jueves, 16 de abril de 2009

Sub specie aeternitatis

Me pongo a pensar y esta semana ha sido una de las que más lento han ido pasando. El lunes cogí mi tren de vuelta a Madrid, de vuelta a la rutina. Por un lado me apetecía ya que echaba de menos bailar, pero por otro lado me hubiera gustado haber estado más tiempo en mi casa, con mi familia. Cuando estás lejos mucho tiempo es cuando más morriña tienes ¿no? -jamás pensé que utilizaría esta palabra, que fea es-

La semana, pues estresante como todas. Aún así, la que viene es aún peor. En teoría mañana tendría un gran examen de biología, pero hemos decidido moverlo hasta el lunes. Por una parte mejor ya que lo llevaba muy mal preparado, pero por otro lado este fin de semana tengo ensayos practicamente toda la mañana y la tarde tanto sábado como domingo y no tendré mucho tiempo de estudiar. Además esta semana que viene ya tenía otros dos exámenes fechados: uno de C.C.T.M (Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente) y otro de Matemáticas. Ahora son tres.
Estrés, estrés, estrés.

He tenido esta semana un examen de filosofía. Ortega y Gasset. "Sencillito", pero no me ha salido un examen perfecto de todas maneras. No obstante creo que me puedo conformar.
En Historia he sacado un 9, a pesar de que me había salido bastante mal.

Y no tengo mucho más que contar. Escribo porque tengo esto un poco abandonado, pero la verdad es que no ha ocurrido ningún suceso llamativo, lo cual me fastidia porque no tengo nada interesante de lo que poder hablaros. Os tendréis que conformar con esta pésima escritura de hoy y esta paupérrima actualización.

domingo, 12 de abril de 2009

Divagaciones a las 2:00h

Es tarde, pero necesito un poco de desahogo nocturno y escribir aquí me mantiene despierto durante estas tardías horas de la madrugada.
Me encontraba yo hablando por messenger, tal y como hago muchas noches. Hoy sábado, la población es escasa pero suficiente. Menos conversaciones abiertas. No sé para que os miento, suelo tener pocas conversaciones abiertas a la vez a no ser que a la gente le haya dado un ataque de falsedad y se decidad a hablar conmigo.

A esas pocas conversaciones se le unió, hace tan solo unos instantes, una más. Una que en estos momentos me traía sin cuidado: mi ex. Comienza con un "Alberto", al que yo le sigo con un "qué". Prosigue con un "te voy a decir una cosa", al que se le suma otro "qué". Minutos después un gran párrafo color morado en comic-sans aparece en la ventana. Nada más ver que se trataba de un párrafo se me quitaron las ganas de leerlo y pude haber cerrado la conversación con una simple bajada de pantalla, pero no. Me apeteció leerlo, por curiosidad de saber qué cosas me llamaría esta vez mi ex. Supuse que el paso del tiempo causaría en su mente algo más de imaginación a la hora de narrarme todo lo que me odia, todo el mal que le hago a su persona y temas tales que esos, pero no. Lo mismo de siempre, eso sí, con un final "adiós". Creo que era más bien un "adios", sin tílde. Lo leí tal cual, pero no me causó ninguna gracia.

Estaréis pensando: qué persona tan malévola. Él no, yo. Pues sí, llamadme malévolo y colocadme en una película de Disney, siempre me han encantado los villanos, pero no creo que esté haciendo nada malo.
Más bien, creo que la actuación de mi ex es inmadura y con un pretexto infantil de llamar la atención. Si no me vas a hablar más, no me hables. Pero, ¿por qué publicar un testamento, altamente conocido por mi -porque siempre es el mismo- y hacer una telenovela de tus arrebatos mentales momentáneos? No hombre, déjanos a los demás tranquilos y sé un poco más discreto. Así hasta te ahorras tú el disgusto. Pero no, esto no lo podía hacer una persona así. No. Una persona de tal calibre siempre tiene que dejar huella de todo lo que hace, relatarte en un párrafo -extenso para el formato del messenger- lo que "sale de su interior".
Cuando alguien no te importa, pasas de él y no haces estos llamamientos a los dioses para que se lo lleven al inframundo y en caso de devolverlo, hacerlo con un color más bien "tostado".

Me río por no llorar, porque estas actuaciones son muy típicas. Demasiado usuales y escasas de sentido. Común, al menos.

viernes, 10 de abril de 2009

Hogar, dulce hogar


Es posible que os lo halláis imaginado, si es que sois personas inteligentes como yo os considero -el que no lo haya hecho es que es un poco corto- que me vendría a casa esta Semana Santa. Llevo aquí dos días y han sido geniales. No he hecho mucha cosa, sencillamente he estado con mi familia en casa, bien viendo la tele, bien estudiando, o he salido con mis amigos.

Nada más llegar me fui directo a mi antiguo conservatorio para tomar una clase con mis antiguas compañeras. Fue genial. Me dolía todo el cuerpo después de los duros ensayos del lunes y el martes pero necesitaba tomar esa clase con ellas y con mis antiguas profesoras.
Después algunas de ellas y yo nos fuimos a un café, El Café del Sol, para tomar algo. Lo que yo pensaba que sería una Coca-Cola o algo por el estilo, se conviertió en dos impresionantes copas de helado con su respectivo vaso de agua potable posterior -lo de potable es una coña de la tarde-.

Después me vine a casa y estuve viendo la televisión junto con mi hermana. Lo echaba de menos. Nos tragamos todo lo que había: Password, Pasapalabra y una serie rara. Sin embargo añoraba momentos así.

También, cómo no, he estado estudiando. La vuelta al instituto será mortal. Una gran cantidad de examenes nada más llegar que creo que conseguirán volverme un poco más loco, o más estresado, no lo sé. De momento he estudiado, pero muy poco. Así que me conviene ponerme a estudiar de un momento a otro y adelantar todos los deberes y tareas que también debo de hacer.
Esperemos que todo vaya bien. Hasta el momento me despido para seguir disfrutando de mi estacia en casa. Un beso enorme a todos y feliz Semana Santa.

martes, 7 de abril de 2009

Noticias nuevas

Sé que llevo tiempo sin escribir algo interesante. Nuestro punto de partida será el viernes que debí de haber ido a 5º.
Como digo, "debía de haber ido a 5º". Sin embargo, antes de acostarme recibií una llamada, un número fijo, de mi escuela. Me decían que mañana no fuese a 5º que tenían una audición para el Joven Ballet de Víctor Ullate y que no darían clase. No obstante al día siguiente me enteré de que sí habían dado clase.
Víctor se enteró de que me habían dicho que no fuese y le pareció mal porque sí que podía y debía de haber ido. El caso es que el lunes y el martes ya pensaba ir a 5º.
Y así fue.

Llegó el domingo y me acosté realmente nervioso. Por la mañana, desayuné fuertemente ya que me esperaba una mañana dura.
Había quedado con mi amiga Aina a las 8:10h justo delante de la línea 10 para acudir a Chamartín y allí coger un cercanías a Alcobendas. En el tren nos esperaba una amiga suya, Antía, muy maja.
Una media horita o así de tren y por fín llegamos, aunque todavía nos quedaba un pequeño trayecto andado. Andado y peligroso porque justo en el último tramo tuvimos que atravesar la autopista y pasar por debajo de unas rejas. Amazónico.

Yo seguía super nervioso y habíamos llegado una hora antes para poder calentar bien. Comenzaba a llegar la gente y con ella mis explicaciones de por qué me encontraba en su clase. De todas maneras, la gente ha estado super maja conmigo y se han portado muy bien creo que casi todos. Estoy contento.
La clase, durísima. La verdad es que yo andaba realmente perdido, sobre todo en el centro (para los que no seáis de baile, en toda clase de baile se comienza con una barra y después se hace un centro).
Sin embargo, después me quedé un rato a ver el ensayo. Me encantraba debajo de una barra abierto a la 2ª y entró la coreografa. Se acercó a mi y me preguntó: "¿Tú eres Alberto?". Yo contesté que sí y me dijo que me aprendiese todo lo que pudiese.
Y así fue. Ahora me encuentro en este "Joven Ballet". Y como comprenderéis estoy realmente cansado. El lunes fueron 12 horas bailando, con un descanso de quince minutos para comer. Descanso en el que yo no comí porque no me había llevado comida. Así que hasta las seis en ayunas hasta que mi profesora me dió la comida que no se había comido ella y pude llenar mi estómago, que comenzaba a enviar señales de ayuda a mi cerebro.

Hoy el día ha sido igual, otras doce horas de ensayo. No me puedo ni mover, pero estoy feliz.
Mañana vacaciones a mi patria querida. Por fín.

domingo, 5 de abril de 2009

Bailarín de la semana: Ethan Stiefel


Esta semana, para la sección de Bailarín de la semana he escogido a Ethan Stiefel. Este solista del American Ballet es uno de mis bailarines favoritos. Sus largas piernas y su perfección al bailar creo que son la clave de que me guste tanto.

Comenzamos con algunos datos biográficos. Stiefel nació en Pennsylvania. Comienza sus estudios de ballet a los ocho años en Madison, Wisconsin. Estudió durante dos años en Milwaukee Ballet School junto con Ted Kivitt y Paul Sutherland. Estudió también con Marcia Dale Weary en el Pennsylvania Youth Ballet antes de trasladarse a New York para asistir al American Ballet Thatre's School of Classical Ballet y el American Ballet School.

Con tan solo 16 años se unió al cuerpo de baile del New York City Ballet. En 1992 se tomó una excedencia para actuar así con el Zurich Ballet pero volvió al New York City un año después como solista. Tiempo después, en 1995 sería promovido para ser bailarín principal.

Stiefel ha bailado los principales roles de gran cantidad de coreografías de George Balanchine, tales como Apollo, Sueño de una noche de verano, Sinfonía en C, Tchaikovsky Pas de Deux... También ha bailado coreografías de Jerome Robbins como Dances at a Gathering, West Side Story Suite, The Goldberg Variations...

Ha bailado como invitado en numerosos ballets incluyendo el Kirov Ballet, el Royal Ballet, Australian Ballet, Zurich Ballet, Boston Ballet...

Ganó una medalla de plata en el Prix de Lausanne en 1989. Y en 1998 fue nomiado al premio Benois de la Danza como uno de los bailarines en alza del momento.

Se unió al American Ballet en 1997 cómo bailarín principal. Sus roles en la compañía incluyen "The Boy" en Afternoon of a Faun, el papel principal en Apollo, Solor en La Bayadére, Franz en Coppelia, Conrad en Le Corsaire, Basilio en Don Quixote, Colas en La Fille mal gardée, Albrecht en Giselle, Lescaut en Manon, el caballero en El Cascanueces, Romeo en Romeo y Julieta, el príncipe Desiré en La Bella Durmiente, el príncipe Sigfrido en El Lago de los Cisnes...

En el 2000, Stiefel protagonizó la película El Ritmo del Éxito (Center Stage), dirigda por Nicholas Hytner y coreografías de Susan Stroman. En la película protagoniza a Cooper Nielson.

Os dejo ahora con unos cuentos videos de Ethan que realmente me apasionan. El primero es un fragmento del ballet de Geogre Balanchine Stars and Strippes. Junto a él baila Julie Kent, también bailarina principal del American Ballet. Sinceramente, me encanta este video.
El segundo es el pas de deux de Romeo y Julieta, que también interpreta junto a Julie Kent. Espero que os gusten, ya que a mi ya me vuelven loco.



martes, 31 de marzo de 2009

Próxima estación, 5º.

Foto: Yo, calentando...
No sé cómo empezar esta entrada, pero tengo que idear una forma porque hay muchas cosas que contar. En estos momentos, me causa indiferencia la extensión que pueda llegar a tener o no la entrada pero es una entrada importante.

Dejemos recapitular a mi cerebro y que comience por el principio. Supongamos que todo comienza hoy por la mañana. Me levanto como cada mañana, pero ya no puedo ver el sol entrando por mi ventana y alegrándome el día debido al cambio de hora. Volvamos a atrás pues. Me levanto con frío y sin luz y... recapitulemos de nuevo. Me despierto, me destapo y hace frío. No me levanto pues hasta que suena el segundo despertador, que me indica que es relativamente tarde. Me entra el nervio y ya voy atragantado con cada paso que doy. Desayuno - más bien él me desayuna a mi- y me visto rápidamente porque hace frío, mucho frío. (Esta ola de frío me está matando).
Noto un pequeño achaque en la garganta. Muy mala uva me daba esa molestia... todas las veces que he estado enfermo he comenzado de la misma manera. No le quise dar mayor importancia y no me tomé nada, pero a lo largo de la mañana el dolor fue in crescendo.

Hoy tenía el último examen anterior a las vacaciones de Semana Santa -bueno, "vacaciones"-. Y hubiera sido un día cualquiera de examenes de no ser por que nuestra profesora de Lengua y Literatura nos ha regalado un ejemplar a cada uno de su nuevo libro Toda la verdad sobre el destierro del Cid. Además el libro está dedicado a nosotros; en la segunda página pone textualmente A mis jóvenes estresados de Embajadores (principal, 2º B). Después ya ha hecho una dedicatoria personal a cada uno. A mí, por ejemplo me ha escrito: "...por ejemplo Pepito Grillo, a quien espero ver en Broadway o en Viena (mejor aquí; me muero con los aviones transoceánicos)"
Ya me he leído el libro entero y me ha gustado muchísimo. Se trata de una colección de microrrelatos sobre temas diversos y generalmente de corte humorístico. Os recomiendo que si tenéis la oportunidad de compraroslo o leéroslo lo hagáis. Aquí os coloco el enlace dónde podéis adquirirlo:

http://www.cultivalibros.com/libro-verdad-destierro-cid.html

Después, por la tarde, como siempre mis clases de ballet. Todo iba normal, pero yo estaba nervioso porque tenía una pregunta importante que hacerle a mi profesora. Tenía que preguntarle si el viernes -este viernes- que no tengo clase ya en el instituto, podría acudir a la clase de 5º de por las mañanas -el nivel el altísimo y todos los alumnos son realmente impresionantes-. Ya se lo había preguntado otras veces, pero siempre me había contestado con un NO rotundo.
Esta vez fue diferente. Se mantuvo pensativa durante un buen rato mientras me miraba fijamente con sus ojos felinos no pestañeantes. Y esta vez la respuesta fue que SÍ.
Estoy eufórico y a la vez aterrado por miedo a quedar mal en una clase con gente tan tan buena...

Continuará...

domingo, 29 de marzo de 2009

Bailarín de la semana: Roberto Bolle

Inauguro sección semanal del blog. Ya sé que la mayoría no sois entendidos en danza y esas cosas, pero hago esta sección porque me apetece hacerla. Además así atraigo a otro tipo de público a mi blog que puede que le interesen estos temas. Ya sabéis, yo vivo por la danza, es normal que esté presente en mi blog.
La nueva sección se llama "Bailarín o Bailarina de la Semana". En ella se hablará del bailarín seleccionado: una breve biografía, fotos, videos... para culturizarnos un poco.

La semana que comienza llevará el nombre de Roberto Bolle.

Bolle nació en Casale Monferrato, en el seno de una familia humilde sin antecedentes artísticos (el padre trabajaba de mecánico y la madre era ama de casa). Con doce años entró en la Escuela de Danza del Teatro alla Scala de Milán. Allí, el coreógrafo Rudolf Nureyev lo escogió para que interpretara el papel de Tadzio en una coreografía del danés Flemming Flindt de Death in Venice de Benjamin Britten.

En 1996, tras bailar Romeo y Julieta, es nombrado primo ballerino del ballet de La Scala y se multiplican sus actuaciones. Ha trabajado con los mejores coreógrafos bailando las obras más importantes del repertorio clásico, como La bella durmiente o El lago de los cisnes de Tchaikowsky.

En el año 2000 inauguró la temporada del Covent Garden con El lago de los cisnes e intervino en el homenaje a Maya Plisetskaya por su 75º aniversario en el Teatro Bolshói de Moscú.

Actualmente es primer bailarín en la Scalla de Milán, y es uno de los bailarines más reconocidos mundialmente. Ha bailado en el 2006 en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín dónde bailó un "sollo" creado para él por Enzo Cosimi.

Ha recibido numerosos premios a lo largo de su carrera. El 1999 recibe el premio "Danza e Danza" al más prometedor alumno del ballet clásico italiano. En el 1999 recibe también el premio "Gino Tani" por su contribución a la difusión de los valores de la danza.






Aquí os coloco un video del ballet Sylvia que Roberto Bolle realiza con Darcey Busell. La variación es el sólo del segundo acto del ballet. Espero que os guste.

Autolimpieza porque le da la gana

Perdón por mi tardanza en escribir. Lo siento de veras pero qué queréis, no puedo hacer nada. A día de hoy me quedan dos examenes y ya estaré de vacaciones, así que por dos días de espera no creo que se muera nadie.
A esto debemos de sumarle la locura en la que estuve metido ayer. Antes de ayer el mouse comenzó a funcionar mal. No le di mucha importancia, pensé que estaba fallando el puerto USB, que a veces pasa. Me convencí de que lo solucionaría el sábado a las 16:00h cuando llegase de mi clase de baile. Y así fue, me dispongo a arreglarlo y de repente no me funciona ni el teclado, ni el mouse, ni la cam, ni cualquier cosa conectada a un puerto USB.

Yo poseo un disco externo que es donde guardo todos los datos importantes. Así que, viendo que los puertos USB de delante del ordenador sí funcionaban, conecté el disco externo ahí y conecté el ratón y el teclado a los puertos USB que posee el propio disco externo.
Todo parecía ir bien, al menos para poder buscar una solución. Sin embargo, a los pocos minutos me sale una ventana diciendome: El disco F:/???? se encuentra dañado. Ejecute el programa Chkdsk. De primeras no tenía ni idea de que significaba esto, supuse que sería un error, pero no. Busqué en internet qué era el Chkdsk y resulta que se trata de un programa de reparación de disco duro.
Sabiendo esto, ejecuté el programa en modo lectura para ver si había algún error. Efectivamente había, pero sin saber por qué no podía establecer el parámetro F:/ en la versión de sólo lectura, así que ordené al programa que al reiniciar me analizase el disco externo.
Todo parecía ir bien, lo analizó, corrigió los errores... y cuando ya me carga el Windows y conecto el disco externo, no me lo reconoce. Se han borrado todos mis datos. ¡Todos!
Como comprenderéis estoy atacado de los nervios, ya que ahí es dónde guardaba todas las cosas importantes. Había unos 168GB en documentos importantes...

Descargué el Hdd Regenerator para escanear todo el disco duro en busca de errores. Y así lo dejé toda la noche. Pero, a mal recuerdo mío, el programa iba lentísimo. Cuando me levanté, sólo había analizado 6500MB y yo necesitaba imprimir unos documentos si es que pensaba aprovar mi examen del martes.

Creo que os podéis hacer una imagen mía en estos momentos ¿no?.

sábado, 21 de marzo de 2009

Morel et Saint-Loup ou le combat des anges




Os coloco aquí uno de mis videos de ballet favoritos. Se trata de una parte de un ballet de Roland Petit, Proust ou les intermittences du cœur.
La escena es la batalla de dos ángeles, el "angel", Saint-Loup, interpretado por Mathieu Ganio y el "devil", Morel, interpretado por Stéphane Bullion. Ambos bailarines de la Ópera Nacional de Paris.
La escena relata el enamoramiento de Saint-Loup y Morel. El ballet está basado en la novela de Marcell Proust En busca del tiempo perdido.
La música es
la Elégie op.24 para violoncello y orquesta de Gabriel Faure.


Traducción al inglés............................................................
I leave you here one of my favourite ballet videos. It's a part of a Roland Petit's ballet called
Proust ou les intermittences du cœur.
The scene is the battle of two angels, the good-angel, Saint-Loup played by Mathieu Ganio and the devil-angel, Morel played by Stéphane Bullion. Both are dancers at the Ballet of the Opera National of Paris.
The scene tell us how Saint-Loup and Morel fell in love. The ballet is based in the famous novel by Marcell Proust In search of lost time.
The music is the Elégie op.24 for
violoncelle and orchestra.

viernes, 20 de marzo de 2009

Cultura sólo para mayores de edad

Foto: Biblioteca Nacional de España
El día de hoy lo llevábamos esperando tanto Aina -mi amiga- y yo desde hace muchísimos días. Llevábamos planeando este día desde hace unas semanas. Ya nos habíamos informado, documentado y ya teníamos la hora y lugar concretados. Iríamos a la Biblioteca Nacional y quedaríamos a las 10:00h delante de la entrada del Metro de Plaza de Castilla, en el Intercambiador.
Y así fue, a las 10:00h allí nos encontrábamos, dispuestos a coger la linea 10 hasta Alonso Martínez, y después cambiar a la línea 4 para llegar a Colón. En Colón saldríamos del mundo subterráneo y tan sólo tendríamos que cruzar la calle, subir las escaleras de la magnánima Biblioteca Nacional y empujar la puerta. Todo ocurrió tal y cómo habíamos previsto hasta que nos toca hablar con la recepcionista. Un diálogo extremadamente "besugueante", causa de mi poca imaginación momentánea.

- Hola, somos nuevos aquí y nos gustaría enterarnos de cómo hay que hacer para entrar y esas cosas.
- ¿Sois estudiantes?
- Sí, claro.
- Y...¿a qué venís?
- Pues a consultar unos libros -como estudiantes que somos, ¡manda cojones!-. Unos libros sobre danza, sobre ballet.
- ¿Qué edad tenéis?
- Pues...17.
- Lo siento, entonces no tenéis permitida la entrada.
- ...Ah....bueno...bueno...pues...nada entonces...
- Bueno tened en cuenta que sólo os queda un año (Se ríe estúpidamente).

No sé si a vosotros os parece normal, desde luego a mi ¡no!. Tanto que quieren que los jóvenes nos interesemos por la cultura, que leamos, etc... y la biblioteca más importante de España, dónde están todos los libros, nos tiene restringida la entrada. A ver, yo entiendo que no se permita la entrada por ejemplo a personas pues, menores de 15 o 14 años ya que la mentalidad a esas edades no es la recomendable para tratar con libros antiguos cuya conservación en buen estado es primordial, pero para gente de bachillerato...

Cómo no podíamos desperdiciar el precioso día que hacía, y la bonita mañana que nos quedaba por delante decidimos ir al Museo del Prado. Yo ya lo he visitado unas tres veces, pero reconozco que si pudiese volver mañana, volvería.
La entrada nos salió gratis por ser menores de edad -primera cosa que veo razonable en toda la mañana-. Estuvimos en el museo hasta, más o menos, las 13:30h. Comimos en un Burger King ya que los dos andábamos escasos de dinero y a continuación nos dirigimos a un mercadillo de libros antiguos. Me entraron ganas de comprarme unos cuantos, a pesar de los 34º C que "cascaban" en Madrid, pero no quería gastar dinero.

Y así fue mi mañana. Una mañana preciosa acompañado de Aina. Realmente genial. Nos hemos reído muchísimo, ya que a mi los retratos de todos los Borbones me provocan risa al instante de tenerlos frente a mi. Son extremadamente cómicos creo yo.

Después cogimos de nuevo el metro hasta Plaza de Castilla, nos despedimos y yo me fui corriendo hasta mi residencia para coger la bolsa de ballet, la cuál inteligentemente había preparado por la mañana. Corrí hasta el Intercambiador, de nuevo y cogí el bus hasta Víctor Ullate. Una clase fenómeno, por cierto.

Mañana madrugaré ya que también acudiré a algunas clases, ya que he hablado con la profesora que da clase los sábados y no le importa que me meta en sus clases. Cuanto más mejor ¿no?

miércoles, 18 de marzo de 2009

Enfado + enfado = clase de ballet horrorosa.



Hoy es uno de esos días en que, sin saber por qué, de repente estoy de mal humor, me encuentro cansado y puedo matar a alguien sólo con una mirada. Es uno de esos días en los que hablarme no es recomendable.

No sé cómo ha comenzado, normalmente me suelo dar cuenta. Me suele pasar algo malo en clase, algún examen mal, alguna mala noticia... pero hoy no ha sucedido nada de eso, es más he tenido mi examen de filosofía y estaba contento del trabajo realizado. El caso es que nada más llegar a Víctor se me calló el mundo encima.
Desde los pliés, ya estaba de un humor de perros, lo cual se transmitía en la mala colocación de mi cuerpo, así como en mi expresión de asesino compulsivo.
Para más inri, mi profesora estaba bastante enfadada. Si os digo la verdad, últimamente hay a ciertas profesoras a las cuales, la "gente de arriba" les está haciendo bastante la puñeta. Hagamos pues un pastel con todo ello: yo enfadado y de mala ostia, mi profesora enfadada de mala ostia, un compañero mío que no paraba de preguntarme que me pasaba... -odio que hagan eso-. Se puede ver que no fue nada bien la cosa ¿no?.

En fin, que cuando yo tengo el día así -que suelen ser escasos, pero existen- más vale incluso que no diera la clase. Todo me salía mal: si normalmente hago un developé a mucho más de 90º, hoy casi ni llegaba a los 90º, si normalmente mis pirouettes, suelen ser bastante limpias y aguantando los equilibrios finales, hoy parecía un "pato maerao".

De la semana, nada importante que decir. Espero descansar este puente e intentar prestaros un poco más de atención y escribir más. Lo prometo.

domingo, 15 de marzo de 2009

Cambios de estilo


Como podréis observar, he realizado algunos cambios en el blog. Los cambios aún no son definitivos ya que no me termina de convencer del todo, y hay una cosa que no se cómo modificar. No obstante, la imagen que véis del header -la cual he hecho yo esta tarde-, será la que preside este post.
Clicad en la imagen para verla a tamaño real.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Resurrección

Resucito para deciros que he resucitado. No me confundáis con Jesucristo, porque os decepcionaría si así lo creyeseis.
Espero que me hayais echado de menos, y que no os hayáis frustrado al entrar en mi blog y ver durante cinco días seguidos la misma entrada. De verdad que lo siento. Supongo que siempre ando pidiendo disculpas, pero sabéis que tengo poco tiempo y que me encantaría poder pararlo y dedicar diez o veinte minutos que tardo en escribir cada entrada.

Pasando de preámbulos estúpidos y condolencias, me dispongo a relataros el día de ayer. Un día altamente esperado para mí.
El caso es que, desde hace unas semanas llevamos preparando una especie de mini-baile, ya que iba a venir la concejala a visitar las instalaciones y a ver una clase nuestra. Definitivamente, ayer fue el día.
De primeras ya estaba todo histérico, ya que a los chicos nos obligaban a llevar el uniforme. Un uniforme que yo nunca llevo al completo, ya que consta de una camiseta blanca que ha de comprarse en la propia escuela ya que trae escrito "Víctor Ullate", unas mallas negras, calcetines blancos y zapatillas blancas. Yo no acostumbro a usar calcetines cuando bailo, ya que me gusta sentir la zapatilla cuando hago los ejercicios, por tanto no tenía calcetines.
De esto nos avisaron el día antes, lo cuál consiguió que yo me volviera histérico, me enfadase con mi madre por teléfono -la verdad, necesitaba descargar con alguien- y no pensase bien qué hacer. No sabía cuando y dónde comprar unos calcetines hasta que buscando en internet esa misma noche, un angelito me salvó la vida. Había un Calcedonia justo enfrente de mi instituto. Así que en el recreo me acerqué y recé para que tuviesen lo que buscaba, y así fue -¡Uf!-.

Ya ayer, todo repeinado y vestido con el uniforme, me dispuse a entrar en clase para estirar -más o menos una hora antes de que empezase la clase-. La clase dio comienzo y yo me encontraba mejor que nunca, eso sí, en el primer ejercicio comenzaba a parecerme ya a una fuente. Tan bien quería hacerlo todo y tanto me esforzaba que comencé a sudar descontroladamente, hasta puntos en que tenía que quitarme el sudor de la frente para evitar que se me introdujese en los ojos.
Víctor Ullate, junto a la concejala, profesores y otros hombres y mujeres que no conocía, estaban delante. Los demás no me importaban, sólo me importaba lo que él dijese de mí. Me volví el más prepotente de la clase, intentando conseguir que su mirada se clavase en mí, y así fue.
A veces, miraba de reojo para constatar que era en mí en quién se fijaba. Yo estaba eufórico; las piernas me temblaban por dentro, mientras que por fuera, se mostraban sólidas y firmes en la realización de cada uno de los ejercicios; mi garganta, completamente seca; todo mi cuerpo en completa tensión interior y un relax exterior, que esperaba que no se malinterpretase como soñolencia.

Después de la clase y de la realización del baile, Víctor se dirigió a nosotros. La tensión se acumulaba en mi, a cada palabra que salía de su boca.
Nos felicitó y todos aplaudimos como agradecimiento. Cuando nos dio permiso para salir, yo comencé a sentirme algo más relajado. Me dio tiempo a mirarme en el espejo y comprobar que todos mis músculos se marcaban y se transparentaban en la camiseta, antes blanca y ahora practicamente transparente del uniforme.
Aún me quedaban dos horas de clase.

viernes, 6 de marzo de 2009

Hoy es tu día, querido amigo

Hace unos años, en un ataque "animalístico" y ya cansado de los pesados de mis periquitos, decidí comprarme una musaraña. Todo esto ocurrió sin el consentimiento de mi madre, la que finalmente terminó por aceptar al ratón en casa.

Todo comenzaba una tarde, después de la ya citada locura "animalística". Llamé a mi amiga Irene, y le conté, entusiasmado cuál era mi plan para hoy. Como siempre, dispuesta a acompañarme en mis locuras pasajeras, se vino conmigo al Centro Comercial, a la tienda de animales.
Busqué y busqué y busqué en la tienda entre todos los ratones habidos y por haber y por fin encontré el que más me gustaba: una musaraña. No salió caro a pesar de que había que comprar una jaula, comida, serrín y algunas cosas más.
Sin embargo, algo faltaba. En primer lugar faltaba el permiso de mi madre, a la que nada más comprármelo, llamé. Tuve que alejar el teléfono del oído de los gritos que pegó mi madre. Las palabras fueron claras: "Tú y el ratón no entráis en casa a la vez". Intenté convencerla, pero no lo conseguí, al menos hasta que llegué a casa.

Como decía, faltaban dos cosas. Y una era el permiso. Y la otra, como no, era un nombre para mi nuevo amigo. Irene y yo, durante el camino barajamos varias opciones, pero finalmente decidimos llamarle Olegario. Y así fue, Olegario, con el tiempo pasó a ser uno más de la familia.

Todo el mundo ansiaba conocer a Olegario: mis vecinos, mis amigos, familia. Mi madre incluso se atrevió a tocarlo alguna vez... Pero, ya me advirtieron en la tienda de su escasa duración.

Todos los días le cambiaba el serrín, el agua, y le ponía comida nueva. Jugaba con él y me tiraba largos ratos mirándolo. Era tan precioso, tan pequeño...
Duró un año y dos meses, aproximadamente... Una mañana, cómo todas, me levantaba dispuesto a cambiarle el serrín, colocarle agua limpia y comida. Olegario estaba en un rincón de la jaula, tumbado.
Durmiendo, pensé yo. Pero por más que moví la jaula, Olegario ni se inmutó. Me dispuse a cogerlo, pensando que se podría haber lastimado. Nada más tocarlo, tuve que soltarlo. Su piel, estaba fría como el hielo. No había nada de vida en esa jaula.

Llorando fui al salón, dónde se encontraba mi madre a darle la noticia. Recuerdo que también lloró.
El cariño que se le puede coger a una cosa tan insignificante, tan pequeña, tan desapercibido... mi Olegario nunca volverá, pero su recuerdo lo llevaré conmigo y todos los 6 de Marzo, su santo, lo recordaré.

Te quiero, amigo.

martes, 3 de marzo de 2009

Escribir por necesidad

Últimamente, como bien todos sabréis, estoy altamente estresado. Demasiadas cosas que hacer, demasiado que estudiar... y poco poco tiempo. Tan estresado me encuentro en este momento que mi ojo izquierdo tiembla él sólo cuando le apetece. La locura se apodera de mi y pienso que es mi cuerpo que intenta decirme algo. Nunca hago caso.

Camino por la calle, escucho música en mi MP4, o lo que sea. Es el único momento en que puedo relajarme un poco -a parte de cuando duermo, si es que lo consigo-. Camino y escucho. Sencillamente camino y sencillamente escucho. El ensordecedor ruido exterior de Plaza de Castilla es tan intenso que incluso aunque lleve el volumen al máximo, no consigo abstraerme del mundo. Pero yo sigo en mi empeño. Si Aristóteles conseguía abstraer la materia de las cosas, cómo no voy a conseguir yo lo mismo. ¡Válgame Dios!

Historia ha sido mi última parada. Biología es la próxima. Por desfortunio, no es la última.

Sólo dos semanas, sólo dos semanas... -pienso-. Dos semanas y ¡pum! me nacen las alas para volar a dónde quiera. Eso sí, dos intensas semanas, cargadas de cosas en ambos lados del día: mañana y tarde.
Tarde también incesante e intensiva de trabajo. Nuevos retos autopropuestos para conseguir grandes resultados. No me toméis por loco, pero he hecho una lista con todo lo que debo hacer para conseguir, primero caerle bien a María -mi profesora- y segundo para ser un buen bailarín.
Debería de centrarme en lo segundo, pero hay cosas que se relacionan, pero lo primero también lo encuentro de gran importancia si es que deseo que mi estancia en la escuela de Víctor Ullate sea productiva y apacible.

Os miento cuando os digo que se me ha caído el pelo por el estrés, porque me lo he cortado. Forma parte de esa lista de retos, concretamente de la primera. Un esfuerzo grande, considerando el tiempo que llevo queriendo dejar el pelo largo y tener mi tan ansiado flequillo. Antes volaba al viento, ahora... sólo vuelan mis bufandas o un fular atado al cuello.

Linda melodía de las flores que ya comienzan a florecer. Un florecimiento que no estoy disfrutando, pero os prometo. Chicos, os prometo que lo disfrutaré.

viernes, 27 de febrero de 2009

Disculpas...

Bueno, deciros que lo siento porque llevo casi medio mes sin actualizar. La verdad es que tengo mis razones. He estado completamente plagadito de examenes, muy liado con unas cosas y sobre todo, esta última semana malo.

Aún no me ha llegado ninguna historia del Folletín del siglo XXI. Sin vuestra participación la idea no se puede poner en marcha. Así que si no hay participación lamentaré cerrar la sección.

Un beso a todos, esperando poder actualizar en condiciones una vez que me recupere. Perdón pero es que me ha venido todo de golpe.

lunes, 16 de febrero de 2009

El folletín del siglo XXI



Llevo varios días pensando esta idea y por fín me he decidido a comentarla y que me deis vuestra opinión. O que, sencillamente, pueda contar con vuestra participación.

Como seguro que sabréis, durante el siglo XIX, en los períódicos se publicaba una especie de extensión denominada folletin. Se trataba de una novela por fascículos.
Yo propongo rememorar este folletín, pero introduciendo algunos cambios:

  1. En primer lugar, éste no será escrito por un sólo autor, sino que cada semana se publicará un fragmento de una extensión máxima de una cara de un folio, y posteriormente alguien deberá continuar la historia.
  2. Vuestros microrelatos que constituirán nuestros gran macrorelato deberán de ser enviado a mi cuenta de correo. Todo el mundo puede participar y en el caso de que lleguen varios correos para la misma parte de la historia (que sería lo ideal) yo elegiré uno al azar.
  3. Todos los fragmentos están señalados y firmados por el autor de ellos y cualquier tipo de plagio será completamente eliminado.
¿Qué se necesita?

  • Ganas de escribir.
  • Imaginación.
  • Un mínimo de calidad en la escritura y estructura del fragmento.
  • Que tu fragmento se relacione con el anterior propuesto. No serán válidas cosas completamente inconexas, sin previa justificación.

domingo, 15 de febrero de 2009

El Albir


Esta entrada va, en cierto modo, dedicada a mis tíos que se que leen el blog todos los días. Seguro que ellos con tan solo leer el título ya sabrán de qué estoy hablando, pero como no todo el mundo lo sabe creo que comenzaré la historia por el principio.

Todo comenzaba cuando mis tíos adquirían, cuando aún vivía mi padre, una casa en la Urbanización Golf del Albir. Aún recuerdo la calle, el número y el piso. Recuerdo también la primera vez que fuimos a visitarlo. Todo lo que en la foto veis alrededor no estaba. Podríamos decir que se trataba de una ciudad completamente en obras. Tan solo estaba esa urbanización, la playa, el paseo de las estrellas y algunas casas más.
Se trataba de un lugar tranquilo, muy tranquilo, dónde ricos extranjeros se escondían de la multitud y de un verano lleno de ruidos para disfrutar de la paz.

Mi hermana y yo pasamos un primer verano con mis tíos allí. Fue maravilloso. Conocimos a Laura, posterior gran amiga de ambos. Otra amiga, que solo estuvo el primer año que estuvimos fui Zaira.
Los demás amigos, pues yo he perdido el contacto con practicamente todos. Amigos de verano, que son sólo para el verano debido a la lejanía. Pero amigos, con los que te divertías un montón.
La verdad es que era muy gracioso. Laura, mi hermana y yo siempre estábamos en la piscina. De repente llegaba una nueva familia de vacaciones y fichabamos a sus hijos. Nos rifábamos quién iba a hablarles primero -lo típico, "¿quieres ser mi amigo?-. Siempre le tocaba a Laura, que era la que más morro le echaba. Era genial.

Nos levantábamos, más bien pronto, ya que mi tía siempre nos decía por las mañanas que qué hacíamos viendo la televisión con el buen día que hacía.
Desayunabamos en la terraza, un buen tazón -muy muy grande- de leche con cola-cao y dulces variados como magdalenas, sobados, galletas... Después salíamos a la piscina a esperar a que llegase Laura, que normalmente bajaba cuando ya habíamos hecho la digestión y ya podíamos bañarnos.
Recuerdo que mi abuela siempre salía todas las mañanas a dar un buen paseo. Cuando llegaba siempre nos mandaba tocarle el cuello para que notásemos cuánto había sudado. Seguidamente, se sentaba en un banco junto a la piscina en el que daba la sombra y observaba cómo jugábamos en la piscina.
Mi tía, un rato después sacaba su hamaca y se tumbaba al sol, hasta la hora de comer. A veces se daba un baño con nosotros. Era realmente genial. Solíamos comer, o bien en casa, abajo en la parcela de la terraza, o bien íbamos a algún restaurante. Recuerdo el restaurante Enrique. Mis tíos eran grandes amigos del que dirigía el restaurante y la verdad, nos trataban muy bien.

La urbanización estaba llena de gatos. Gatos que suponíamos salvajes o abandonados, pero que siempre estaban allí. Mi tía se encargaba de que no pasasen hambre y todos los días les compraba comida y se la servía. Era gracioso ver que a la hora de comer, todos los gatos se colocaban junto a la puerta de la terraza de mi tía, que era un bajo. Una de las gatitas, con un pelaje negro como el azabache era, sin duda, nuestra favorita. La única que dejaba que la tocases, la cogieses y jugases con ella.
Siempre dormía en una de las hamacas que había en la terraza, sin duda era una Princesa, haciendo honor a su nombre.

Mi tío siempre nos grababa. Hacíamos actuaciones en la piscina. Saltábamos, nadábamos y hacíamos una especie de espectáculo propio que mi tío grababa para el recuerdo. De hecho, fue mi tío quién nos enseñó a mi hermana y a mi a tirarnos de cabeza, a nadar bien y todas esas cosas que se hacen en el agua.

Pasamos grandes veranos en el Albir. Grandes veranos que ahora son un recuerdo y que espero que algún día podamos, mi hermana y yo, volver a esa casa en la calle Pau Casals. Volver a la playa de el Albir, dar paseos con mis tíos, salir de comida, bañarnos de noche en la piscina, acudir a los festivales de cine...

Electricity

Una gran canción, compuesta por un grande, y que expresa todo eso que siente un bailarín. Preciosa.


miércoles, 11 de febrero de 2009

2º B Bachillerato IES Cervantes (Madrid)

Imaginense que tienen una profesora de Lengua y Literatura completamente loca. Y cuando hablo de loca no me refiero ni a mala profesora, ni a que esté loca como para ir a un psiquiátrico. No. Podríamos decir que es una "cachonda". Una mujer que vive riéndose de todo lo que ve. Sin duda, me encanta. Hace lo que quiere, cuando quiere y porque quiere.
Nuestra clase se ha convertido en un embutido de personajes ficticios. Yo para ella soy Pepito Grillo, el de la fila de delante que todo reprocha, que nunca se calla nada y divaga en sus comentarios de texto.
Existe también Andrés -este no posee un mote original, pero porque ya vale él mismo- que constituye al estresado de la clase. A mi me cae genial este chico. Me parece, y no exagero, una de las mejores personas de clase. Yo le llamo Lloyd. Por si os lo preguntáis viene de Andrew Lloyd Webber.

La gran mayoría de los motes de mis compañeros de clase, que la profesora de Lengua y Literatura aprovecha para burlarse de ellos -sin ninguna mala acción, claro- me los he inventado yo. Es una tendencia rara mía. Siempre le cambio el nombre a todo el mundo.
De esta manera tenemos a Victoria Chacón, alias Chaconwsky. Una mujer que desde que la conocí este mismo año, creo que no ha cesado de reír en ni un sólo momento. Ríe en los pasillos, en clase, a la salida, en el metro...
Seguimos con mi compañera de al lado, Belén, alias Belenáutica o Nautilus. Sin duda otra de las personas con las que mejor me llevo de clase y a la que ayudo muchísimo, ya que se que se esfuerza mucho para aprobar pero suele suspender. Así que yo le dejo mis resúmenes, mis apuntes y demás cosillas que al final resulta que los tiene toda la clase. Como delegado, no es mi deber, pero ya ven...soy la voz de la conciencia de mi clase.
La clase continúa con el chico más alto de todo el instituto, 2,08 metros. Una bestialidad. Se llama Pablo, pero cómo Pablo significa "pequeño", cosa que no le pega para nada yo le llamo Pol.

Tanto Chaconwsky, como Elena -de la que no he hablado- tienen estuche. No un estuche normal, no. El estuche de Chaconwsky es un tigre, llamado Tiger y el de Elena una vaca, a la que yo llamo Mss. Cencerro.

Creo que me he desviado bastante de mi tema inicial. Mi profesora es por tanto, una caja de sorpresas. La ves por los pasillos con otra profesora a su lado. La compañera charla efusivamente con ella. Sin embargo, mi profesora opta por ponerse unos auriculares, haciendo caso omiso de la otra profesora, que continúa hablando completamente sola. Lo que venía diciendo, se ríe de todo el mundo, pero es realmente genial. De mi, a pesar de que me considera un "tocanarices" -a veces creo que lo soy un poco- dice que tengo buen estilo escribiendo, aunque a veces divago -cierto es- en mis comentarios de texto.

Esta mujer, que al principio yo odiaba cómo podéis leer en algunos posts iniciales, se está convirtiendo en una de las profesoras que mejor me están llegando a caer.