jueves, 17 de junio de 2010

Tic tac tic tac...

Lo sé, el tiempo pasa y no te deja volver atrás para revivir sencillamente prestar más atención a ciertos momentos.

Parece que fue todo el estrés que pasé los primeros diecisiete días de Septiembre antes de mi debut en el Joven Ballet de Alcobendas en el Teatro Auditorio de Alcobendas, y ya casi estoy terminando el curso.
El día 25 de Junio, es decir, el viernes de la semana que viene actuaré de nuevo. Esta vez será un simple festival. Simple, pero para el cual hemos estado ensayando desde Enero.
Ha sido duro, aunque podía no haberlo sido, pero ha habido muchas bajas, lesiones, gente que ahora ya no está, y eso complica las cosas.
Así que una vez más volvemos al estrés propio de los diez últimos días antes de una gran actuación.

Anímicamente estoy muy bien, todo hay que decirlo. Físicamente tengo algún dolor, pero como yo digo...es soportable.
Lo cierto es que ya tengo muchas ganas de salir al escenario y darlo todo. Vivir los aplausos y poder decir: "ya está hecho". Tengo ganas también de que mi madre me vea bailar de nuevo -supongo que ella tendrá más ganas de verme a mi-.

El día 26, al día siguiente de la actuación me voy a Boston. Así que no podré actualizar mucho esto por verano tal y como pensaba. De todas maneras no creo que me echéis de menos ya que cada día actualizo menos esto. No obstante, no pienso cerrarlo. Parte de mi vida está aquí escrita.

Ahora que me he comprado una Blackberry, quizá pueda actualizar esto desde el móvil, aunque aún no estoy muy seguro de como, pero lo intentaré -si encuentro un hueco claro-. Ya... ya sé que estoy hablando de Boston mucho pero no estoy diciendo nada.
Se trata de un cursillo, un mes, como el año pasado cuando estuve en Nueva York.

Tuve que hablar con Víctor en la escuela sobre ello, hace más o menos dos meses. Lo cierto es que no se lo tomó muy bien -siendo francos, se lo tomó realmente mal-. No entiendo por qué, y la verdad es que me gustaría que se lo hubiera tomado de otra manera. Es sólo un cursillo de verano, y también acudiré como el año pasado al de aquí de Madrid en cuanto vuelva en Agosto.
Pero bueno, no todo se puede pedir...

Estoy feliz por las cosas que estoy consiguiendo y eso hace que espere cada día con mucha más ansia.

domingo, 16 de mayo de 2010

Un año más

Dios mío, ¡qué rápido pasa el tiempo!. Aún recuerdo cuando llegué a Madrid con 16 años, dónde comencé una nueva vida dedicada a la danza y ya voy a cumplir los 19. La verdad es que todo ha ocurrido muy deprisa. Tanto, que a veces no te da tiempo a saborear todo lo bueno de cada momento. No obstante, todas mis experiencias a lo largo de los últimos años me han dejado un buen sabor de boca. He hecho tanto en tan poco tiempo...

Lo cierto es que no me imagino como hubiera sido mi vida si nunca me hubiera venido a Madrid. Es como si el destino hubiera querido que yo estuviera en Madrid, ya que no tengo en mi cabeza ninguna noción de haber pensado en cómo habrían sido las cosas... Es raro, pero estoy conforme.

No tengo mucho que contar, excepto de que estoy feliz. Esperemos que mañana tenga una buena clase, no me enfade conmigo mismo y el día en general esté libre de inconvenientes y malos rollos.

domingo, 9 de mayo de 2010

Mayo de mi corazón

Siento que cada vez el blog se actualice menos, pero entre que cada vez tengo más ensayos que me hacen llegar a casa muerto de cansancio, y las pocas ganas que tengo últimamente de escribir, debido a, no sé, que no tengo nada que contar, pues resulta difícil mantener el blog activo.

Ante todo decir que físicamente estoy muy bien -toco madera por ello-, a pesar de que los ensayos van en aumento debido a la cercanía del festival. Últimamente tengo muchas ganas de todo. Será el buen tiempo que vuelve a intentar aparecer. Lo cierto es que un buen día soleado te alegra la cara por la mañana ¿no?. A mi al menos me hace salir a la calle con una sonrisita en la cara, y si no lo consigue pues para eso está mi apreciada música clásica de cada mañana, para conseguir que sonria durante el camino, de manera que aproveche la clase al máximo.

Se acerca mi cumpleaños... 19 años ya... dentro de poco no volveré a tener un 1 delante de mi edad hasta que cumpla 100. Lo que daría por no cumplir años, quedarme siempre con esta edad. Pero que el tiempo siguiese pasando, de manera que yo siguiese mejorando como bailarín, pero en cambio aún tendría 18 años. -Lo sé, que bonito es soñar-.
Pero bueno, los años tienen que pasar a la fuerza, y hay que ser positivo con ello. Sino...

miércoles, 28 de abril de 2010

La Danza ¡Oh Culta!

MENSAJE POR EL DIA MUNDIA DE LA DANZA

Por Jesús Alegría Argomedo

En una sociedad de palabras, donde las falacias se imponen como verdades. En un mundo parlante, e incomunicado. En un sistema donde el doble discurso verbal articula, guerras e injusticias y la política de palabras huecas impone hambre y miserias. Nosotros, los bailarines y nuestro callado oficio, hemos optado por el silencio de la palabra y el grito del MOVIMIENTO. No usamos palabras, pues nuestro cuerpo expresa lo indecible. Nuestro movimiento recoge la memoria genética de muchos hombres, que desde inicios de la humanidad, protestaron con el silencio, ante el horror y temor que justifican las palabras.

En una sociedad de prejuicios y exclusiones justificadas con palabras. Los bailarines hemos sido invisibilizades , imponiéndonos una imagen de frivolidad que no nos pertenece. La sociedad nos mira como el hobby de señoritas de conversación intrascendente. El estado nos ve como una carga a la que hay que sostener, pero no sabe para que existe. Los políticos nos observan como sujetos sin ciudadanía, ni derechos y fácilmente contentables.

En un oficio a contra corriente, se nos pide trabajar sin sueldo establecido, en pésimas condiciones laborales, se nos mira como artículo suntuario. Mientras padecemos el frío y duro piso de la exclusión, se nos presenta como grupo elitario y de oficio vacuo de unos pocos. Con Instituciones de obesas burocracias, y políticas culturales de mezquinos intereses, que nos excluyen, poniendo trabas a nuestra labor creativa, asignándonos un rol aleatorio, superficial o inexistente.

Los prejuicios de género que pasan por la identidad sexual. También han servido para cerrarnos el paso y cortar nuestros derechos. Hombres y mujeres vistos como sujetos de conducta homogénea, a quienes se les niega la abierta interacción social, sospechosos de una vida licenciosa o un exagerado individualismo.

Así despojados de derecho y deberes, invisibilizados, sin ciudadanía se nos muestra como sujetos inocuos, aterciopelados y sin diferencias entre ellos y rápidamente acallables.

¡NO, no somos eso! En nuestro oficio existen visiones y diferencias marcadas. No somos homogéneos, tenemos posiciones diversas, contrarias y también marginales. Las grandes compañías, receptoras de altos presupuestos del monopolio de las trasnacionales y sus remedos en los países subdesarrollados. Han silenciado los otros pasos; esos que no siguen un curso elitario y se han rebelado a la arbitraria y desigual distribución de poder. Así la exclusión también viene desde adentro.

Esa Danza Ballet la que no puede usarse como trofeo geopolítico ha sido invisibilizada en su lucha por los derechos civiles. La que recogió el pensamiento científico y materialista, lo que no niega sus rasgos étno - genéticos, la que asumió posiciones sociales. La que es fruto del abigarramiento cultural y sus vínculos multi étnicos. La que es libre y no condicionada por los auspiciadores.

Su grito no es de palabras, se articula en acciones, se percibe en las líneas que definen su espacio social, económico y cultural. Su grito conmueve con efectos superlativos, su grito es demasiado fuerte, para que el sistema lo integre.

Esa Danza Ballet , la que no puede usarse como objeto pintoresco, y se resiste a ser decorado de salón, no es de historia reciente, la lista es larga. Desde la observación aguda, la reflexión constante de Jaqes Noverre, tantas veces relegado y excluido, incomprendido de su tiempo. O la exiliada Isadora Duncan, con su Danza Ballet libertaria y feminista, gritando comunismo con su cuerpo. La otra en un frio sótano, mostrando la lucha por los derechos civiles, mientras descubre la respiración, acto tan cotidiano como desconocido, Martha Graham. También esa mujer de piel oscura y altos ideales, luchando por ser integrada, en un país de discriminación intolerable, tantas veces rechazada por su negro color, Katherine Dunham. Y ese espíritu rebelde a las prácticas colonizantes, que se une a la revolución, para darnos una escuela y una manera distinta de vivir el arte, aceptando las limitaciones y enamorada de la lucha constante, Alicia Alonso.

En cada país y región existe una historia de espíritus que se negaron y niegan a aceptar el rol superficial que el sistema asigna. Bailarines rechazados por sus rasgos étnicos y ninguneados por su extracción social e identidad de clase. Evitados y objetados por su libre pensamiento político. Rescindidos por su crítica a la ausencia de Poder democrático. Reprendidos por su oposición a la copia y a la imitación imperfecta. Replicados por su peligrosa libertad creativa. Condenados a ser cuerpo de baile por el terror al color de su piel o la sospechosa posibilidad de visibilizar su ascenso. Excluidos, silenciados, invisibilizados, por los antidemocráticos métodos internos y sus vínculos mediáticos.

Los medios quieren palabras y nosotros damos fuertes símbolos kinéticos. Los medios quieren virtuosismo exagerado, nosotros damos poesía en movimiento. Los medios quieren afiches coloridos y poses inanimadas. Nosotros damos imágenes pre-verbales y el grito silencioso de la reflexión.

En esta fecha quiero pensar en todos aquellos que lucharon, que luchan y lucharán por una Danza Ballet con una mirada abierta y no temerosa de las diferencias. En su no negación de la realidad. Aquella Danza Ballet que no se escuda en la fría técnica. Una Danza Ballet que integra y no excluye, que se expresa libre y capaz de cuestionarse y que rompa la inercia permanente. Una Danza Ballet que busque soluciones y no mire dificultades. Una Danza Ballet que busque y no espere encarcelada por las circunstancias, que emerja, pregunte y construya diferencias.

En este día quiero pensar en todos aquellos que en algún rincón del planeta construyen una Danza Ballet que baila sola, despojada de los grandes presupuestos y opuesta a aquella de organización burocrática y pocos resultados. Quiero pensar en todos aquellos que bailan expuestos a la lluvia, al sol, al frío invierno, al duro piso de cemento. En todos aquellos que hacen de la Danza Ballet una explicación existencial., una búsqueda metafísica, una razón filosófica, humana. Tan humana que logre destruir las restricciones y encontrar las libertades.

En esta semana, quiero invitar a las organizaciones públicas, privadas, instituciones culturales, medios de prensa, líderes de opinión, líderes sociales, abrir sus espacios para mostrar nuestro callado oficio y las dificultades de nuestra labor, la precariedad de nuestros recursos. También, nuestra clara y abierta identificación en la lucha constante por una sociedad justa solidaria y más democrática.


29 de abril Día Internacional de la Danza Ballet. Jesús Alegría Argomedo desde el Lago Titicaca Puno -Perú

miércoles, 21 de abril de 2010

Continuo malhumor

Sé que no he actualizado esto desde hace ya mucho tiempo, pero no pienso dar explicaciones. He estado liado y punto.
A lo que iba, necesito desahogarme y esta es la única manera de la que lo consigo es diciéndolo todo. No sé que narices me pasa pero últimamente cualquier cosa consigue que me salga de mis casillas y que me ponga de muy muy mala uva -por no decir ostia-. Intento relajarme, pero algo consigue que vuelva a estar cabreado. No me preguntéis por qué, porque no lo sé.
El caso, que pido perdón a todo aquel que se haya encontrado conmigo en uno de estos momentos de rebote: mi madre, cuando hablo por ella por teléfono, mi novio que ya debe de estar hasta los cojones de mi, etc... lo siento

Necesito un bate con el que golpear algo. Necesito liberar energía por algún sitio. Pero es que estoy tan cansado... Digamos que hay bastantes bajas en mis clases últimamente y estoy siendo el único chico en paso a dos y repertorio. Consecuencia: me toca hacer el Tchaikovsky Pas de Deux con todas y cada una de las chicas que haya disponibles. Y a eso hay que sumarle después variaciones y Coda. En fin, que si no me volvéis a ver por aquí es que definitivamente he muerto.

Malhumor y enfados a parte, este fin de semana me voy a la Feria de Sevilla, junto con mis compañeros de baile. Espero que me sirva para desestresarme un poco, para relajarme y conseguir que todo vaya a mejor.
Aunque ya hoy han salido varias cosas mal. Hoy hacía dos meses con mi chico, y se me ha olvidado. Si es que ya no sé ni en qué día vivo. Sabía que era el 21, pero no sé por qué pensé que hoy era 20. Vamos que entre que esta semana no hemos podido quedar casi ningún día debido a la extensa duración de mis ensayos últimamente y esto, la voy rematando a cada paso que doy.

viernes, 26 de marzo de 2010

Ansiado fin de semana

Comienza el fin de semana. Un fin de semana del cual tengo muchas ganas, ya que necesito descansar bien. Aunque para muchos las vacaciones de semana santa ya hayan comenzado, para mi comenzarán el martes. El mismo martes, después de las clases cojo mi tren en dirección Gijón. Y esto no es todo lo bueno que me trae la semana santa: mi chico se viene conmigo. Supongo que él estará muerto de vergüenza pensando en que va a conocer a mi madre, a mi hermana, a mis amigos... pero bueno los billetes ya están sacados.
Lo "malo" es que yo saqué mis billetes de tren mucho antes de comentarle la opción de venirse a mi casa en semana santa, por tanto, para cuando él decidió a sacar los suyos ya no quedaba nada. Así que yo llego en tren a las 23:30h y el en bus a las 00:00h. Iré a buscarlo junto con mi madre -mi hermana no sé si vendrá o se quedará en la cama- y ya se habrá dado el primer paso.
En general, que la semana santa promete.

A la vuelta me gustaría poder volver sin dolor alguno en ninguna zona del cuerpo. Sigo sosteniendo mi teoría de que en la escuela hay una maldición o un mal de ojo, o malas energías, o algo... porque no es normal que sólo haya una chica a la que no le duela absolutamente nada. En menos de una semana -esta semana- ya ha habido otros dos esguinces de tobillo más. Como dice nuestra profesora, en lugar de el Joven Ballet de Alcobendas, tendremos que ser el Joven Ballet de los Tobillos Torcidos.
En fin, que si no me lo tomo con humor me hundo, porque a mi cada día me duele algo nuevo. Ya me había recuperado del pie, y estaba pudiendo hacer clase gracias a los antiinflamatorios, que ahora me duele la espalda. Y no una simple contractura -en mi esas cosas no pasan- sino, todo el nervio ciático pillado.
¿Que cómo me siento? Pues hijos míos, como un -puto- anciano a los dieciocho años que tengo. Si es que esto es... de lo peor. Yo creo que todo ha sido por no comer las uvas y no hacer caso a ninguna tradición para empezar el año con buen pie. Si es que mira que soy cabezón...

Mañana, en teoría se celebrará el cumpleaños de mi amiga Aina. Nuestro primer plan era un picnic en el Retiro, una salida por la tarde, y una salida por la noche. Pero dado que es ella una de las implicadas en los esguinces de tobillo, lo de salir creo que no va a poder ser, al menos por el momento. El picnic...pues parecía que estaba haciendo buen tiempo ultimamente, pero parece que el maldito invierno este tocacojones no quiere irse. Y esta noche en teoría iba a dormir junto con Aina y otra amiga en la residencia de esta, pero les he dicho que mejor otro día, que necesitaba descansar la espalda en mi cama -Me iba a tocar dormir en un colchón en el suelo... nada recomendable-. Así que mañana supongo que me enviarán un mensaje de texto con el plan del sábado. Crucemos los dedos para que sea interesante y no se vaya todo por la borda como suele pasar en estos planes que no están bien establecidos.

sábado, 20 de marzo de 2010

Día redondo

Ayer fue un día un tanto extraño -no por ello, dejó de ser un día interesante y precioso-. En primero lugar, yo tenía ya pensado jubilar las botas de invierno y empezar ya a ponerme mis converse -que no se pueden poner cuando llueve porque están "un poco" rotos. Si me oye mi madre me mata, me obligará a comprar unos nuevos-. Pero no me pude poner las converse, y hoy creo que tampoco, porque llovía. Botas de nuevo.
Al menos no hacía frío y pude ir con un jersey finito y un abrigo. Había quedado con mi amiga Lara a las 14:00h en el pececito de Sol -para mi, la estación de Renfe de Sol es "el pececito de Sol"- para ir a comer y estar toda la tarde juntos -de compras-.

Comimos en el Nebraska, dónde nada más llegar parecía que los camareros nos querían echar. Lo primero, la camarera empeñada en moverme el tenedor de sitio. Y venga a movérmelo, y yo a colocarlo de nuevo, claro.
Luego nos quitan las servilletas....nos apagan la luz... yo estaba ya por mandarles a todos a la mierda e irme sin pagar. Pero no, soy un hombre honrado.

Tras un bonito y relajado almuerzo, a mi amiga se le ocurrió ir a Sephora, ya que quería mirar unas colonias. Nos dieron muestras y bueno, mi amiga seguro que volverá a comprarsela. Hablando de colonias, me he quedado sin ninguna, pero es que son tan caras...que me da cosita comprarlas. No obstante, la que yo uso One Million de Paco Rabbane ha bajado casi diez euros de precio, así que ahora resulta más económica para mi bolsillo.
La siguiente parada fue justo la tienda de al lado, MaryPaz. Mi amiga quería comprarse unos zapatos. El caso es que me he quedado sorprendido con esta tienda, porque es la desorganización en persona. No entiendo cómo una zapatería tan grande tiene esta manera de organizarse tan penosa y absurda.
Resulta que a través de un pequeño microfonito, la mujer de arriba le va diciendo a la del almacén los zapatos que ha de subir -uno cada segundo-. La de abajo sube con millones de cajas, de las cuales que se asemejen a lo que ha pedido el cliente, hay dos. Como comprenderéis estuvimos allí -y no es mentira- 60 minutos de reloj. Al final mi amiga se llevó los zapatos pero ya estaba ya hasta las narices de esperar.

Después le dije que fuéramos al H&M de Gran Vía, dónde estuvimos poco más de diez minutos. Cruzamos la calle y nos sentamos en un Burger King a hablar un buen rato. Así por lo menos estábamos sentados.
Ya hacía las 19:00h cogimos el metro en dirección norte, hacía el Teatro de Madrid, dónde iría a ver actuar a los chicos del conservatorio, es decir, a mi novio.
Llegamos muy pronto y estuvimos esperando, pero bueno, ya estábamos allí.

La actuación, la verdad es que me sorprendió. Me gustó muchísimo, y mi chico, como no, perfecto. Me gustó muchísimo, sobre todo, Sinfonía India, coreografía de Nacho Duato. La verdad es que lo bailaron muy bien. Y no sé, a mi me pareció complicada, por tanto me alegro muchísimo de que haya salido tan bien.
Los de español, impresionantes también. Un baile muy gracioso con mucha marcha y luego una jota espectacular también.
Me dio mucho miedo, eso sí, la parte contemporánea del espectáculo. Había momentos en los que de verdad yo pasé angustia: una chica corriendo en círculos gritando como una loca, un tío dándose ostias a sí mismo....

Después fuimos a cenar todos al Vips de la Vaguada. Mi chico estaba guapísimo, por supuesto. Cené junto con su hermana, así que por fín había conocido a su hermana. Muy maja, de verdad.
En fin, día redondo.

domingo, 14 de marzo de 2010

Boyfriend?

Bueno, mis queridos lectores cotillas. Sé que llevo bastante tiempo sin escribir y lo siento, pero han pasado un montón de cosas últimamente y he tenido la cabeza en tantos sitios a la vez que si no me ha explotado ha sido por pura casualidad.

No obstante, habrá que empezar por un principio ¿no?.
En primer lugar os aportaré cierta información sobre mi y mis dolencias. El pie está recuperado por completo, el dolor es practicamente mínimo y se reduce a cada día que pasa.
El aductor, en cambio, sigue dándome la lata. La intensidad ha bajado pero no es gracias a una mejora de la lesión, sino al efecto de los antiinflamatorios.

Tengo también ciertas noticias relacionadas con la danza, de las cuales aún no puedo dar mucha información, pero según se vaya acercando el momento os daré más datos. Siento esto, pero mi blog cada vez es menos privado y hay mucha gente que me conoce personalmente y que lo lee. Aún no es el momento para dar esta noticia y, desde luego, no quiero buscarme problemas de ningún tipo.
Comento también que este fin de semana -viernes y sábado para ser más concretos- toda mi clase ha asistido a unas clases magistrales en los Teatros del Canal con Gilbert Mayer, profesor de la Ópera de París. Qué decir... una pasada. Se me hizo demasiado corto. Hubo dos clases, ambas de una hora y media cada una, a las cuales proseguían dos horas de pedagogía en las cuales Gilbert Mayer explicó cada parte de la clase. Una charla realmente interesante de la mano de un gran pedagogo, maestro de importantes bailarines como Matieu Ganio, Manuel Legris...

Y llega lo más importante a comunicar: definitivamente ya no estoy soltero -desde hace ya unas semanitas, pero bueno, yo lo digo hoy porque me apetece decirlo hoy-. Qué deciros de él... pues que no tengo palabras para describir lo feliz que me hace. Así que si algo os deslumbra por la calle, no os asustéis que seguro que es mi sonrisa que no puede evitar salir a relucir. -Cuando vuelva a releer esto, me daré cuenta de lo empalagoso que estoy resultando, pero... qué os voy a contar yo... así es el amor-.
Contaría cada día que he pasado con él, pero entonces la entrada se alargaría demasiado y, qué queréis que os diga, o no es el día de mayor inspiración que tengo para escribir.

domingo, 28 de febrero de 2010

Amor! Infinito! Amor!

Yo. La persona que siempre ha negado el amor en toda regla y más aún el amor "a primera vista" -en poco tiempo-. Yo. El que siempre había pensado que nunca se enamoraría. Yo. El más escéptico en relaciones del mundo, cree que está empezando a pillarse por alguien.
Creo que todos recordaréis el chico del que hablaba en la última entrada, ¿no?. Pues resulta que hemos estado quedando durante toda la semana y, qué queréis que os diga, ha sido genial.

Bueno, comencemos a narrar el día de ayer, que no tiene nada que ver con el primer párrafo de esta entrada.
Resulta que el domingo pasado intenté, junto con una amiga, acudir al Teatro Real a ver una ópera: Andrea Chénier. Me habían hablado muy bien de ella, a pesar de que yo no la conocía. Así que decidimos conseguir entradas de último minuto, con un 90% de descuento.
Desafortunadamente para nosotros, no tuvimos entradas. Digamos que había cinco y nosotros estábamos sextos en la cola -una p*** mierda-.
Le dije a mi amiga que lo volveríamos a intentar el fin de semana qué viene, el sábado en lugar del domingo, ya que la función comenzaba a las 20:00h en lugar de a las 18:00h, por tanto podríamos tener más tiempo de espera en las taquillas antes de que las abriesen. Así estaríamos más adelante en la cola.

Y así fue, a pesar de lo temprano que llegamos, ya había tres personas por delante de nosotros en la cola. Las taquillas del teatro abrían a las 18:30h y eran las 16:00h. Y cómo teníamos muchas cosas de las que hablar, no nos aburrimos. En tal caso acabamos hasta el culo de ya no saber cómo colocarnos -me dolía todo-. Y quitando un momento en el que un chirriante pitido empezó a romper nuestros tímpanos... la espera fue amena.

Ya eran las 18:30h y tanto mi amiga como yo estábamos que se nos iban a salir los ojos de nuestras órbitas. Ambos cruzábamos los dedos, rezando para que esta vez si hubiese entradas y la larga espera no hubiera sido en vano. Tras pasar las tres personas que iban delante nuestro, nos llega el turno a nosotros: "Dos entradas, por favor", digo exaltado. "Bueno, tienen estas dos, una al lado del otro en la fila 6 del patio de butacas", comenta la chica. "Ohhhhh Dios mío!" pienso para mis adentros. Unos sitios impresionantes con un precio de 156€ por tan solo 15.6€, qué chollo.
Tanto mi amiga como yo pensábamos que estaríamos separados, que sería muy difícil encontrar sitios juntos, ya que en teoría estaba todo agotado. Estas entradas eran cancelaciones de última hora. Una suerte de las buenas.

Salimos ambos super contentos del teatro y nos fuimos a tomar algo al McDonald's hasta que dieron las 19:30h, hora en la cuál decidimos entrar al teatro y ya sentarnos en nuestra ansiada fila 6. No sin antes pasarnos por la tienda del Teatro Real, en dónde vimos por primera vez a un hombre al que yo he denominado "Fetuccini". Mucho me pude reír al ver a este hombre, con un abrigo de visón, un bastón, unas gafas azules muy extrañas, haciendo juego con un pantalón azul celeste que asomaba por debajo del abrigo, junto con unas extrañas mangas con chorreras que también salían a la luz por debajo de aquel abrigo. Lo dicho, todo un personaje.
Dentro del teatro, tuvimos la oportunidad de volver a verle, durante el primer descanso entre el Acto I y el Acto II. Ya se había despojado de su pesado abrigo, y lucía una chaqueta de pingüino, blanca, con lentejuelas salteadas con brillos azulados, haciendo juego con su pantalón extremadamente chillón y sus gafas.

La ópera, una maravilla. Unos decorados impresionantes, junto con unas grandes voces y una detallada puesta en escena. No conocía la ópera, pero salí con muy buen sabor de boca a pesar de las tres horas de duración del evento.

Mientras la veía, le había mandado unos cuantos mensajes de texto al chico del que hablaba al principio. Pensábamos vernos después de la ópera, pero si acababa tan tarde iba a ser imposible porque él tenía planes, porque una amiga suya daba una fiesta y había quedado a las 23:30h, más o menos la hora a la que terminaba la ópera.
Así es pues que cuando termina la ópera y la me dispongo a salir, miro el móvil antes de levantarme de la butaca. Tenía un mensaje y una llamada perdida. El mensaje era suyo, me decía algo así cómo:

Acuerdate dl tok na mas terminar xra llamarte! k rabia no hbernos visto hoy' xra mañana kedms sin falta.

Yo le decía a mi amiga lo mismo, que que rabia no haberle podido ver hoy, pero bueno al día siguiente le iba a ver seguro.
Le estaba ya dando el toque, cuando ya estaba saliendo a la calle -vaya frío que hacía-. Levanté la vista y allí estaba él apoyado en un pivote de piedra. Que guapo que estaba. No pude pensar en nada más que correr e ir a besarle. Era lo último que me esperaba.

No me diréis que no es como para pillarse....

lunes, 22 de febrero de 2010

Y fin de la primera semana de reposo

Por fin ha terminado la primera semana de reposo total, y comienza la segunda. De momento voy bien, pero claro, ya que el pie me duele mucho menos no he podido resistir la tentación de hacer paso a dos. Ahí no fuerzo nada el pie y por lo menos me muevo algo, que ya comienzo a aburrirme de ver tantas clases.
De momento no me he desesperado y el pie va mucho mejor. Los aductores, pues en el derecho sigue habiendo un punto muy localizado de dolor, que espero que remita en esta semana. Y el izquierdo, estaba sencillamente sobrecargado así que se encuentra algo mejor.

Por otro lado, este fin de semana ha sido genial. He estado con mi hermana y con unas amigas todo el fin de semana. Hemos ido al retiro. Colocaré unas cuantas fotos en esta entrada. Me lo pasé muy bien el sábado. Además hizo muy bien día. Creo que me viene bien reír un poquito después de tanto disgusto. Esperemos que mis dolores remitan con una buena dosis de felicidad.

Mi hermana y yo, haciendo el canelo.
Mi hermana, mi amiga Lara y yo.

También hay otro tipo de noticias "sabadienses". Más de las que os gustan a algunos, ya que tienen algo de morbillo. Resulta que después de cenar con mi hermana y compañía, yo salí. Había quedado a la 01:00h en Callao. Sin embargo, por allí no apareció nadie. Empecé a llamarlos, pero unos no me cogían el teléfono, otros lo tenían apagado o fuera de cobertura y finalmente alguien me lo cogió. Me dijo que no estaba con el grupo que yo había quedado, pero que iba a ir a Cool, que era lo que yo quería y lo que el grupo con el que había quedado quería.
Él estaba de camino a Gran Vía, concretamente a la calle Montera, dónde había quedado con una amiga suya. Así que fui hacia allí.
Una vez allí nos dirigimos hacia Cool, dónde entramos por los pelos. A la 01:59h entramos. Un poco más y ya teníamos que pagar -yo no llevaba ni un duro encima-.

Como era de esperar, todos mis amigos -los que me dieron plantón- estaban dentro. Entre ellos un chico que me gustaba mucho. Era un chico del conservatorio y bueno... digamos que el que me suele gustar a mi, siempre pasa de mi. Es un hecho.
Y así fue durante toda la noche, hasta que ya casi media hora antes de cerrar el local estuvimos sentados uno al lado del otro.
De repente el apoyó su cabeza en mi hombro - yo no sabía que pensar: ¿la estará apoyando porque está cansado o porque se está insinuando y quiere algo?. Un lío, vamos.-. Yo apoyé mi cabeza sobre la suya, y así estuvimos un buen rato, hasta que uno de mis amigos le llamó.
Estuvo un rato hablando con él y volvió al sofá, a la misma posición de antes.
Sin embargo, de repente, se incorporó -yo no sabía que iba a pasar-, me miró fijamente a los ojos durante un segundo -se me hizo eterna la espera- y.... hasta aquí puedo leer. A ver si os vais a pensar que esto es un blog porno. ¡Pues nada de eso!

Mañana martes he quedado con él...

lunes, 15 de febrero de 2010

¿Gafado?

Hoy el día a comenzado mal y ha ido de mal en peor. Me he levantado tarde, a eso de las 08:20h cuando suelo levantarme a las 07:55h. Intenté que no me importara ya que al no tener que tomar clase daría igual que llegase un poco más tarde porque no tenía que calentar. No obstante, cuando yo me despierto tarde -me duermo- ya es como empezar mal el día.

Llego a la escuela sobre las 09:30h. Me cambio, ya que no puedo tomar la clase pero si puedo aprovechar para estirar tranquilamente y al menos, aprovechar algo el tiempo. La clase dura más o menos tres horas. Nos comunican que no tenemos paso a dos ya que el profesor no podía venir -ahora mismo no recuerdo el por qué-. El caso es que teníamos dos horas libres de repente. Yo bajé a la cafetería a tomarme un chocolate y una concha, ya que hacía muchísimo frío -nevaba- y yo tenía hambre.
Tras una larga espera, llega la profesora de repertorio y comenzamos el ensayo. Le comento lo de mi pie y sólo se le ocurre decirme "Jolín, te diste bien fuerte ¿eh?" Y le da mi puesto a otro chico. Conclusión, que me han quitado de la variación. Todo el mundo me dice que no pero yo estoy seguro de que sí, ya que es tontería que dos chicos ensayen su variación en un puesto que no es el suyo durante dos semanas que estaré yo parado y cuando me reincorpore cambie todo de nuevo.

Tras la decepción, termina el ensayo. Llega la hora de comer -por fin-. Cómo no, si algo podía ir mal, irá mal: me he dejado la comida en casa. Total que me voy al vestuario a ducharme y cambiarme para ir a casa a comer, ya que ya casi eran las 17:00h. De repente me llama el fisioterapeuta y me dice que hoy sólo me puede atender a las 18:00h. Yo acepto, está claro que no puedo dejar de ir al fisio.
¿Qué decido? Quedarme sin comer. Y así hago, salgo hacía el cercanías. Una buena caminata bajo la lluvia. Ya casi estoy llegando, me meto la mano en el bolsillo izquierdo y me cercioro de que ni el abono de transportes, ni mi cartera están ahí.
Empapado, vuelvo a la escuela.
Tanto el abono como la cartera estaban en la taquilla.

Vuelvo a salir a la calle, de nuevo camino del cercanías. Ya casi eran las 17:20h y seguía lloviendo -como no-.
Algo más tenía que pasar: pierdo el tren justo delante de mis narices. Tengo que esperar otros quince minutos sentado -muy mojado- en el andén, hasta el siguiente tren. Por fin llega, pero ya puedo irme mentalizando de que llegaré tarde al fisio. Y así es. Llego unos cuarenta minutos tarde. A pesar de todo, me atienden. La sesión es corta y con el chico que a mi no me gusta, porque no es el que me suele tratar... pero bueno.

La vuelta a casa, pues bajo la nieve. Una comida a las 19:00h de la tarde. Y una, no sé si cena. ¿Algo más? ¿Se romperá el somier de la cama mientras duermo? ¿Me caeré cuando me levante por la noche a beber agua?

sábado, 13 de febrero de 2010

Lo que me faltaba...

Miren, me lo voy a tomar a coña, porque sino me voy a hundir.

Les cuento: Resulta que el jueves, tras una buena clase sin mucho dolor en el aductor y con esperanzas de que esa misma tarde recogería los resultados de mi resonancia, tuvimos ensayo, al igual que cada día.
Comenzamos por la variación de los chicos, la cuál comenzó bastante bien hasta que inesperadamente di un traspiés y me caí. Me caí encima de la primera falange del pie izquierdo doblándomela por completo.
El dolor era insoportable, me tiré al suelo maldiciendo a todo. Al principio no lloraba pero empecé a llorar en cuanto la música paró y todo el mundo se acercó a mi lado. "¿Por qué?" pensé, "¿Por qué?". Ahi fue cuando empecé a llorar. No de dolor, sino de rabia.

La profesora me preguntó que qué había ocurrido. Le conté lo que más o menos pensaba yo que había pasado. Preguntó si alguien tenía alguna venda y me lo vendó. Me mandó ponerme el calcetín y la zapatilla y volvimos a comenzar la variación. -También, manda huevos-. No pude ni hacer la preparación antes de la variación. No podía apoyar el pie, así que -con razón- me senté. Una chica fue al bar de al lado a traerme hielo porque tenía el pie bastante hinchado. Permanecí el resto del ensayo sentado.

La profesora comentó que así era imposible trabajar, que no sabía si es que estabamos cansados -lo estamos, hija, lo estamos- o qué ocurría, pero que hablaría con Víctor al respecto. -Ni que yo tuviese la culpa-

Por la tarde, fui a por los resultados de la resonancia. Digamos que lo que tengo es suficientemente pequeño como para no observarse en una resonancia. La noticia puede ser considerada como buena, no obstante, algo tengo porque me duele por tanto... pero que no es nada muy grave.
Ya en el fisio le comenté lo que me había ocurrido y me envió de nuevo al hospital de dónde venía de recoger los resultados para que me hicieran una radiografía en el pie y saber qué pasaba, que podía estar roto.
Efectivamente lo está. Quince días de reposo....

Miremoslo por el lado bueno, así hago el reposo que tendría que estar haciendo por lo del aductor. ¿No?

martes, 9 de febrero de 2010

Resonancia

Como ya venía comentando días atrás, ayer por fín me hice la resonancia en el Hospital San Rafael. Todo fué más o menos normal.
Tenía cita para más o menos las 19:30h y llegué sobre las 19:15h ya que supuse -y supuse bien- que tendría que esperar algún tipo de cola. Estuve en la cola más o menos un cuarto de hora hasta que me atendieron. Me dieron unos cuantos papeles que debía de rellenar antes de la resonancia, del tipo de si estaba embarazado -sí, embarazado- o si llevaba algún tipo de objeto metálico.

Una vez hecho todo me senté en la sala de espera a esperar. Una larga espera de unos cuarenta minutos más o menos -se me hicieron eternos. Además hacía muchísimo calor en el hospital-.
Por fín oigo mi nombre. Me dicen que pase a la Sala 5. Y llega mi primera odisea: resulta que para entrar en la sala 5 hay que atravesar una puerta de estas que se abren solas. Pero no, no se abría... El caso es que empecé a alejarme y a acercarme como un tonto por si no me detectaba -tan pequeño no soy, joder- pero nada no había manera. Hasta que caí en la cuenta de que justo al lado de la puerta había un interruptor... Lo pulsé y -magicamente- la puerta se abrió.

Estupideces varias aparte conseguí entrar. Me tomaron los datos y me metieron en una -puta- celda dónde debía de cambiarme y ponerme una ridícula bata azul de hospital. -Que vergüenza Dios mío-.
Me llaman y salgo con aquella bata -sólo llevaba los calzoncillos-. Me tumbo en la especie de camilla y me comentan que me van a dar unos auriculares ya que la máquina hace bastante ruido y que no me puedo mover nada en treinta minutos que puede durar el proceso. "Pues yo en media hora soy incapaz de no moverme", le digo. "¿No puedes inmovilizarme o algo?".
Y a la chica no se le ocurre otra cosa que rodearme las piernas con esparadrapo y unirmelas. "Ala, así ya no te mueves", me dice.

Y da comienzo el proceso. La mujer se va de la sala no sin antes preguntarme si estoy bien. Y la camilla comienza moverse para introducirme en el "tubo" de la resonancia. El pobre que tenga claustrofobia no podría hacerse una, es horroroso estar ahí dentro.
Al final, a pesar de que la máquina efectivamente hacía muchísimo ruido -el cual oía a pesar de los auriculares-, me dormí. Era inevitable. Estaba muy cansado.

El jueves pasaré a por los resultados y veremos qué es lo que de verdad hay debajo de tanta piel y músculo.
De momento estoy en plan positivo. Gracias a Fernando por su comentario en la entrada de ayer. Su video me ayudó mucho, lo digo enserio. Un beso muy grande y muchas gracias, de verdad.

jueves, 4 de febrero de 2010

43rd Memory: La désespérance


Sí, me desespero. Sé que en casos con el de mi lesión lo último que se puede perder es la esperanza, y no es que la haya perdido, pero soy una persona con muy poca paciencia. Todo el mundo me dice que he de tener paciencia y por Dios que lo intento, pero a la mínima que parece que mejoro es como si alguien quisiera joderme y vuelve a dolerme.

Esta semana he ido al fisio todos los días, y sigue igual. El dolor es diferente es lo único que ha cambiado, pero sigue doliéndome. Y lo peor de todo es que parece que los profesores no me entienden. Tanto María como Víctor lo han entendido, pero por ejemplo ahora, después de cada clase tenemos ensayos del festival de fin de curso. Estamos montando el Gran Pas de Deux del tercer acto de Raymonda.
Pues resulta que los ensayos nos los está llevando una mujer cubana, a la cual le molesta enormemente que haya muchas cosas que marque y que no haga al cien por cien. Además me tiene como enfilado y cada corrección me la dice de una mala ostia.... que de verdad me está sacando de quicio.
Ni que yo estuviera lesionado a propósito. Qué más quisiera yo que poder hacer las cosas a tope. Más que nada porque al que perjudica es a mi que no puedo practicar las cosas, no a ella. Pero ella empeñada. Cada día me pregunta: "¿Ya puedes batir?" Mi respuesta es sencilla.
¿Pero esta mujer qué se cree? ¿Que una lesión como la mía se cura en dos días? Pues no señorita, no se cura en dos días, ni en tres, ni en cuatro y salta a la vista.

Este lunes me hacen una resonancia magnética en el Hospital San Rafael. Veremos a ver qué se ve. Si es que se ve algo, claro. Porque el fisio me ha dicho que igual no se ve nada -Lo que me faltaba a mi-. Yo confío en que se vea algo, por pequeño que sea si es que afecta a una pequeña fibra -Me cago en al puta fibra, será pequeña pero bien que toca los cojones-.

martes, 26 de enero de 2010

Se acabó la buena racha

Tras dos días en los que parecía que el dolor de mi aductor iba remitiendo, ayer volvió a darme guerra.
Hoy por la mañana, tras una clase horrorosa, porque me salió realmente mal -y esto aparte del aductor- me encontré con mi fisio en la escuela. Le comenté que estaba teniendo mucho dolor hoy y que qué podía hacer. Me dijo que lo mejor sería hacer una resonancia, que por la tarde me buscaría el número de teléfono de un lugar dónde yo pudiera ir de parte suya y que me la hicieran.
El caso es que me llamó a las 20:00h más o menos, por lo que el servicio de citas del Hospital San Rafael de Madrid ya no estaba disponible. Mañana por la mañana a las 08:00h se intentará.
Necesito que me den la cita para lo antes posible. Estoy desesperado, sobre todo porque me temo que voy a tener que dejar de tomar clase, o hacerlo todo más suave.

Qué bien, justo cuando empezado a ensayar el festival de fin de curso y comienzan a asignar papeles, aquí el señorito sólo podrá marcar las cosas. Olvidate Alberto de que te den un buen papel, olvidate de todo. ¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?
Sólo deseo ponerme bien y parece que por más que lo intento, nada mejora. "Sigue yendo a Paco" me dice mi profesora. Sí claro, iría si no fuera tan sumamente caro. En cuatro sesiones te dejas ahí 200€....

Esperemos que mañana al llamar me den la cita para mañana mismo por la mañana, por la tarde, de noche. ¡Cuando sea! Pero que me la den por lo menos para el jueves como muy tarde. Necesito ya saber que tengo, qué tengo que hacer.

Si notáis que estoy preocupado, lo estoy. Si notáis que estoy traumatizado, lo estoy. Estoy triste. Con ganas de que se termine ya esto. No podía ser un brazo, que dices, bueno intento no hacer mucho con él. No. Es un aductor, que lo uso hasta cuando camino. Manda cojones....

sábado, 23 de enero de 2010

Toquemos madera

Desde ayer estoy en mi casita y, ahora mismo, a punto de dormir en mi camita. Me he venido este fin de semana, primero porque tenía cosas que hacer aquí, y segundo porque me apetecía volver a estar en casa.

Ha sido muchos buenos momentos últimamente: la actuación en fama, la alegría de que a todo el mundo le haya gustado a pesar de que la gente del mundo de la danza. Y con esto me refiero a aquellos que aún son estudiantes (gente de conservatorios de Madrid, para dejar las cosas más claras) se limitaran a apuntar críticas estúpidas, porque no se las puede llamar de otra manera ya que no tienen ni pies ni cabeza, sobre nosotros. Está claro que hay que aceptar las críticas, pero considero que hay que aceptar aquellas que tienen una base, y sobre todo aquellas que vienen de alguien que está "por encima de ti" y no a tu mismo nivel. En fin, que a pesar de las gilipolleces de ciertas personas, todo ha sido una maravilla y estoy muy contento.

Noticia importante: desde esta semana mi aductor a comenzado a izar la bandera blanca. Señoras, señores, se ha acabado la guerra. O al menos está habiendo un período de relajación. Yo toco madera para que la guerra con mi aductor haya terminado.

Por lo demás no tengo nada que decir. Mañana me vuelvo a Madrid. Cojo el bus a las 16:00h por lo que me tocan otras seis horas de autobús. Sólo espero que no vuelvan a poner la misma película ya que mientras venía, comenzaron poniendo una película muy graciosa, de la cuál no recuerdo el titulo. Pero después volvieron a poner Hitch, la cual ya me habían puesto la última vez que cogí un ALSA. En fin...

lunes, 18 de enero de 2010

Joven Ballet de Alcobendas - Fama ¡A Bailar!

Actuación del Joven Ballet de Alcobendas en Fama ¡A Bailar! ayer domingo día 17. A mi no me graban mucho, pero bueno, espero que os guste.


viernes, 15 de enero de 2010

Aviso a navegantes!



Recuerdo que este domingo actuará en Fama el Joven Ballet de Alcobendas, -osease, yo- presentando un fragmento de Instantánea Fugaz.
Supongo que el programa empezará sobre las 22:00h. No sé exactamente en qué momento el programa actuaremos. Sólo nos dejan actuar tres minutos, así que habrá que conformarse con eso.

Ojalá todo salga bien y que al menos, le guste a la gente. Deseennos mucha mierda.
Un beso.

miércoles, 13 de enero de 2010

En tratamiento...

Mi ausencia tiene una gran explicación.
Cómo todos sabéis -si es que me leéis- mi aductor da mucha guerra y la lleva dando desde hace ya varios meses. He acudido a varios fisios, osteópatas, masajistas, traumatólogos...y mi dolor persiste y persiste. Pero ahora viene lo interesante:

Resulta que ayer, martes. Llegué cómo cada día a la escuela. Sin embargo, había retrasos en Cercanías de unos 20, 25 minutos, ya que en Sol sólo estaba funcionando un andén. En fín, un completo caos: que si ahora el tren pasa por la vía 4, que si ahora por la vía 3, que si ahora por la 6.... Mira que les gusta marear a los viajeros.
El caso es que por culpa de la mala organización de Renfe Cercanías de Madrid cada vez que ocurre una pequeña incidencia, llegué tarde a la escuela. De todas maneras no pensaba tomar la clase ya que el fisio -o mejor dicho, los fisios- me habían recomendado reposo.

Llegué sobre las 09:30h, caminando junto con Diane, una chica francesa. Y al mismo tiempo llegaba Víctor. Me paró en mitad del pasillo para saludarme y preguntarme si había acudido a Paco, el fisioterapeuta que él me había recomendado. Le contesté que no, que no tenía su número, que hoy me encargaría de pedirlo a mis compañeros. Él se ofreció, muy amablemente a dármelo. Y más aún, llamó el directamente en ese mismo momento.
Si no hubiera sido por él, dudo que hubiese tenido cita ese mismo martes.

Mi cita tendría lugar ese martes, a las 18:00h. Aún tenía que encontrar el lugar.
María, una compañera mía me explicó en un papel, más o menos lo que tendría que hacer una vez saliese en la salida del metro Goya. Creo que ni un superdotado entendería tales indicaciones del papel.
Así es pues, que consulté al supremo Google Maps. Mi salvación continua.

Llegué a la consulta, un tanto lujosa, por cierto. Me pidieron datos, firmar papeles y me hicieron pasar a la sala de espera, dónde estuve más o menos unos diez minutos.
Después de haber llamado a otro Alberto que había en la sala y de que yo hiciera el ridículo gritando que Alberto era yo, me llamaron a mi.
Me quité los pantalones, y me tumbé en la camilla. Les determiné dónde estaba mi dolor y comenzaron a llegar los aparatos extraños: el primero era una especie de bolsa, con forma de teta de silicona que daba calor, calor interno para ser más exactos. El doctor me dijo que si me doliese, que no debería de ocurrir, lo levantase inmediantamente, ya que me estaría quemando el músculo. -Ahí ya empecé a cagarme de miedo, ya que todo me tiene que pasar a mi. No obstante todo sucedió con normalidad- ; después vino Paco, quién me volvió a pedir que le localizase dónde me dolía. "Es el aductor medio", dijo. "Está hecho polvo. Muy sobrecargado. Vuelvo en cinco minutos".

Y así fue, a los cinco minutos apareció de nuevo. Esta vez con dos agujas. "Esto te dolerá un poco" afirmó. De repente sacó una de las agujas del envoltorio. Era muy larga. Peligrosamente larga. Me la clavó en el músculo y sentí un gran dolor. Acto seguido clavó la otra, en paralelo a la anterior.
Mi músculo, muy sobrecargado, empezó a moverse solo. Yo estaba asustado. Me dijo que tendría que estar así unos minutos sin mover nada la pierna.
Fui un buen chico, y aguanté a pesar de que los últimos minutos ya estaba que necesitaba mover la pierna porque sino se me iba a quedar completamente dormida, a pesar del dolor y la grima que me causaba ver esas dos agujas clavadas en el músculo.
Segundos después, apareció de nuevo, con un nuevo aparato. Me quitó las agujas causándome mucho más dolor aún y encendió la nueva máquina.

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue: "Es una taladradora en miniatura". Para mi satisfacción, no lo era. Se trataba de una terapia con Ondas de Choque. Lo que la máquina -que va como taladrando. Hace el mismo movimiento- hace es dar como pequeñas descargas al músculo. Cuando se tiene alguna lesión y cicatriza, al igual que en la piel, aparece una costra. Esta máquina lo que hace es quitar esa costra, romperla, de tal manera que se puedan formar nuevos tejidos de mejor calidad y más resistentes. Así la lesión no recaerá.

Al finalizar la sesión me dijo que en casa no intentase comprobar si me dolía o no al estirarlo o algo. Que sencillamente lo dejase descansar toda la noche.
Tenía la zona dolorida, pero al día siguiente me encontraba mucho mejor. Muchísimo mejor.
Hoy he vuelto a la consulta y me han puesto un montón de aparatos diferentes para relajar aún más la musculatura.
Me encuentro muchísimo mejor y eso el lo importante ya que chicos, este domingo actúo en Fama ¡A Bailar!. Supongo que será por la noche y que empezará sobre las 22:00h, pero no sé exactamente en qué momento de la gala saldremos a actuar. Si lo veis ya me comentaréis.

Por cierto, para terminar, quiero resaltar que hoy mismo comienza un blog una muy buena amiga mía a la que quiero muchísimo y la que me ayuda muchísimo aquí en Madrid. Ella es Aina, está en mi escuela y en mi clase y es una gran bailarina. Su blog se llama Fortunas y Adversidades de una pezuñita. (http://fortunasyadversidades.blogspot.com/). No dejéis de visitarlo.

domingo, 3 de enero de 2010

Primera entrada del año.

Comienza mi primera entrada del año 2010. La verdad es que no sé si he comenzado este año con el pie derecho, con el izquierdo o con los dos a la vez. Es toda una incógnita.
No acostumbro a seguir ninguna de las tradiciones: Casi nunca llevo nada rojo -exceptuando el año pasado, que llevé una camisa completamente roja-, las uvas no me gustan -de más pequeño comía aceitunas, pero si ya las uvas son difíciles de tragar, imaginaros doce aceitunas...-, lo comer las uvas con el pie derecho levantado, apoyado sobre el izquierdo para comenzar el año con el derecho o con el derecho apoyado y el izquierdo levantado....en fin, cómo sea; tampoco lo hago. Por tanto, espero no tener un mal año, aunque no creo que estas chorradas hagan de mi año uno mejor o peor.

Sólo espero que durante este año, las lesiones disminuyan; que mi aductor se cure de una vez por todas por completo.
Y por encima de todo, espero que todo lo relacionado con la danza mejore tal y como yo quiero.

Digamos que estas navidades debía de haber estado ensayando dos variaciones que le hemos de mostrar a Víctor a la vuelta de las vacaciones. Mi madre me consiguió, como ya sabéis, un local para ensayar y bueno acudí a ensayar la primera de los dos variaciones. Durante uno de los ensayos, tirón en el aductor. -Posiblemente sea una rotura de fibras mal curada ya que he estado acudiendo a fisios, osteopatas...y todos han hecho lo que podían. Mi cuerpo está equilibrado y libre de tensiones. El único diagnóstico posible es la rotura de fibras (grande o pequeña, no lo sé, pero mal curada) que llevará su tiempo su cicatrización-. A raíz del tirón no pude ensayar más, y aún me queda otra variación. La verdad, no sé que hacer.

...

Sé que he empezado por dónde no tenía que empezar, ya que lo que no he contado ha sido qué tal fue la nochevieja.
Comenzaba como una nochevieja normal y corriente: una buena hora para arreglarse todos, cena en casa de mis tíos, uvas -yo no, ya sabéis-, besos, abrazos... Pero después había quedado con mis amigos a las 00:30h para irnos de cotillón. Anterior a todo esto, y ahora hago una especie de flashback; hubo un gran problema para conseguir las entradas del cotillón. Nosotros queríamos ir al Gato Tuerto, un bar-pub con muy buen ambiente, pero lamentablemente todas las entradas estaban vendidas. A pesar de todo nos dijeron que harían más entradas ya que no habían completado todo el aforo del local, que volviéramos en unos dos días para comprarlas. Fue mi hermana a los dos días, y le dijeron que no había entradas.
Ya era bastante tarde para conseguir un buen sitio, así que nos fuimos al Casino. Sabíamos que iba a haber gente, más bien adulta, pero bueno, eramos un grupo grande, por tanto lo pasaríamos bien a pesar de todo.

Y así fue. Una buena noche en compañía de amigos. Música muy variada y a veces un tanto...petarda, pero se podían pedir canciones, así que yo no me corté en pedir a Lady Gaga (jajaja).
La fiesta terminó a las 7:00h y después fuimos todos juntos a desayunar. Yo no tomé nada, porque si bebo por la noche, por la mañana si tomo algo sólo me entran ganas de vomitarlo. Pero estuve allí con todos. Me encontré a muchos amigos también y nada, eso fue todo.