situado entre las puertas A51 y A65.

He ido todo el viaje durmiendo. De hecho, me he despertado cuando las ruedas del avión se acercaban al suelo creando un estruendo nada agradable para los oídos. Sin embargo, la gente comentaba que había sido un vuelo muy pacífico, por tanto me lo creo.

De nuevo, es tiempo para la espera. No creo que tenga tiempo suficiente como para comenzar otra película. Al menos, no hasta que esté tranquilo sabiendo el número de mi puerta de embarque.

jueves, 18 de agosto de 2011

Otro viaje de vuelta

Sólo quedan dos días para el viaje de vuelta a los Estados Unidos -mi segunda casa- de comienzo y no es que esté nervioso, es que estoy muy nervioso. Y la verdad es que no lo entiendo. Ya me he ido dos veces de casa de esta manera.
Supongo que esta vez lo veo todo un poco menos organizado y como que la ciudad de Orlando me asusta un poco. Supongo que será por que no la conozco.

Lo cierto es que durante el cursillo de verano no tuve tiempo a conocer nada. No fue como en Boston que durante el cursillo teníamos libertad para movernos por la ciudad hasta una hora determinada. Aquí en Orlando la cosa era muy diferente ya que los dormitorios estaban tan lejos de la escuela que cogíamos un bus cada mañana que nos llevaba hacia los estudios.
Lo que si que no entiendo es por qué no nos dejaban salir a dar una vuelta desde los estudios. Más que nada para poder ver un poco el panorama, ver que hay fuera y demás cosas. Sobre todo para aquellos que ibamos a vivir allí el año que viene.
No es por nada, pero yo ncesito saber dónde comprar y dónde sacar dinero y esas cosas.

Ya para el sábado, a eso de las 18:30h, estaré ya en Orlando. Me cogeré un taxi hasta mi nueva casa, y bueno, los primeros días no tendré nada ya que la gran mayoría de mis cosas se encuentran en Boston en casa de una amiga.
Que follón... Sólo de pensarlo me estreso. Aún no sé cómo voy a llevarme tantas cosas que tengo en Boston de nuevo a Orlando. Son demasiadas.
Así que todo será un poco caótico hasta que de verdad pueda llegar a acomodarme por completo con todas mis cosas. Más que nada para poder tener perchas para colgar la ropa y esas cosas.