domingo, 2 de octubre de 2011

De tuberías a torcezuras

En esta última semana han ocurrido muchas cosas. Vayamos por orden pues.
En primer lugar, mi casa es un desastre. Resulta que los vecinos de al lado están renovando su baño y algo debe de haber pasado, lo que sumado a la gran cantidad de lluvia que cayó el martes, dio lugar a que hubiese una fuga en la habitación de Christina. En un primer momento no le dimos tanta importancia, sin embargo llamamos al casero para comunicarselo y nos comentó que enviaría a un fontanero a echar un vistazo.
Y así fue. El fontanero nos explicó que a veces algunas tuberías tienen algo de tiempo y se forman pequeños agujeros con el desgaste por el paso del agua que hacen que estas se rompan y den lugar a fugas. Nos comentó que habría que mover todo el mueble del baño de Christina y cambiar las tuberías. Todo tendría lugar el sábado.
Sin embargo, al día siguiente además de en la zona localizada que habíamos visto el agua, apareció más en el armario de Christina, así como en todo el perímetro alrededor de la escalera. Decidimos entonces que la cosa se estaba ya pasando de sería y llamamos a un servicio de urgencias domésticas 24h. En cuanto llegaron lo primero que hicieron fue retirar toda la moqueta de la habitación de Christina ya que daba bastante asco y se iba a poner toda mohosa, además de dificultar la localización de la fuga de agua.
Además de esto colocó varios deshumidificadores y ventiladores para evitar que el agua saliera de la zona y se extendiera por todo el piso de abajo.
Y así nos encontramos ahora. Con los ruidosos ventiladores y el deshumidificador esperando a ver cuando vienen a arreglar de una vez por todas el problema.

Por otro lado, ya más relacionado con la danza y que por tanto me preocupa más en este momento, es que me he torcido el otro tobillo.
Sinceramente creo que he metido los pies en un cubo de mala suerte porque esto ya es que no me lo creo ni yo. Estaba en un ensayo y me dispuse a hacer una pirueta, dí un pequeño brinco y mi pie se torció por completo hacia afuera dejándome tirado en el suelo. Sabía que me había echo mucho daño pero mentí y dije que no me dolía tanto -idiota de mi-.
Y aquí estoy, de nuevo sin poder tomar clase. Intento estar lo más positivo que puedo, pero es que desde que he llegado no he hecho más que torcerme los tobillos. Y no será porque no hago ejercicios para fortalecer.
Mis tobillos son muy flexibles y tienden a irse para todos lados, pero por eso hago tantos ejercicios, más aun desde la última torcedura.

Continuar positivo, esa es la clave. Todo sucede por alguna razón, ¿no?

lunes, 26 de septiembre de 2011

Del terror a los fuegos artificiales

Mi fin de semana comenzó siendo bastante aburrido. Como cada sábado, tuve mis clases por la mañana y mis ensayos. Y cómo cada sábado cambiaron el horario en el último momento, por tanto no tuve tiempo de volver a casa y no había llevado comida, porque en teoría, tenía un descanso de dos horas y media.
Después de todos los ensayos y un run through, a pesar del impresionante calor que hacía de 39º, decidí ir caminando hasta Publix (el supermercado), ya que andaba totalmente escaso de comida.
El viaje me llevó en total unas dos horas cortas. Llegué a casa empapado de sudor, debido al calor y al peso de toda la compra que acababa de hacer.

Ya no me apetecía moverme más. Me dí una ducha bien fría y me tumbé en el sofá. Como estamos bastante cercanos a Halloween, últimamente están poniendo muchas películas de terror en la televisión, así que comencé a ver "El Exorcismo de Emily Rose". La cosa es que yo estaba sólo en casa, lo que contribuyó a que tuviera aún más miedo. Christina había salido de fiesta y Jacopo había salido a cenar.
Más tarde, para cuando la película ya estaba a punto de terminar y "Los Otros" de Alejandro Amenabar iba a a comenzar, mi amiga María me llama por skype. Decidimos ver la película juntos ya que a ambos nos encanta y mientras tanto yo me puse a hacer algo de cenar. Me hice un pollo con pimiento y ajo que sin pensarlo, me salió riquísimo. Y, juntos, comenzamos a ver la película. No sé si ella la terminó, porque me colgó durante un momento, pero no me volvió a llamar tal y como dijo. Así que terminé la película yo sólo, lo que conllevo a que tuviera aún más miedo.

Mi domingo comenzaba más o menos de la misma manera que el sábado había terminado. Con películas de terror. Por la mañana vi "Jeepers Creepers 2" y "Thir13enn Goshts".
Pero mis planes para la tarde iban a cambiar repentinamente cuando recibí la llamada de un chico con el que había estado hablando recientemente pero con el que aún  no había llegado a quedar. Me comentó que si me apetecía hacer algo y yo le dije -más bien le grité, debido al entusiasmo repentino- que sí. Me comentó que él trabajaba en Disney World y que me podía meter gratis. Así que nos fuimos a Disney a ver los fuegos artificiales. Que no tienen comparación con los que yo vi el 4 de Julio. Estos son los fuegos típicos de Disney, con la música de las películas. En mi vida he visto una cosa tan bonita. Me apetecía llorar, de lo bonitos que habían sido, gracias al buen puesto en el que nos habíamos colocado. Teníamos el castillo en primer plano y los fuegos artificiales por encima del castillo de Cenicienta.

Un fin de semana para recordar.

martes, 20 de septiembre de 2011

Stars and rehearsals

Ayer ya fue un día agotador. Los lunes suelen ser bastante duros, ya que es el día libre de la compañía por tanto aprovechan a ponernos clases durante todo el día. Terminamos a las 19:30h tras dos clases de técnica, dos clases de varones y una clase de contemporáneo.
Hoy el día va a ser bastante parecido, pero a todo esto hay que sumarle los ensayos que, cuando llegue a los estudios, habrá marcados para la compañía y en los cuales estaré yo incluido. Y además, tenemos un ensayo general para una pequeña actuación que haremos en el Bob Carr Theatre a principios de Octubre, lo que conlleva terminar a las 22:00h de la noche ya que el ensayo comienza a las 19:00h.
Conclusión: Si ayer estaba cansado, hoy lo voy a estar aún más y con más dolores por todos lados -las clases de contemporáneo pueden ser realmente dolorosas si se hace mucho trabajo de suelo.

Ya aparte del baile, las cosas marchan bastante bien. Hemos perdido el contenedor de basura que solemos poner los lunes al lado de la calle para que pase el camión a recogerlo. Ha desaparecido. Yo creo que nos lo han robado los vecinos, que parece que nos odian y nos están todos los días echando la bronca: que si esto, que se lo otro...

Mientras tanto, os dejo algunas fotos de la fiesta que hubo el sábado:





sábado, 17 de septiembre de 2011

Será una broma ¿no?

¿Por qué siempre ocurre lo mismo?
Resulta que cada día que veo un gran descanso en el horario, de repente llega alguien de la compañía con el lápiz y pone un ensayo en ese hueco. Normalmente suele ser un pequeño ensayo de una hora.
Pero lo de este sábado.... No habían colocado el horario del sábado hasta ayer a última hora, así que todos pensábamos que acabaríamos a las 11:30h y tendríamos todo el sábado libre para poder descansar -esto ya es malo, porque siempre que piensas que tienes un hueco....bum!-, pero no. Un ensayo desde las 14:00h hasta las 18:00h. Casi me desmayo al verlo. -Literalmente-

Además pudimos descubrir que en el Vampire's Ball, estamos de understudy de algo de lo que no teníamos ni la más remota idea. Eso siempre es una cosa buena, pero eso significa más ensayos y tener que perder algunas clases más. Lo cierto es que no sé dónde aparecen estos personajes a los que cubrimos en el ballet así que no sé a que ensayos tengo que ir.

Esta noche hay una fiesta como celebración del cumpleaños de Emily, una de las chicas de mi clase. Veremos a ver si no estamos todos derrotados después de las cuatro horas de ensayo que nos esperan. Yo creo que acabaremos primero... No sé que piensa hacer este hombre en cuatro horas.

jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Dónde están las buenas personas?

Yo alucino con alguna gente. Resulta que ayer, a eso de las 22:00h mi amiga Tori, de Boston llegaba a Orlando. En teoría su compañera de piso tendría que estar esperándola en su apartamento, ya que, como es lógico, Tori no tenía las llaves todavía. Sin embargo, allí no había nadie.
Tori me llamó por teléfono, casi como dándole un ataque de pánico ya que era de noche y estaba sola tirada en mitad de la calle ya que Mirella no tiene un teléfono americano.
Yo sabía dónde Mirella iba a estar así que decidí interrumpir mi sesión de estiramientos, ponerme unos pantalones y unos playeros y salir a buscar a Tori.

Cuando entramos en casa de Max, como no, Mirella estaba allí de juerga con un montón de gente de clase. Gracias al cielo se percató de que Tori estaba allí y se dignó a acompañarnos hasta el apartamento. Nos enseñó la casa -completamente vacía- y le dio su correspondiente llave a mi amiga Tori.

No tenía cama y Mirella le ofrecía a dormir en una mierda de sofá que no se de dónde lo habían sacado así que le ofrecí venirse a dormir conmigo ya que mi cama es muy grande y a mi no me importa dormir con alguien al lado.

Mira, si no llega a ser por mi esta pobre chica está en la calle esperando a que a la estúpida de Mirella le diera por volver al apartamento. Yo lo siento muchísimo, pero la gente es una sin sustancia. Yo hice lo que cualquier amigo hubiera echo y lo que me gustaría que hicieran conmigo si yo me encontrara en la misma situación. Cosa que nunca pasa, siempre me tengo que buscar yo la vida de alguna manera porque me he dado cuenta de que la gente sólo piensa en si misma. Le importa un pepino si vas a estar una hora andando por la calle, cuando te podrían haber ido a buscar en coche o ayudado con las maletas, o sencillamente haberte llamado por teléfono e ir hablando contigo por el camino.

¿Dónde están las buenas personas?

martes, 13 de septiembre de 2011

Bajo el sol abrasador de la Seguridad Social

Ayer fue un día para recordar. 
Me levanté muy pronto, hacía las 06:20h ya que mi amiga Mirella pasaría a buscarme para ir juntos a la oficina de la Seguridad Social a obtener nuestro respectivo número para que nos puedan pagar.
Cuando llegó, yo aún no había terminado de desayunar. Sin embargo decidí empezar a llamar a un taxi para que nos viniera a buscar. Comencé por el número al que suelo llamar. Nadie contestaba. Llamé entonces a otros números de taxi, también sin respuesta alguna.
Ya no sabía que hacer, había llamado a cada número como unas tres veces y ninguna operadora me contestaba.
Se me ocurrió la idea de que hay un hotel bastante cerca de mi casa. Podríamos ir andando hasta allí y tener suerte de encontrar unos cuantos taxis esperando en la puerta del hotel. Para más inri, no había ninguno.
Ya sin espranza, decidí entrar al hotel y pedir por favor que nos llamaran a un taxi. La recepcionista fue muy amable y nos lo pidió al momento. Tras unos diez minutos de espera el taxi ya había llegado.

El viaje hasta la oficina de la Seguridad Social pareció más corto de lo que era, ya que la oficina se encuentra practicamente al lado del aeropuerto -como a una media hora en coche desde mi casa-.

Ya estábamos dentro y no tuvimos que esperar mucho para que nos llamaran. Había, relativamente, poca gente. Así fue que en veinte minutos más o menos ya habíamos terminado.
Sin embargo, no teníamos dinero en efectivo suficiente para pagar otro taxi de vuelta. Así que decidimos andar hasta la parada de autobús más cercana y esperar por un autobús que nos llevase hasta la estación central de autobuses. Y desde allí, ya ir andando hasta la escuela, que serían unos veinte minutos más o menos.
Tras una media hora esperando a que llegase el autobús correcto, llegamos a la estación central.
Desde allí, utilicé mi móvil para buscar el destino en Google Maps. Sin embargo, Mirella estaba convencida de que sabía por donde ir así que me fié de ella y la seguí. Para cuando pudimos darnos cuenta estábamos en S. Orange Ave. Es decir, habíamos estado caminando en la dirección contraria durante unos cuarenta y cinco minutos.
Con bastante cabreo, dimos la vuelta en dirección a dónde de verdad teníamos que ir que era N. Orange Ave. Caminamos durante casi una hora y media bajo un sol abrasador y ya llegando tarde a clase. Pero llegamos, es lo importante. Y puedo decir que ahora conozco otras partes de la ciudad que si no hubiera sido por haber ido andando un poco -a pesar del calor- nunca las hubiera llegado a situar.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Pizza, por favor

Primer ensayo del Vals de Sleeping Beauty terminado. Eso sí, un desastre total. Resulta que hay dos parejas -un tanto extraño cuando esto suele ser bailado por unas 32 parejas más o menos- y yo estoy de understudy del segundo cast. Ambas parejas hacen practicamente lo mismo pero en lados opuestos. Yo me estaba aprendiendo la izquierda, que según los papeles del cast, era la que me tocaba. Todo iba bastante bien, hasta que de repente me llega el momento de hacerlo, ya que todos los cast lo habían echo. Pero en el segundo cast faltaba uno de los chicos, por tanto me colocaron a mi, que me había aprendido el otro lado y no ese. No es que no me lo supiera, es que: uno, no lo había practicado con esas dos chicas y dos, no era el lado que había estado practicando.

Todo esto me cabreó un poco, ya que pareció que no había estado prestando atención en todo el ensayo. Pero bueno.
Tras ello tuvimos un gracioso ensayo para los Seguidores de Carabosse y un ensayo sorpresa que apareció de repente.
Cuando lo leí por primera vez no sabía lo que era. Algo así como Lacafe. Se trata de una pieza que se montó el año pasado para The Battle Of Sexes, otra de las coreografías de Robert Hill. Una pasada de pieza, muy divertida pero complicada al mismo tiempo ya que todo el mundo está haciendo algo al mismo tiempo. Gracias al cielo uno de los miembros de la compañía me enseñó toda la coreografía bastante bien por lo que más o menos sé lo que tengo que hacer a pesar de que estoy algo confuso aún ya que son movimientos raros y aún tengo que meterlos en mi cuerpo. A ver que tal va el ensayo el próximo día que lo tengamos.

Fuera ya de baile, ayer Kate nos invitó a todos a cenar a su casa. En teoría nos dijo que su madre iba a cocinar, pero cuando vi la lista de todas las personas a las que había invitado sabía yo que eso no iba a ser posible. Finalmente, nos pedimos unas pizzas.
Su apartamento, una pasada. Como vivir en un hotel. Aún no se han mudado por completo, ya que la casa estaba un poco patas arriba: cuadros por el suelo, espejos sin colgar, mesas sin sillas... Pero es normal.
 En general, una preciosa cena con mucha gente de clase. Muchas risas y un buen rato.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Casualidades, puntas y moda

Ayer fue un día bastante peculiar. Durante la mañana todo marchó con normalidad: clase con Robert Hill a primera hora, la cuál fue muy interesante; a pesar de que aún me estoy sentando para la gran mayoría de los saltos, después ensayo de Maestoso, seguido de Bach Prelude. Unas dos horas de descanso -esto si que ha sido raro- que me sirvieron para poder venir a casa y relajarme un poco.
Tras este descanso, segunda clase de técnica y ya habíamos terminado. Ni un sólo ensayo con la compañía. Como os digo, un tanto extraño.

Christina necesitaba comprarse puntas por tanto la acompañé hasta la tienda de danza "más cercana". Estuvimos allí como una hora y media más o menos ya que las puntas que Christina tiene ahora le hacen mucho daño ya que cambió de modelo después de un fitting la semana pasada y no le terminan de convencer. Así que intentó buscar algo nuevo, pero nada. Se debió de probar unos 30 pares diferentes de zapatillas, pero no encontró nada que le gustase así que se compró una talla más grande de las puntas que utilizaba anteriormente.

Tras ello hicimos una parada en Marshalls dónde me pude comprar un juego de toallas por 5.99$. A continuación Target -tenía que aprovechar, porque estos sitios están bastante lejos y no es plan de pedirle a Christina que me lleve en coche cuando a mi me apetezca- dónde compré cinco camisetas blancas -para niños de doce años- por unos 7.00$. Las uso para ballet así que tienen que ser camisetas muy pequeñas para que me queden cortas y no tenga que andar metiéndolas por dentro de las mallas.

Una vez hecho todo esto, Christina me comentó que si podíamos ir a cenar fuera, que no le apetecía cocinar y que ya que estábamos en el Millenia Mall. Acepté y cenamos en California Pizza Kitchen.
Y aquí comienza la historia: Una vez aparcado el coche y ya en camino hacia el restaurante, Christina se para en seco y me comenta sobre un cartel en una furgoneta en el que se podía leer Orlando Ballet.
Y fue entonces cuando nada más ver el gigantesto cartel a la entrada de Neiman Marcus, "Fashion Week", cuando ambos nos dimos cuenta de que la compañía hacía un pequeño show en la tienda a modo de publicidad. Así fue que entramos, a pesar de las pintas que llevábamos en la tienda dónde todo el mundo iba con los más espectaculares vestidos y trajes.
"¿Tenéis invitación? - Nos dijeron en la entrada.
"Estamos con Orlando Ballet" -Fue nuestra respuesta. Lo único que se me vino a la cabeza.

Así fue que entramos y pudimos ver que habían montando unas barras, colocado un linóleo y se habían puesto a hacer una barra en frente de la última colección de trajes de Armani.
Estarían allí hasta las 21:00h así que decidimos ir a cenar y luego volver. La verdad es que fue bastante divertido y paradójico el habernos encontrado con la compañía allí. Es como si siguiéramos al ballet a dónde quiera que vayamos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Sleeping Beauty en proceso

Los ensayos de Sleeping Beauty ya han comenzado y a pesar de que el ensayo de ayer digamos que no es para un rol muy importante, fue divertido. Somos los acompañantes de Carabosse. Eso quiere decir que somos como unos monstruillos muy graciosos y feos que hacen cosas muy raras. Lo que conlleva a una coreografía divertida -y algo estúpida- y más o menos fácil, por lo que le viene bien a mi pie.
Hablando de mi tobillo; está mucho mejor, sin embargo aún noto tensión en la parte exterior sobre todo cuando salto. He comenzado a hacer ciertos sautés en primera y en segunda y más o menos no me duele, pero es una vez que comienzo a saltar en quinta cuando de verdad siento algo. No es dolor, es como una zona del tobillo que de alguna manera se pinza cuando hago plié.


Hoy volvemos a retomar los ensayos de Bach Prelude, una coreografía de Robert Hill que hicimos durante el verano. A ver si me acuerdo de todo.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Fotografías terminadas

La sesión de fotos ya ha terminado, y a pesar de que creo que ha sido un poco extraña... ya veremos a ver cómo salen las fotos. La foto de grupo creo que va a estar bastante chula, esperemos que las otras también.

Por otro lado, mi pie está algo mejor, aunque ayer intenté saltar y aún me duele. Sin embargo sigo haciendo todos los ejercicios que solía hacer cuando me esguincé el tobillo por primera vez y espero que vuelva a recuperar toda la fuerza que tenía. Está claro que es un proceso que lleva tiempo. No se va a curar así sólo del día a la mañana.

Hoy comienza el primer ensayo para Sleeping Beauty. No estamos haciendo el ballet completo cosa que no me hace ninguna gracia ya que adoro Sleeping Beauty, pero bueno por lo menos hacemos algo de repertorio clásico que es lo que yo echo de menos en esta compañía: demasiado contemporáneo extraño y poco ballet clásico de repertorio, exceptuando cómo no, Cascanueces -esto no puede faltar en ninguna compañía americana-. Por suerte no son cuarenta actuaciones como en Boston Ballet, sino que sólo son unas diez, posiblemente.

martes, 6 de septiembre de 2011

De bailarín a obrero casero

Por fin ha terminado este largo fin de semana. Por un lado agradezco haberlo tenido ya que he podido descansar mi tobillo el cuál creo haber esguinzado -de nuevo-, pero por otro lado necesito una clase lo antes posible.
Ayer por la noche estuve rodando con mi nuevo roller y estirando para que hoy cuando me levantase y me dirigiera hacia clase todo mi cuerpo se sintiera relajado y estirado. Aún no he probado a ver como estoy, pero los días después de un fin de semana nunca suelen ser buenos físicamente, hasta que el cuerpo vuelve a entrar en la rutina.

Cómo buena noticia de hoy es que tendremos una sesión fotográfica. En principio una foto de grupo para los programas y la página web como compañía. Sin embargo, unas líneas más abajo aparecía mi nombre y el de una compañera mía con la que tuve la suerte de bailar un paso a dos durante el verano. No sabía lo que era así que decidí preguntar a algunos compañeros y profesores y resulta que igual aparezco en la camiseta del cursillo de verano del año que viene junto con esta chica. La verdad es que me hace ilusión. ¿A quién no le gustaría salir en una camiseta?

No se me puede olvidar hablar de ayer.
Resulta que el sábado le comenté a Christina, mi compañera de piso, que tenía que ir a IKEA sin falta ya que necesitaba una cama. Sin ningún problema me dijo que sí y tras esperar a que el hombre del servicio de televisión nos colocara el cable, nos dirigimos hacia IKEA. Compré mi cama, la cuál tuve que enviar por servicio a domicilio ya que no nos entraban las piezas en el coche y nos fuimos a casa.
La cama llegaría al día siguiente entre las 10:00h y las 14:00h.
Pero una vez que llega, hay que montarla y yo ya tengo cierta experiencia del año pasado. No obstante esta vez fue realmente complicado, no me preguntéis por qué. El caso es que me llevó toda la mañana.
Más tarde me puse a limpiar las ventanas, porque me tienen loco: están asquerosas. Lo complicado es que son muy difíciles de limpiar por fuera ya que no son como las ventanas españolas que se abren hacia dentro de forma lateral. Estas se abren hacia arriba, por tanto limpiar por fuera la ventana que sube hacia arriba es complicado, por no decir imposible.
Pero yo soy un chico muy listo y siempre encuentro soluciones a este tipo de problemas -a no ser que sea imposible encontrarlos- y conseguí limpiarlas. Sin embargo sólo limpié dos de las tres ventanas que tengo ya que estaba cansado y mi amiga Lara se había conectado a Skype y me apetecía hablar con ella.

Ya os subiré algunas fotos de mi nueva habitación y mi nueva casa en cuanto esté un poco más decente de ver. Aún hay cajas de cartón por cada rincón de todos los paquetes que van llegando y todas las cosas que se van pidiendo por internet o desenvalando.






lunes, 29 de agosto de 2011

Después del huracán, llega la vuelta.

Tras el "huracán" que pasó a ser una sencilla tormenta tropical en la que ni siquiera llovió, vuelvo de nuevo a Orlando.
Mi vuelo del domingo fue cancelado debido al huracán y como resultado vuelo de vuelta hoy a las 17:45h.

La verdad es que lo del huracán fue demasiado ruido y pocas nueces. Mi pobre amiga María y yo asegurando toda la casa a prueba de huracanes para nada. Colocando bolsas de plástico y cinta aislante por debajo de todas las puertas y en los marcos de las ventanas. Incluso pensamos en mover todos los muebles y las cosas de valor a sitios más altos como mesas o estanterías para que cuando el agua entrase nada se estropease. Al final, ¿qué ocurrió? Mi amiga María y yo nos pusimos a ver una película y nos dormimos durante dos horas. Cuando nos despertamos, ni agua, ni viento, ni lluvia, ni nada.
Decidimos salir a dar una vuelta para ver si algo había ocurrido fuera. Está claro que hizo viento ya que muchos árboles se encontraban destrozados y tirados en mitad de las aceras y carreteras, pero desde luego la previsión era completamente exagerada.

De todas maneras he pasado un fin de semana apasionante y divertido.
El sábado por la noche habíamos sido invitados a una fiesta como celebración del cumpleaños de uno de los bailarines principales de la compañía. Se trataba de una "J Party" en la que todo el mundo tenía que ir disfrazado de algo que comenzase por "J". Mi amiga María se disfrazó de Jasmine, la de Aladdin y yo me disfracé de Justin Bieber.
Una vez finalizada la fiesta decidimos ir a la última sesión del cine para ver una película de terror "Don´t Be Afraid of the Dark" de Guillermo del Toro que se acaba de estrenar aquí en Estados Unidos. Lamentablemente, el cine estaba cerrado debido al huracán que se aproximaba la mañana siguiente.

Ya el domingo, pasamos el día entero en casa, esperando a que el maldito huracán Irene hiciera efecto. Y el lunes empaquetando la cantidad de ropa y tonterías que aún tenía en Boston. No voy a hablar de ello porque me pongo de mala ostia. Demasiadas cosas...

Bueno, me dispongo a embarcar al avión ahora mismo. Deseadme buen viaje hasta Orlando.

sábado, 27 de agosto de 2011

Huracán Irene sigue mi camino

Y aquí vuelvo a encontrarme, sentado frente a la puerta de embarque. La diferencia es que esta vez estoy cagado de miedo.
Mientras espero, veo las noticias en el televisor del aeropuerto hablando sobre el huracán Irene que va en dirección al nordeste de Estados Unidos. Concretamente se dirige a Nueva York y Masachussets. De momento mi vuelo hacia Boston está en hora y no hay dicho nada de ningún tipo de cancelación.

Deseadme un vuelo seguro. Llevo los dedos cruzados con celo, por si me duermo, para que sigan cruzados.

lunes, 22 de agosto de 2011

Añoros repentinos

Digamos que una nueva etapa ha comenzado. Nueva ciudad, nueva casa, nuevas personas. Me asusta pensar que algo no pueda salir bien.

La casa está muy callada. Ni comparación tiene con el pequeño y modesto apartamento que habitaba en Boston. En parte lo añoro. Era cálido y acogedor. Pero lo que de verad más añoro de aquella casa es mi compañero de piso, Connor.
La convivencia no fue nada fácil al principio, pero conseguimos escuchar el uno al otro, entender nuestras diferencias y, aprender a convivir. Cuando el se iba, la casa se quedaba callada, solitaria. Pero cuando volvía, era un sinfín de conversaciones, hasta que uno de los dos ojeaba el reloj y nos mirabamos con cara de "mira la hora que es".
Mis nuevos compañeros de piso, a los cuales adoro, no son tan atentos en el sentido de hacer a los demás sentirse bien, tal y como hacíamos Connor y yo respectivamente. Aquí cada uno piensa para sí solo, siguiendo sus costumbres en lugar de adaptarse al conjunto.

Ambos ya tienen su habitación montada con todos sus muebles y decoraciones varias. Yo soy el único que sólo tiene la cama tirada en el suelo. Resulta que se trata de una cama muy grande y el somier no entra por las escaleras, por tanto no somos capaces a subirlo hasta la habitación. Y parece que a todo el mundo le da igual, cuando hemos pagado por esa cama...
Pero como ya os dije, en esta casa parece que todo el mundo va un poco por libre.

Hoy es el primer día de clase. Por suerte comenzamos a las 11:30h, lo que me deja algo de tiempo para poder estirar en casa y calentar un poco antes de la clase. No quiero lesionarme antes de que empiece la temporada por haber forzado demasiado el primer día.

domingo, 21 de agosto de 2011

Nueva aventura de viaje.

Esto es completamente surrealista. Tras mis seis horas de autobús con destino a la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas de Madrid y unos diez euros de taxi hasta la Terminal 2, aquí me encuentro. Tirado en el suelo -ya que no hay ni un maldito asiento- de la Terminal 2 del aeropuerto, frente a los mostradores de facturación.
¿De verdad nadie había pensado en que esta situación podría darse en algún momento? ¿Quién ha sido el subnormal que ha diseñado este aeropuerto, como para no poner asientos?

No hay quien entienda esto.
De momento no me queda otra que esperar. Son las 02:21h de la mañana y hasta las 06:00h no puedo facturar para poder pasar los controles, y poder sentarme y dormir un poco. Tengo unas cuantas películas en el ordenador. A ver cuando aguanta la batería.

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Ya son las 7:58h de la mañana. Hace ya tiempo que he facturado las maletas y pasado todos los controles. He podido dormir un poco tirado en un banco con la mochilla atada a todo el cuerpo.
Incómodo, pero necesario. Lo cierto es que ahora me encuentro mucho mejor. Hace casi dos horas se me cerraban solos los ojos y ahora, tras un café, un zumo y un croissant parece que vuelto a tener algo de energía. La misma energía que el monje Shaolin que acaba de pasar por delante mío en este preciso momento.

En, más o menos media hora comenzará el embarque, el cual deseo más que nada en el mundo. Primer destino Frankfurt. Una vez allí tengo dos horas de conexión entre vuelos antes del último destino, Orlando.

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Acabo de aterrizar en Frankfurt, y, tras un chequeo de arriba bajo creo que ya puedo relajarme un poco sentarme. Aún desconozco mi puerta de embarque, ya que mi vuelo -según los monitores y pantallas- estará situado entre las puertas A51 y A65.

He ido todo el viaje durmiendo. De hecho, me he despertado cuando las ruedas del avión se acercaban al suelo creando un estruendo nada agradable para los oídos. Sin embargo, la gente comentaba que había sido un vuelo muy pacífico, por tanto me lo creo.

De nuevo, es tiempo para la espera. No creo que tenga tiempo suficiente como para comenzar otra película. Al menos, no hasta que esté tranquilo sabiendo el número de mi puerta de embarque.

jueves, 18 de agosto de 2011

Otro viaje de vuelta

Sólo quedan dos días para el viaje de vuelta a los Estados Unidos -mi segunda casa- de comienzo y no es que esté nervioso, es que estoy muy nervioso. Y la verdad es que no lo entiendo. Ya me he ido dos veces de casa de esta manera.
Supongo que esta vez lo veo todo un poco menos organizado y como que la ciudad de Orlando me asusta un poco. Supongo que será por que no la conozco.

Lo cierto es que durante el cursillo de verano no tuve tiempo a conocer nada. No fue como en Boston que durante el cursillo teníamos libertad para movernos por la ciudad hasta una hora determinada. Aquí en Orlando la cosa era muy diferente ya que los dormitorios estaban tan lejos de la escuela que cogíamos un bus cada mañana que nos llevaba hacia los estudios.
Lo que si que no entiendo es por qué no nos dejaban salir a dar una vuelta desde los estudios. Más que nada para poder ver un poco el panorama, ver que hay fuera y demás cosas. Sobre todo para aquellos que ibamos a vivir allí el año que viene.
No es por nada, pero yo ncesito saber dónde comprar y dónde sacar dinero y esas cosas.

Ya para el sábado, a eso de las 18:30h, estaré ya en Orlando. Me cogeré un taxi hasta mi nueva casa, y bueno, los primeros días no tendré nada ya que la gran mayoría de mis cosas se encuentran en Boston en casa de una amiga.
Que follón... Sólo de pensarlo me estreso. Aún no sé cómo voy a llevarme tantas cosas que tengo en Boston de nuevo a Orlando. Son demasiadas.
Así que todo será un poco caótico hasta que de verdad pueda llegar a acomodarme por completo con todas mis cosas. Más que nada para poder tener perchas para colgar la ropa y esas cosas.

lunes, 8 de agosto de 2011

Vuelve, a casa vuelve

Ya estoy en Gijón. En casa. Llevo aquí desde el jueves y aunque el tiempo no esté muy favorable si lo comparamos con Orlando, todo está bastante bien.
Ya he podido ver a muchos de mis amigos, he podido ir al gimnasio y sobre todo estar con mi familia y relajarme un poco.

Deciros que ya tengo casa en Orlando para el año que viene y que ya he firmado mi contrato para Orlando Ballet II, y que comienzo el día 22 de Agosto con las clases y los ensayos.
Creo que va a ser un buen año, y lucharé y me esforzaré para que sea aún mejor.

No tengo mucho que contar, sencillamente actualizando un poco esto.

martes, 26 de julio de 2011

Ondas que crean mareas

A día de hoy ya puedo decir que la actuación del domingo ya ha pasado. Sin embargo ayer fue un día un tanto complicado. En primer lugar remarquemos que yo estaba muy nervioso.

El bus, a diferencia de cada mañana, salió a las 09:30h en lugar de a las 09:00h como de costumbre. Sin embargo la clase seguía siendo a las 10:00h. Como consecuencia llegamos muy justos de tiempo y no hubo tiempo a un precalentamiento antes de la clase, lo cual ya hizo que yo comenzase la barra de mal humor. Además estrenaba nuevas zapatillas, las cuales había cosido y preparado el día anterior. No obstante, me estaban un poco sueltas, por tanto al final de la barra, corté el elástico para poder hacer un nuevo nudo. Con la primera zapatilla todo fue bien, pero una vez que corté el nudo de la segunda, ambos elásticos se metieron dentro de la zapatilla -Muy adentro-. Como era de esperar mi desesperación en ese momento fue impresionante. Es gracioso como cuando uno está nervioso, la más pequeña de las inconveniencias puede llevarte a bajo completamente. Y así fue. Me desesperé, estaba casi llorando. Ni siquiera tomé el centro de la clase. Me senté y por que me llamo Alberto Blanco que conseguiría sacar el elástico.
Me llevó unas dos horas exactas conseguir sacar ambos elásticos. El bus esperando por mi, y todo el mundo diciendo que me tenía que mover de allí que el bus se iba a ir sin mi.

Tras esto, el día fue un poco cuesta bajo con un desastroso ensayo general en el que casi me olvidé de la coreografía.
Hay que añadir que el escenario era minúsculo y con un suelo más duro que una piedra. Aún me duelen las rodillas y la espalda de saltar en esa mierda -y perdón por la expresión- de suelo. A veces pienso que la gente que crea teatros es gilipollas, porque lo de este suelo era de risa…. Yo lo siento muchísimo pero el suelo tiene que tener cierta elasticidad para que las articulaciones no sufran.

Finalmente para el momento de la actuación, todo salió bastante bien. Finalicé la variación con la diagonal de double tours, que era lo que más me preocupaba. Ahora comienza ya la última semana del cursillo. Dos actuaciones por llegar, una de Jazz el jueves y la de ballet el viernes. Y ya el sábado, volando a Madrid.

viernes, 22 de julio de 2011

El final se acerca.

Todo ya está más cerca. Los ensayos van siendo más abundantes y el cuerpo comienza a resentirse de tanto esfuerzo. Sin embargo, estoy contento. Creo que estoy aprendiendo un montón de cosas nuevas. Lo único que necesito ahora es un poco de descanso, que no voy a tener ya que no tenemos ni un sólo día libre hasta el final del cursillo ya que este domingo hay unos cuantos que tenemos actuación.
Mi primer solo. Estoy emocionado. Tiene que salir bien. En estos últimos ensayos mi variación, especialmente la última diagonal han estado un poco -bastante- mal, pero estoy trabajando en ello y espero que esté al menos presentable para el domingo.

Por todo lo demás, sólo decir que hace mucho calor en Florida, y que estoy disfrutando un montón del verano.

domingo, 10 de julio de 2011

Adiós a un grande. Roland Petit


Hoy, domingo 10 de Julio, muere uno de los más grandes coreografos del mundo de la danza. Roland Petit, fallecia hoy a la edad de 87 años en Ginebra, tal y como ha dicho el Ballet de la Ópera de París.

Se va un grande, pero deja un legado de grandes coreografías que nunca serán olvidadas.

Os dejo una de mis piezas favoritas: Le Jeune Homme et la Mort. Bailada por Nicolas Le Riche y Marie-Agnès Gillot. (Son dos partes pero es la misma coreografía)